EL INGENIO PARA VENDER EL PISCO PERUANO

12:47 1 Julio, 2013

Si alguna vez en un supermercado ha visto en las góndolas las botellas de pisco vestidas como chalanes, debe saber que su creador echó mano a su creatividad y perseverancia, y que con solo una inversión de S/.500 creó la empresa que hoy es su más grande sueño realizado.

Han pasado ocho años desde que don Ricardo Ríos dio el primer paso para lograr el sueño de muchos: tener su empresa propia, ser su propio jefe y crecer. ¿Quién no ha querido tomar esa ruta alguna vez? Aunque muchos obstáculos se presentan en el camino, incluso, el fracaso, lo que este emprendedor supo desde el primer momento fue confiar en lo que estaba haciendo.

Su historia comenzó como la de muchos peruanos. El primero de enero del 2005 se quedó sin empleo de la noche a la mañana. Se desempeñaba como gerente en una empresa aduanera y llevaba muchos años en su centro de labores, pero como él mismo dice, en esta vida nada está asegurado.

Un hombre que había tenido gente a su cargo sabía que podía independizarse y hacerlo. Solo bastaba lanzarse a la piscina. Y así lo hizo.

Con su indemnización en manos tenía el capital para empezar. Su idea fue entrar al negocio de las canasterías y todo lo pensó muy bien. “Sabía que debía tener todo en orden, invertí en brochures, tarjetas de presentación, y todo lo que era necesario para que la empresa destacara ante los clientes”, recuerda Ricardo.

Con ese ímpetu y las ganas de que el negocio diera frutos, empezó con lo más difícil, la búsqueda de clientes. Así llegó, en el mes de julio, a las tiendas Tottus, a ofrecer sus productos, pero su sorpresa fue que el negocio de las canasterías no convenció a todos los ejecutivos de la cadena de supermercados. Sin embargo, no tuvo una negativa total, por el contrario, sin darse cuenta, la tienda le estaba dando la primera oportunidad para iniciarse en lo que en verdad iba a ser su negocio.

“Me propusieron que viera la forma de vender unas botellas de pisco que no habían tenido salida. Era difícil, si ellos no lo habían podido hacer, qué podría darles yo para que se vendieran?”, recuerda el empresario que en ese momento salió desilusionado y con la idea de contarle a alguien que su negocio no estaba dando los resultados que esperaba.

Esa persona fue su esposa, quien lejos de compadecerlo porque la empresa no tomaba el rumbo que esperaba, se propuso a ayudarlo para ver de qué manera vendían esos piscos.

La clave estaba ahí. ¿Como hace una mujer para llamar la atención? Pues se arregla, se pone guapa y la indumentaria que lleve es lo que atrae a los hombres. “Entonces mi esposa dijo hay que vestirlas y trabajamos haciendo vestidos de yute. Se veían atractivas y con esa propuesta me encaminé a Tottus”, comenta Ricardo.

Y la idea de su esposa funcionó, todas las botellas se vendieron, aunque no todo fue perfecto. En Tottus, si bien lograron su objetivo, no quedaron muy a gusto porque buscaban algo diferente, más innovador, distinto a lo común.

Nuevamente había que echar mano de la creatividad. El concepto, se decía, debía ser el mismo, pero mejorado. Entonces, vio a su alrededor y su mirada se topó con algo tan peruano como el pisco: la papa. Primer paso para su idea, pero no era suficiente aún. Así que decidió darse un paseo por el Mercado Central, lugar donde siempre hay insumos para las artes manuales, que era lo que estaba haciendo.

Y en su recorrido cerró el círculo para su idea: la fécula de papa, más conocida como el chuño. “Parecía que todo estaba allí puesto de casualidad, la papa y el pisco tienen algo en común, son buenos y oriundos del Perú, fue mi fusión perfecta”.

En su casa se puso a trabajar y las manos artísticas de su paso moldearon esa suave masa que en minutos convirtió a las botellas de pisco en espigados chalanes.

