El tiempo de transporte en el Perú se disparó 57% en 14 años y golpea la productividad
Los traslados diarios entre el hogar y el trabajo superan en promedio la 1,3 horas, con mayor impacto en zonas urbanas, mujeres y trabajadores de Lima Metropolitana.

19 enero, 2026 / 7:00 am
El tiempo de transporte en el Perú se ha convertido en uno de los principales costos invisibles que enfrentan los trabajadores, con efectos directos sobre la calidad de vida, el bienestar y la productividad. Un informe elaborado por funcionarios del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), basado en la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) de 2010 y 2024, muestra que los desplazamientos diarios entre el hogar y el trabajo se han incrementado de manera significativa en los últimos años, especialmente en las zonas urbanas y entre las mujeres.
Según la ENUT 2024, el tiempo promedio diario de transporte (ida y vuelta) entre lunes y viernes alcanza las 1,33 horas, lo que representa un aumento de 57% frente a las 0,84 horas registradas en 2010. Este deterioro de la movilidad ocurre en un contexto en el que el Perú presenta algunos de los peores indicadores de congestión vehicular a nivel internacional. De acuerdo con el índice de tráfico TomTom, Lima Metropolitana lideró en 2024 el ranking de 501 ciudades con mayor tiempo perdido en horas punta, con un promedio anual de 155 horas por conductor.
Si bien el tiempo de transporte es menor durante los fines de semana, su crecimiento ha sido aún más acelerado. Entre 2010 y 2024 pasó de 0,65 a 1,22 horas, lo que implica un incremento de 88%. Este fenómeno sugiere que los problemas de congestión y distancia no se limitan a los días laborables, sino que también afectan la movilidad cotidiana asociada a actividades personales y familiares.
Brechas por género y área de residencia
El aumento del tiempo de transporte ha impactado con mayor intensidad en las mujeres. Entre 2010 y 2024, el tiempo de desplazamiento femenino creció 74%, superando el incremento observado en los hombres, que fue de 49%. Aunque en promedio los hombres siguen registrando mayores tiempos de transporte —1,36 horas frente a 1,28 horas en el caso de las mujeres—, la brecha de género se ha reducido como consecuencia del mayor crecimiento del tiempo de traslado femenino.
Este comportamiento estaría vinculado al aumento de la participación laboral de las mujeres, así como a una mayor diversificación de los motivos de viaje, que incluyen no solo actividades productivas, sino también responsabilidades domésticas y de cuidado.
Las diferencias también son marcadas entre áreas urbanas y rurales. Mientras que en las zonas urbanas el tiempo de transporte aumentó 60% entre 2010 y 2024, en las zonas rurales el incremento fue de 40%. La expansión urbana, el encarecimiento de la vivienda cerca de los centros de empleo y la limitada cobertura del transporte público explican buena parte de esta brecha.
Lima Metropolitana concentra los mayores tiempos de traslado
El tamaño de las ciudades es un factor determinante en la duración de los desplazamientos. Lima Metropolitana registra el mayor tiempo promedio de transporte del país, con 1,7 horas diarias, muy por encima del promedio nacional. Sin embargo, este fenómeno no se limita a la capital. Regiones como Lambayeque, Tacna, Arequipa y el Callao también muestran tiempos elevados, reflejando problemas estructurales de movilidad en las principales zonas urbanas del país.
Al interior de Lima y Callao, la heterogeneidad es notable. Distritos periféricos como Santa Rosa, Mi Perú y Ancón registran tiempos promedio superiores a las 2,9 horas diarias, lo que evidencia una intensa movilidad interdistrital y la desconexión entre las zonas de residencia y los principales centros de empleo.
Más de dos horas diarias en transporte para una parte significativa de trabajadores
La distribución del tiempo de transporte muestra una estructura bimodal, con un grupo importante de trabajadores cuyos desplazamientos se acercan o superan las dos horas diarias. Incluso existe un segmento reducido que enfrenta trayectos superiores a las tres horas. Entre 2010 y 2024, el incremento del tiempo de traslado afectó a la mayoría de la población, reflejando un deterioro generalizado de las condiciones de movilidad.
El análisis por horarios revela que el tiempo de ida al trabajo es, en promedio, menor que el de retorno. Mientras el desplazamiento de ida se concentra alrededor de las 7:50 a.m. y promedia 0,62 horas, el regreso se extiende hasta cerca de las 6:00 p.m. y alcanza 0,74 horas. La mayor dispersión de horarios en la tarde contribuye a prolongar los tiempos de transporte, pese a que la congestión matutina suele ser más intensa.
Edad, ingresos y sector económico
El tiempo de transporte varía de acuerdo con la edad, siguiendo una forma de U invertida. Los trabajadores de entre 30 y 45 años registran los desplazamientos más largos, mientras que los más jóvenes y los adultos mayores presentan tiempos menores. A medida que se aproxima la jubilación, el tiempo de traslado tiende a disminuir.
La relación entre ingresos y tiempo de transporte es compleja. Al controlar por horas trabajadas, se observa una correlación positiva: los empleos mejor remunerados suelen implicar desplazamientos más largos. Esto responde a la concentración de actividades económicas de alto valor agregado en distritos empresariales o zonas especializadas, alejadas de áreas residenciales más asequibles. No obstante, los mayores ingresos también permiten, en algunos casos, residir en zonas con mejor conectividad.
Por sector económico, los mayores tiempos de transporte se registran en actividades inmobiliarias, intermediación financiera y educación. En contraste, sectores como agricultura, comercio, hoteles y servicios sociales presentan desplazamientos más cortos, debido a la mayor proximidad entre el lugar de trabajo y la residencia de los trabajadores.
Multiempleo y desigualdades adicionales
El tiempo de transporte también difiere según la cantidad de empleos. Los trabajadores con dos empleos registran un tiempo de traslado superior al de aquellos con uno solo, y cerca del 41% de su tiempo total de transporte corresponde al segundo empleo. Este patrón sugiere que los hogares buscan minimizar los costos de desplazamiento al elegir empleos secundarios más cercanos.
Un hallazgo relevante es que, en el caso del segundo empleo, las mujeres presentan mayores tiempos de transporte que los hombres, lo que podría constituir una fuente adicional de desigualdad de género en el mercado laboral y merece un análisis más profundo.
Un desafío estructural pendiente
El informe del funcionario del BCRP concluye que el Perú enfrenta uno de los mayores tiempos de transporte a nivel mundial como resultado de problemas estructurales persistentes, entre ellos la ineficiencia del transporte público, la débil planificación urbana y el rápido crecimiento del parque automotor. Entre 2010 y 2024, el tiempo promedio de desplazamiento aumentó 57%, concentrándose en zonas urbanas específicas y en distritos periféricos alejados de los centros de empleo.
Ante este panorama, el informe subraya la necesidad de ampliar la investigación sobre los efectos del tiempo de transporte, no solo en términos de bienestar individual, salud y productividad, sino también en su impacto macroeconómico, la eficiencia de los sistemas de transporte y el crecimiento económico del país.
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