De la innovación cerrada a los ecosistemas inteligentes: cómo la IA cambia la forma de innovar en América Latina
Corporaciones de la región están combinando IA, startups, universidades y proveedores tecnológicos para acelerar soluciones y responder a problemas reales de negocio.
Introducción
La inteligencia artificial está modificando profundamente la manera en que las empresas innovan. Su impacto no se limita a automatizar procesos, generar contenidos o mejorar predicciones. La transformación más estratégica ocurre en la forma en que las organizaciones identifican conocimiento externo, encuentran socios tecnológicos, experimentan con nuevas soluciones y convierten la colaboración con startups, universidades y centros de investigación en resultados de negocio.
En América Latina, esta transformación tiene una relevancia especial. Las empresas de la región suelen operar con presupuestos de investigación y desarrollo inferiores a los de las economías avanzadas, mercados fragmentados, déficits de talento especializado y una débil articulación entre universidad, empresa y Estado. En ese contexto, la combinación de inteligencia artificial e innovación abierta puede convertirse en un mecanismo para compensar limitaciones estructurales y acelerar la competitividad.
La pregunta ya no es solamente cómo utilizar inteligencia artificial dentro de una empresa. La verdadera cuestión estratégica es cómo emplearla para ampliar la capacidad de la organización de innovar con actores externos.
La convergencia entre inteligencia artificial e innovación abierta
La innovación abierta parte de una premisa sencilla: ninguna organización, sin importar su tamaño, posee internamente todo el conocimiento, el talento y la tecnología que necesita para competir. Por ello, las empresas deben combinar capacidades propias con soluciones provenientes de startups, universidades, proveedores, investigadores, clientes y otras corporaciones.
La inteligencia artificial fortalece este modelo porque reduce sustancialmente los costos de buscar, evaluar y combinar conocimiento externo. En lugar de depender exclusivamente de convocatorias generales, redes personales o procesos manuales de scouting, una empresa puede emplear sistemas inteligentes para analizar miles de startups, patentes, publicaciones científicas, tecnologías emergentes y señales de mercado.
Esta convergencia está creando una nueva generación de innovación abierta basada en cinco capacidades:
- Detección inteligente de tendencias y tecnologías.
- Identificación automatizada de startups y aliados.
- Formulación más precisa de desafíos empresariales.
- Desarrollo acelerado de prototipos y pruebas de concepto.
- Gestión continua del conocimiento generado por el ecosistema.
En la práctica, la inteligencia artificial está transformando la innovación abierta desde un proceso episódico —una convocatoria, hackatón o concurso ocasional— hacia una capacidad corporativa permanente.
"Las empresas deben combinar capacidades propias con soluciones provenientes de startups, universidades, proveedores, investigadores, clientes y otras corporaciones"
Casos y experiencias relevantes en América Latina
Cubo Itaú: un hub de inteligencia artificial conectado con el ecosistema
Cubo Itaú, uno de los principales hubs de emprendimiento tecnológico de Brasil, desarrolló Cubo AI, una iniciativa especializada en inteligencia artificial generativa. Su propósito es conectar corporaciones, startups, especialistas y socios tecnológicos para producir casos de uso, compartir conocimiento y acelerar la adopción empresarial.
El modelo es relevante porque no concibe la IA como un proyecto aislado del banco, sino como una plataforma de colaboración. Cubo selecciona startups con capacidad de escala y facilita su conexión con empresas, inversionistas y aliados estratégicos.
Este enfoque representa la evolución del corporate venturing tradicional. La corporación no busca únicamente adquirir tecnología, sino participar en la construcción de un mercado, desarrollar talento y crear un flujo permanente de oportunidades.
CEMEX Ventures: innovación abierta para transformar la construcción
La multinacional mexicana CEMEX fue una de las primeras grandes empresas latinoamericanas en institucionalizar un brazo global de innovación abierta y corporate venture capital.
A través de CEMEX Ventures y de su Construction Startup Competition, la compañía identifica soluciones para productividad, sostenibilidad, cadena de suministro y nuevos materiales. Varias de las empresas conectadas con su ecosistema utilizan inteligencia artificial, analítica avanzada, visión computacional y automatización.
BancoEstado y Wayra: estructuración de la ruta startup-corporación
BancoEstado de Chile recurrió a Wayra Hispam para estructurar el recorrido que deben seguir las startups dentro del banco y desarrollar un programa institucional de innovación abierta vinculado con una futura estrategia de corporate venture capital.
