Opiniones

“Ingeniería Financiera con Rostro Humano: Tecnología para cerrar brechas sociales”

Un enfoque basado en Open Finance, inteligencia artificial y blockchain plantea nuevos modelos de evaluación crediticia para microemprendedores hoy excluidos del sistema formal.

Pedro Hidalgo

Gerente de Arquitectura y Desarrollo de Soluciones, Bim - Pagos Digitales Peruanos

27 enero, 2026 / 3:19 pm

Imagina a un emprendedor en Gamarra o a un agricultor en la sierra. Tienen ingresos, mueven la economía, pero para las entidades financieras son invisibles.

Hemos cerrado el 2025. Perú ha avanzado, alcanzando un puntaje de 47.0 sobre 100 en el Índice de Inclusión Financiera. Sin embargo, millones de microemprendedores y jóvenes siguen excluidos del crédito formal. ¿La razón? Seguimos usando modelos diseñados para una economía formal que ya no representa a la mayoría.

En América Latina, esta problemática adquiere mayor relevancia. Los altos niveles de informalidad y la baja bancarización limitan la capacidad de las instituciones financieras para evaluar el riesgo crediticio de amplios segmentos, restringiendo el acceso a microcréditos productivos y profundizando brechas de desigualdad.

La ironía es cruel, tenemos las herramientas tecnológicas, pero la exclusión persiste. El problema no es la falta de innovación, sino que las regulaciones y soluciones actuales son fragmentadas e incapaces de escalar.

"El problema no es la falta de innovación, sino que las regulaciones y soluciones actuales son fragmentadas"

Hasta hoy, hemos intentado mejorar el sistema con curitas tecnológicas.

Las Fintechs usan IA por un lado.

Las entidades financieras exploran Blockchain por otro.

Open Finance avanza tímidamente.

Este enfoque de “adopción fragmentada” ha demostrado ser insuficiente. Genera avances puntuales, pero crea otros riesgos, sesgos algorítmicos y dificultades para que el regulador supervise qué está pasando realmente con la evaluación crediticia, otorgamiento de préstamos sostenibles y los datos de la gente.

La inclusión financiera real no necesita más proyectos o soluciones aisladas; necesita nuevas tecnologías integradas y que puedan ser reguladas, y aquí entra la propuesta de Arquitectura Modular Integrada: No se trata de elegir una tecnología, sino de orquestar tres fuerzas bajo un mismo sistema gobernable:

  1. Open Finance: Amplía la base de datos bajo consentimiento del usuario. Ya no se juzga solo el historial bancario, sino la huella transaccional real. Los cash in y cash out de las billeteras como datos alternativos para scoring crediticio inteligente.
  2. Inteligencia Artificial (El Cerebro): Procesa esa data para una evaluación de riesgo, precisa y dinámica, pero —y esto es clave— debe ser “IA explicable” para evitar la discriminación algorítmica y que puedan ser auditadas y reguladas.
  3. Blockchain (La Verdad): No para guardar datos personales, sino para la trazabilidad. Garantiza que cada paso del contrato sea inmutable y auditable, generando confianza institucional.

Esta arquitectura separa la evaluación del riesgo de la ejecución contractual. Es como construir con bloques de LEGO: permite innovar en una pieza sin derrumbar todo el edificio, facilitando la auditoría y reduciendo el riesgo sistémico. Para que esto pase a ser viable, necesitamos que estos cambios estén en los planes estratégicos, que tomen decisiones de política pública hoy.

"La inclusión financiera real necesita nuevas tecnologías integradas y que puedan ser reguladas"

Las recomendaciones son claras:

  • A los Reguladores: habiliten, incentiven y masifiquen el uso de “Sandboxes”. Que permitan pilotos de arquitecturas modulares donde se pueda probar la tecnología con seguridad antes de lanzarla masivamente.
  • Privacidad por Diseño: Exijan que Blockchain se use solo para trazabilidad, nunca para exponer datos del usuario.
  • Transparencia Radical: La IA no puede ser mágica; debe ser explicable. El usuario tiene derecho a saber por qué se le negó o aprobó un crédito.

La tecnología ya está aquí. La pregunta no es si debemos usar IA o Blockchain, sino cómo las estructuramos para que funcionen juntas.

Adoptar una arquitectura modular es una decisión estratégica, no tecnológica. Es la vía para transformar el microcrédito, en una verdadera palanca de desarrollo productivo y justicia social para el Perú. El futuro de la banca no es solo digital; es modular, integrada y humana.

Basado en el Artículo de investigación aplicada “Arquitectura modular basada en IA-Blockchain-Open Finance para microcréditos inclusivos” (Hidalgo, 2025). Este enfoque permite escalar inclusión financiera con gobernanza.