Mejorando el Entorno de Negocios

por EY (antes Ernst & Young)

EY (antes Ernst & Young) es la firma líder global en servicios de auditoría, consultoría, impuestos, transacciones y finanzas corporativas.

En Perú, Paulo Pantigoso, Country Managing Partner, lidera un equipo multidisciplinario que combina la fortaleza de una firma global, y el conocimiento local, para brindar soluciones a la medida de un mercado diverso y en crecimiento.

EY está comprometida en ayudar a las compañías emprendedoras, tanto en las economías emergentes como en las desarrolladas, alrededor del mundo, lo que permite asegurar que hoy estén trabajando con muchos de los líderes globales del mañana.

En la siguiente columna, EY compartirá el conocimiento y análisis de su equipo sobre distintos temas de interés del mundo empresarial.

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Riesgos y preocupaciones globales

11:20 15 Marzo, 2019

Por: Paulo Pantigoso, Country Managing Partner de EY Perú

Para: EY (antes Ernst & Young)

El Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) presentó el último Informe Global de Riesgos 2019, en un periodo de marcada preocupación medioambiental, trastornos sociales y retos del uso de la tecnología.

Los riesgos globales se vienen intensificando, de la misma manera que aparentemente la voluntad colectiva de abordarlos disminuye o hace falta. Destacan las preocupaciones en torno al cambio climático y la degradación ambiental, el aumento de la polarización en las sociedades, el incremento del ingreso y de la disparidad de la riqueza (recientemente en Davos se citó que 26 billonarios poseen la misma riqueza equivalente que la mitad de la población mundial), la creciente dependencia sobre lo “Cyber”, el añejamiento de la población, el incremento del nacionalismo y las migraciones involuntarias a gran escala (por ejemplo Siria y Venezuela).

Lo anterior está deviniendo en los crecientes riesgos de eventos naturales extremos, pérdida de la biodiversidad, daño al entorno y colapso de ecosistemas, y profunda inestabilidad social y falla de los sistemas de gobierno nacionales.

La geopolítica y la geoeconomía están aumentando las tensiones entre las principales potencias del mundo, y éste se estaría dirigiendo hacia un periodo de divergencia tras uno de globalización, donde resulta necesario atender las urgencias de proteger el medioambiente para responder a los retos éticos de la Cuarta Revolución industrial. Así, los resultados de la inacción climática resultan cada vez más claros, pues la pérdida de la abundancia de la biodiversidad ha disminuido en un 60% desde 1970, y está afectando la salud y el desarrollo socioeconómico, con implicaciones para el bienestar, productividad y la seguridad regional.

Por otro lado, en el mundo, la concentración urbana concita enormes desafíos de planificación y cuidado. Se espera que dos terceras partes de la población mundial viva en ciudades para el 2050, y ya hoy 800 millones de personas viven en más de 570 ciudades costeras, vulnerables a tan solo un aumento del nivel del mar de 0.5 metros para el 2050.

También prevalece la predicción de una desaceleración gradual del crecimiento global en los próximos años, donde destaca la reducción del crecimiento de 6.6% del PBI de China en el 2018, a 5.8% para el 2022, además del récord de la deuda global, calculada en torno al 225% del PBI global.

“10 years challenge”

A manera de “10 years challenge”, mientras que en el 2009 sobresalían 3 y 4 riesgos de naturaleza económica sobre los primeros 5 riesgos medidos por su máxima probabilidad de ocurrencia e impacto, respectivamente, siendo el más alto el riesgo del colapso del precio de los activos; no sobresalía ningún riesgo medioambiental.

Para este 2019, sobresalen 3 riesgos medioambientales dentro de los 5 riesgos más altos medidos por iguales probabilidades de ocurrencia e impacto, liderados por a) eventos climáticos extremos, b) fallas en la mitigación y adaptación a los cambios climáticos, y c) desastres naturales, seguidos por dos riesgos tecnológicos (ciberataques y fraude o robo de datos), y ningún riesgo mayor de corte económico.

Como prueba de la preocupación máxima por los eventos climáticos extremos, recordemos el registro de -28°C de finales de enero de 2019 en Chicago, Estados Unidos, y de +49.5°C en Puerto Augusta, Australia. En adición, el riesgo de crisis por el agua continúa presente como desde el 2015, con casos que nos recuerdan nuestra vulnerabilidad ante eventos del Fenómeno del Niño y sus amenazantes lluvias costeras en el país.

La tecnología también sigue desempeñando un importante desafío, tanto en su prevalencia como en su potencial disruptivo de ataques contra empresas y personas. De hecho, destacan las preocupaciones por las vulnerabilidades tecnológicas asociadas con noticias falsas, robo de identidad y datos, y pérdida de privacidad, y este estudio señaló el potencial uso de la inteligencia artificial para ciberataques más potentes. Ante ello, los países han de fortalecer su proyección transfronteriza de contar con asociaciones para asuntos de seguridad.

Finalmente, el estudio destaca que la importancia de los diversos cambios estructurales que se están dando no debe distraernos del lado humano de los riesgos globales. Para mucha gente, el mundo resulta cada vez más ansioso, infeliz y solitario, y como muestra los problemas de salud mental afectan a un estimado de 700 millones.

Transformaciones complejas en lo social, lo tecnológico y su repercusión en el trabajo, están teniendo un profundo impacto en las vivencias de las personas. Un tema común es el estrés psicológico relacionado con un sentimiento de falta de control ante la incertidumbre.

Esto decanta en riesgos globales más amplios a través de sus impactos en la cohesión social y política. En resumen, un llamado de atención para cambiar y trabajar por el bienestar común.

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Artículo publicado para la columna: Mejorando el Entorno de Negocios

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