EY: Reforma tributaria no cumplirá objetivo de incentivar la reinversión de utilidades

17:44 10 Diciembre, 2014

Pese a las buenas intenciones del Gobierno, el proyecto de ley que introduce modificaciones al Impuesto a la Renta, no surtirá los efectos deseados para reactivar la economía en el mediano plazo. Como se sabe, la propuesta, que se encuentra en manos del Congreso y sería aprobada esta semana, busca darle más liquidez a las empresas y promover la reinversión de utilidades, pero tendría efectos contrarios generando distorsiones, señala EY (antes Ernst & Young).

“De aprobarse la medida como ha sido planteada, se forzará a las empresas a distribuir utilidades antes de tiempo, en lugar de reinvertir, para que sus accionistas no se vean perjudicados con la mayor tasa aplicable a los dividendos al momento de la distribución. Por tanto, lejos de constituir una medida de promoción a la reinversión, en la práctica, se convertirá en un desincentivo, que no cumplirá su cometido”, destaca Marcial García, Socio de Impuestos de EY.

El proyecto, pendiente de aprobación en segunda votación en el Congreso, reduce gradualmente el Impuesto a la Renta empresarial del 30% al 26% para el 2019, a costa de aumentar el gravamen a los dividendos de 4.1% a 9.3%, tal como lo contemplaba la inicativa del Ejecutivo. Sin embargo, el texto sustitutorio, acertadamente, deja de lado la propuesta del proyecto original de gravar los dividendos que reciben las empresas locales.

EY agrega que es necesario afinar el proyecto para que se cumpla el objetivo de asegurar que dicha modificación no afecte la carga actual tributaria, estimada en 33% (considerando el gravamen a los dividendos). Como están las cosas, se observa con preocupación, que si se reinvierten las utilidades del 2015 y 2016, difiriendo su distribución hasta el ejercicio 2017, la tasa de retención aplicable pasará a ser la de 6,8%, con lo que la tasa efectiva se eleva a 33.76%. Peor aún, si los dividendos se reparten desde el ejercicio 2019 en adelante, la tasa efectiva llegaría a casi 35%. De pasarse el proyecto, por ende, sería sumamente contraproducente porque desincentiva la reinversión hasta que la estructura de tasas no se convierta en permanente a partir del 2019.

El texto sustitutorio, evita que esta distorsión se produzca tratándose de los resultados acumulados susceptibles de generar dividendos gravados, obtenidos hasta el 31 de diciembre de 2014, a los cuales se les continuará aplicando la tasa de 4.1%. No obstante, no plantea una solución para los siguientes años. Se necesita, por tanto, incorporar una regla que establezca una fórmula para que a los dividendos se les aplique la tasa del impuesto vigente en el ejercicio en que se generaron las utilidades que dan lugar a la distribución.

En todo caso, las más golpeadas con la reforma serán las empresas que cuentan con Contratos de Estabilidad Tributaria (CET) que verán elevada su carga, por concepto de Impuesto a la Renta, a 38.32%, afectadas por el incremento en la tasa de impuesto a los dividendos, sin contar los otros gravámenes mineros que le son aplicables. Ese trato discriminatorio e inequitativo, ahuyentará aún más la nueva inversión en el sector minero, finaliza EY.

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