La experiencia brasileña en educación financiera para jóvenes y adultos

19:03 20 Septiembre, 2014

Yael Sandberg, gerente de programas y proyectos de la Asociación de Educación Financiera de Brasil, señaló que hablar de educación financiera significa verla como un tema transversal que abarca todas las áreas del conocimiento.

“Cuanta más inclusión, más educación precisamos. Si quiero mejor manejo y mayor efectividad de productos y servicios financieros, tengo que tener mayor educación, y cuánto antes empecemos, mejores resultados tendremos a lo largo de la vida para que seamos adultos capaces de tomar decisiones, capaces de saber escoger de forma responsable y sostenible para mí y para mi sociedad”, dijo en el marco del I Foro Nacional de Educación e Inclusión Financiera organizado por ASBANC y CEFI.

Explicó que en el 2010 se instituyó la Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) en Brasil, sin embargo, ocho años atrás ya se estaban haciendo intentos y trabajos sobre esto, por lo tanto no fue la primera experiencia. “Se hizo un programa piloto, primero, y fue evaluado en las escuelas, antes de crear la estrategia, siempre buscando no obligar, sino orientar y colaborar para que el tema de la educación financiera pueda ser incorporado en las escuelas y en la currícula”, dijo Yael.

Agregó que para el 2013, 45 países tenían ya su estrategia constituida o ya habían avanzado en proyectos relacionados con la educación financiera, todo ello en pos de lograr una mayor educación financiera que a su vez permitiera una mejor elección y uso de los servicios y productos financieros, sobre todo de personas que no pudieran acceder a ellos, por desconocimiento o temor.

Piloto

El proyecto piloto implicó el trabajo con 900 escuelas, 29 mil alumnos y 2 mil maestros considerando las 5 regiones macro, brasileras, con grupos de escuelas en cada región y duró 18 meses.

Yael dijo que si bien este fue un piloto muy pequeñito dados los grandes números que maneja Brasil (casi 200 mil escuelas y 52 millones de niños y jóvenes en edad escolar, de los cuales, 86% está en las escuelas públicas), lograron conseguir datos efectivos sobre la adherencia del programa a la currícula, y sí se produjeron cambios en los patrones de comportamiento a raíz de este programa.

“Queremos lograr encontrar la manera en que el sector financiero y educativo puedan poner a Brasil en una mejor trayectoria de crecimiento, cambiando el patrón de desarrollo por uno en el que haya ahorro, inversión y crecimiento”.

La idea es que la educación financiera para los jóvenes y niños pueda ayudarles a cambiar sus conocimientos sobre las opciones presentes y los resultados futuros, además de aumentar el ahorro y mejorar la planificación, explicó. “Estamos hablando de cambios de comportamiento, para ello necesitamos saber cuál es la forma en que estas personas aprenden y cuál es la forma en que aplican lo que han aprendido”.

Para ello, contaron con un material didáctico interactivo, más que teórico, de muy buena calidad, desarrollado por los expertos que lograron hacerlo muy atractivo para los jóvenes. Además también ofrecieron incentivos. A los maestros, la oportunidad de conocer a los líderes de las instituciones financieras y de los organismos internacionales y a las escuelas participantes, premios de acuerdo a resultados.

Este piloto funcionó, la implementación de la educación financiera en las escuelas funciona y cuanto más temprano, mejor. “Pudimos observar mayores beneficios en el aprendizaje, en forma general, cambios de comportamiento y sobre todo aumento de 1% en la tasa de ahorro de los estudiantes, que aunque parezca poco es muy significativo para nosotros porque es una población que nunca antes ahorró”, comentó Yael.

Educación para adultos

Realizaron dos documentos básicos, uno orientado a los niños y jóvenes, que es el que se puso en práctica con los pilotos realizados y ahora viene la implementación del piloto orientado a los adultos, que se ha partido en dos grupos para empezar: el de las mujeres y el de los jubilados.

Yael dijo que todavía quedan dos años de desarrollo para este piloto y esperan lograr muy buenos resultados. Trabajarán con las mujeres beneficiarias de un programa social llamado Bosa familia y con los jubilados con seguridad social y que cuentan con sueldos mínimos.

“En el programa a trabajar con las mujeres buscaremos que descubran las herramientas, servicios y productos financieros que traigan resultados para ellas y puedan optimizar sus presupuestos y relacionarse mejor con el sistema financiero, y con los jubilados buscaremos ayudarlos a salir de su sobreendeudamiento que en este país es muy alto”.

Finalmente señaló que los pilotos empezarán con 200 personas de cada grupo pero irán creciendo hasta llegar a 9 mil por grupo.

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