Empresas no hacen nada por medir indicadores de felicidad de sus trabajadores

10:50 7 Junio, 2015

Muchas empresas suelen definir la responsabilidad social de forma equivocada, pues la consideran solamente como un grupo de programas para ayudar a la gente o como una manera de hacer reportes de sostenibilidad y olvidan la responsabilidad social dentro de la organización, sostuvo David Solano, consultor internacional en la materia.

Durante su exposición en el seminario “Indicadores de felicidad: Conciliación entre la vida laboral y personal”, organizado por la Organización Internacional de Mujeres en Negocios (OWIT), el experto consideró que se tratan de “conceptos chatos”, pues la responsabilidad social debe verse como la incorporación voluntaria de las preocupaciones sociales y ambientales en todas las actividades de la empresa.

“Los grupos de interés o stakeholders empiezan desde adentro. Tiene que haber una incorporación de las preocupaciones de trabajadores y colaboradores. Esas preocupaciones tienen que ver en cómo se sienten ellos en la empresa, si esta les da espacio para ser mejores como profesionales y como personas”, manifestó.

En ese sentido, Solano indicó que no se le puede pedir a una empresa que sea socialmente responsable si no lo es primero con sus clientes y con sus trabajadores. “A veces gastan mucho dinero en programas de RSE, pero sus productos o servicios son defectuosos. Tampoco hacemos nada por medir los indicadores de felicidad de nuestros colaboradores”, apuntó.

El especialista dijo que hay un desbalance peligroso cuando el trabajador se queda hasta tarde y debe entrar muy temprano a trabajar al día siguiente. “Así no se hace responsabilidad social, cuando no hay un balance entre lo laboral y lo personal en la empresa. El empleador no tiene por qué quedarse todos los días hasta tarde. Lamentablemente hay empresas que tienen una cultura de infelicidad, donde los trabajadores deben sacrificar su tiempo y a su familia para ascender”, comentó.

El experto advirtió que si las empresas no generan espacios de libertad para el trabajador, este en algún momento tendrá que decidir si eso es lo que quiere o busca otro lugar para trabajar. “Cada trabajador tiene su concepto de felicidad y de aquellos indicadores en la empresa que le hacen sentirse bien en un trabajo. “¿Qué tanto están llegando a eso las empresas y qué deben hacer para mejorar?”, concluyó.

(Por Rudy Eric Palma)

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