“La calidad de un producto debe ir más allá de la satisfacción del cliente”

18:30 1 Agosto, 2014

Para el expositor internacional Rubén Pérez, quien brindó una conferencia en la ‘7ma Conferencia Internacional en Investigación de la Producción – Región América 2014’, organizada por la Universidad Wiener, en la actualidad la calidad de los productos debe ir más allá de la satisfacción del cliente y el cumplimiento de los estándares, para poder alcanzar la responsabilidad social que deben tener en cuenta las empresas fabricantes.

“No podemos seguir ofreciendo productos que no les van a hacer bien a las personas o a la naturaleza, sólo por el hecho de que el negocio es lucrar”, dijo el expositor, quien calificó su explicación como ‘La tercera dimensión de la calidad’.

Incluso, citó casos de productos que han tenido gran éxito en algún momento; pero, que posteriormente terminaron en la lista negra por dañar la salud de los seres humanos y por atentar contra el medio ambiente.

Recordó que la pintura que se utiliza para recubrir la parte inferior de las embarcaciones tiene como propósito matar la fauna marina para evitar que las algas, conchas y moluscos; se peguen en las naves, ya que si esto ocurre estas naves irán más lento.

No se olvidó del asbesto, un mineral que es utilizado en los frenos, equipos de protección personal, muebles y otros productos; y que está considerado, por los científicos, como uno de los causantes del cáncer en los humanos.

“La Organización Mundial de la Salud estima que más de 107 mil muertes anuales se deben al cáncer del pulmón vinculado al uso del asbesto”. Seguidamente habló sobre la talidomina, un fármaco que se hizo popular por tranquilizar las naúseas de las gestantes; sin embargo, fue el causante del nacimiento de muchos niños y niñas con malformaciones décadas atrás.

Lo bueno y lo malo

Pérez Bolívar comentó que la buena y real calidad se puede medir según los resultados que se obtengan tras la comercialización de un producto, servicio o trabajo; por eso comentó que Henry Ford pasó a la historia con su ‘Modelo T’, ya que fue un auto que estuvo al alcance del ciudadano común.

La otra cara de la moneda sería el ataque a Las Torres Gemelas, pues dijo que el cliente Osama Bin Laden quedó satisfecho con el acto terrorista que se planificó; pero, dejó en claro que este accionar conllevó a más muertes y destrucción. “Lo que ocurrió el 11 de setiembre del 2001 fue una obra de ingeniería bien elaborada; pero, que de ninguna manera se puede aplaudir”, concluyó.  (Por Bruno Bartra Bazán).

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