El resultado fue inmediato. De las 600 botellas que entregó don Ricardo el 27 de julio a las 5 de la tarde, dos días después solo quedaban diez en la tienda de San Isidro, ninguna en San Miguel y la sede de MegaPlaza se alistaba a hacer un nuevo pedido.

Capital inicial 

¿Cuánto le demandó este negocio? Tan solo 500 soles. Y con ese capital nacía Karlsson y Karlsson Corp SAC, empresa que al inicio contó con tres personas pero que ahora tiene a más de 20 trabajadores, quienes son previamente capacitados para realizar este delicado trabajo.

Lo bien que le fue con este negocio le permitió a don Ricardo tocar las puertas de las top en fabricación de pisco. En un primer momento, Ocucaje fue su cliente, y se volvió su socio estratégico durante varios años. Para ello utilizó las botellas de 375 ml., las cuales daban toda la impresión de ser una persona auténtica.

Sin embargo, su labor con Ocucaje fue hasta el año pasado, a la cual le agradecen por la oportunidad de dar inicio a sus operaciones. Tambien desde el mes de mayo están codificados en el Dutty Free del Aeropuerto Jorge Chávez.

“Aunque los clientes en el exterior prefieren hacer sus compras a las empresas que elaboran piscos, hemos logrado ventas interesantes, principalmente para matrimonios de peruanos (hombres o mujeres), con extranjeros, donde les hacemos presentaciones con los trajes típicos de ambos países”, indica el empresario. Sus productos hoy en día se venden en las cadenas más importantes de autoservicios del país y además se dedican a la venta corporativa, en la que, una botella de pisco, puede tomar la forma de un médico, un agente de seguridad o lo que el cliente pida.

Y sus ventas van viento en popa. Solo basta darse cuenta de lo que producen actualmente: 50,000 botellas de 375 ml. al año y alrededor de 30,000 miniaturas en el mismo tiempo

La empresa, que hace 8 años empezó en la cocina de su casa, y que después se traslado a un taller a unas cuantas cuadras, hoy sigue creciendo. Ya están construyendo el tercer piso de sus instalaciones y próximamente tendrán que hacer un cuarto nivel.

Y don Ricardo remarca: “Nuestro producto sólo es la conjugación de la papa peruana, en su forma de fécula, la habilidad del artesano peruano y el licor de bandera que claman la atención del mundo”.

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3 Comments
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Jonathan Arbulú Cueva
Jonathan Arbulú Cueva
25 Abril, 2016 21:28

Don Ricardo, he sido testigo fiel de tu desarrollo como empresario y persona en este rubro. Confiezo que me eres de mucho ejemplo ahora que incursiono tambien en esta bebida espirituosa!!!
es genial y es todo un arte y exquisites…solo para paldares exigentes! y exigentes como Uds. fue con su gente…
Exitos

JAC

Pablo Medina
Pablo Medina
11 Marzo, 2016 15:01

Don Ricardo, soy productor de Pisco del valle de Cañete, si estuvieras interesado estoy para servirle mi correo es pmedina4545@gmail.com tenemos Pisco de UVINA y QUEBRANTA. Saludos y exitos.

Saludos.

Pablo Medina

Javier Vitaly
Javier Vitaly
23 Octubre, 2015 06:21

Don Ricardo, mis más sinceras felicitaciones por el exito en su empresa he tenido la oportunidad de comprar su producto y obsequiar a unos amigos japoneses y tanto el Pisco como el Diseño les encantaron, tanto por su experiencia como la de otras personas se que debe ser difícil “lanzarse a la piscina” y ser su propio jefe, al terminar de leer su nota tengo la curiosidad de saber donde puedo tener información para importar el Pisco (no soy empresario…aún) le agradecería mucho que me oriente en esta curiosidad. Un fuerte abrazo.
Javier Vitaly
Kyoto – Japón

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