A Contracorriente

por Eyner Romero

Analista Social y Cultural. Comunicador de la Universidad de Lima, experto en Desarrollo Social, con 20 años de experiencia profesional en empresas y organizaciones, de desarrollo, nacionales e internacionales. Consultor en Comunicación y Desarrollo, con posgrados en Gestión de Programas Sociales, Gestión Pública, Proyectos de Inversión Pública, y Derechos Humanos.

Ha sido docente de 3 Universidades, Director y Conductor de los programas de TV “Paradigmas” y “Política y Sociedad”, y Editor de diversas publicaciones. Es Conferencista, Coach Psicoterapeuta, y Promotor del Desarrollo Humano y Social. Es practicante de Reiki, y ha sido Instructor de Yoga.

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Se busca comunicadores con sentidos

12:21 24 Noviembre, 2014

Por: Eyner Romero

A lo largo de mi vida profesional he escuchado a muchos funcionarios y ejecutivos indicar, con frecuencia, que gran parte de los problemas de sus empresas y organizaciones tenían relación directa con la comunicación.
De hecho, con ello lo que hacían era identificar a la comunicación como un componente esencial para el eficiente desarrollo de sus operaciones y procesos, tanto a nivel organizacional interno como en su relación con el exterior.

En la mayor parte de los casos, sin embargo, la manifestación de estas preocupaciones quedaba únicamente en el ámbito de lo declarativo, sin ninguna acción concreta tomada ni estrategia comunicacional a implementar. Hasta cierto punto, esto era comprensible. No existía un conocimiento cabal de la enorme potencialidad que tiene la comunicación profesional para la resolución de problemas. Es recién hace algunos años que la comunicación, a nivel mundial, está siendo reconocida como una disciplina estratégica, esencial para el desempeño eficaz de organizaciones de todo tipo.

Desde una mirada externa, los comunicadores hemos sido y aún somos vistos como productores de mensajes. Eso se evidencia en la descripción del perfil requerido en la mayoría de ofertas laborales. Esta es una mirada que restringe la comunicación simplemente a lo técnico e instrumental. Lamentablemente –y esto hay que decirlo con franqueza- a esta visión estrecha han contribuido también muchos comunicadores que desarrollan su trabajo de esta manera.

Desde un enfoque estratégico, los comunicadores no somos meros productores de mensajes. Nosotros construimos sentidos, perspectivas, percepciones, visiones de la realidad. Ese es nuestro rol fundamental. A partir de esta mirada holística e integradora se construyen nuestras estrategias, que van mucho más allá de los mensajes.

Es por ello que un buen comunicador debe ser un estratega, un constructor de sentidos y percepciones, un promotor de la organización, un facilitador de negocios y relaciones, un negociador y conciliador con las comunidades, un motivador a nivel interno, un guardián de la imagen y reputación a nivel externo; y también, cómo no, un productor de mensajes. Un comunicador que trabaja con estrategia es una excelente inversión para una empresa u organización de cualquier tipo: previene conflictos, genera valor agregado; y ahorra esfuerzos, tiempo y dinero.

Comunicarse bien es construir sentidos, significados, relaciones y contextos. En su nivel superior, la Comunicación crea realidades, construye sentidos, y diseña mundos posibles.

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Artículo publicado para la columna: A Contracorriente

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