Aunque el programa no se limita exclusivamente a inteligencia artificial, muestra una condición fundamental para aprovecharla: las corporaciones necesitan procesos claros de ingreso, experimentación, contratación, inversión y escalamiento de tecnologías externas.
Sin esa arquitectura institucional, incluso las mejores soluciones de IA pueden quedar atrapadas en pilotos que nunca llegan al mercado.
LATAM-GPT: infraestructura abierta para la innovación regional
El desarrollo de LATAM-GPT demuestra que la innovación abierta también puede producir infraestructura tecnológica regional. El proyecto fue impulsado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile con la participación de más de 30 instituciones de ocho países latinoamericanos.
El modelo fue entrenado con más de ocho terabytes de datos y busca representar mejor el español, el portugués y la diversidad cultural latinoamericana. El proyecto se desarrolló inicialmente con un presupuesto cercano a US$550.000, combinando colaboración institucional, infraestructura en la nube y aportes regionales.
La evidencia empresarial: la IA también se adopta desde fuera
El caso de Brasil ofrece evidencia importante sobre la relación entre inteligencia artificial e innovación abierta. Un estudio de la OCDE sobre empresas del estado de São Paulo encontró que, entre las compañías que utilizan IA, aproximadamente el 52 % recurre a sistemas personalizados desarrollados por terceros, mientras que el 51 % adopta IA mediante la compra de software, hardware o servicios de consultoría. Solo el 43 % desarrolla capacidades mediante investigación y desarrollo propios.
Los porcentajes pueden superponerse porque una empresa puede utilizar varios mecanismos simultáneamente. Sin embargo, la conclusión es clara: la adopción empresarial de IA no es principalmente un proceso cerrado. Depende de proveedores tecnológicos, consultoras, startups y alianzas de desarrollo.
La capacidad de gestionar relaciones externas se convierte, por tanto, en una competencia tan importante como la capacidad técnica interna.
"La región posee talento emprendedor, diversidad productiva, problemas de alto impacto y una creciente comunidad tecnológica"
Recomendaciones para los líderes corporativos
Una estrategia efectiva debe comenzar por problemas de negocio y no por la fascinación tecnológica. Las empresas deberían identificar procesos donde exista una brecha relevante en costos, ingresos, experiencia del cliente, riesgo o sostenibilidad.
A partir de ello, resulta conveniente:
- construir un portafolio de desafíos priorizados;
- crear una base estructurada de startups, universidades y soluciones evaluadas;
- emplear IA para scouting, clasificación y seguimiento;
- establecer entornos seguros para pruebas con datos corporativos;
- simplificar compras y contratos para pilotos;
- definir desde el inicio criterios de escalamiento;
- involucrar a las unidades de negocio como propietarias de los desafíos;
- medir valor generado, no únicamente actividades realizadas;
- incorporar criterios de ética, explicabilidad y protección de datos;
- desarrollar capacidades internas para absorber conocimiento externo.
La tecnología puede acelerar la búsqueda de soluciones, pero la capacidad de absorción sigue siendo humana y organizacional. Una empresa que no sabe experimentar, contratar startups, compartir datos o tomar decisiones ágiles no resolverá esas limitaciones simplemente adquiriendo una plataforma de IA.
Conclusión: de innovar con IA a innovar mediante redes inteligentes
La inteligencia artificial está ampliando las fronteras de la innovación abierta corporativa. Permite descubrir conocimiento, conectar actores, formular desafíos, construir prototipos y aprender de experiencias anteriores con una velocidad que no era posible hace pocos años.
Para América Latina, representa una oportunidad estratégica. La región posee talento emprendedor, diversidad productiva, problemas de alto impacto y una creciente comunidad tecnológica. Sin embargo, todavía invierte poco en inteligencia artificial y captura una proporción limitada del valor que genera.
La respuesta no debe consistir únicamente en importar herramientas o contratar licencias. Las empresas latinoamericanas necesitan construir ecosistemas inteligentes capaces de combinar sus activos, datos, canales y conocimiento sectorial con la agilidad de las startups, la investigación de las universidades y las capacidades de los proveedores tecnológicos.
La próxima ventaja competitiva no pertenecerá necesariamente a la organización que desarrolle internamente el mejor algoritmo. Pertenecerá a aquella que logre formular los mejores desafíos, atraer el talento más relevante y convertir la colaboración externa en soluciones escalables.
En la era de la inteligencia artificial, innovar mejor significará, cada vez más, aprender a innovar con otros.
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