Tributación al Día

El Arte: Eso que necesita más el mundo

23 Septiembre, 2022 / 7:32 am

Hoy no voy a hablar directamente de un tema tributario, sino de algo consustancial a la vida humana, y que finalmente atañe también a lo fiscal, en esa relación armoniosa y justa que debiera tener la relación Administración Tributaria y contribuyentes, donde la interpretación y aplicación normativa debiera tener efectos de trascendencia, algo que el Arte promueve en nuestro ser.

Este texto se leyó a propósito de la inauguración de mi exposición pictórica “Retrospectiva” en el Club Social Miraflores, el día 19 de setiembre pasado. La muestra va hasta el 3 de octubre.

“No quiero explicar en esta oportunidad mi biografía ni autocalificarme. Dejo ello a los demás. Lo que pretendo aquí es reflexionar unos minutos sobre el arte y lo que nos convoca en esta muestra, más allá de una lista de cuadros de diversas épocas de mi quehacer pictórico.

Ya Picasso señaló que EL ARTE ES LA MENTIRA QUE NOS AYUDA A VER LA REALIDAD. Que tan cierta y profunda es esta frase. El arte se alimenta de lo objetivo, las vivencias, el pasado, lo que observamos, lo objetivo; y lo lleva a que pase por el telón de lo subjetivo, que se mezcle de sentimientos, alegrías, tristezas y honduras.

El arte entonces es un “creador de existencias”, alimentador profundo de un mundo paralelo, generador del diálogo entre lo objetivo y lo subjetivo. Es lo que se “ve” desde dentro, no lo que se “mira”. Se vincula no a lo frívolo, sino a lo serio, lo permanente, crítico y filosófico.

Por eso, para cada observador del arte, para cada uno de Uds. aquí presentes, el mensaje pictórico le puede evocar alguna experiencia del pasado, algún paisaje, anécdota, algún recuerdo, vivencia. Una calle por ejemplo puede llevarnos al recuerdo de un viaje, un nido al hogar perdido, un mar a la inmensidad de las tristezas y a las soledades. Por ende, no todo lo que alguien aprecie al ver una obra le llegará al alma de la misma manera que a un tercero. Lo importante es que el arte remueva las conciencias, las sacuda, las estremezca, las destroce, y nos ayude a ver más allá de lo evidente, para que uno trascienda y evoque -bajo la libertad- todo ese genio evocador que cada uno carga.

Por eso el acercamiento al arte es connatural al hombre y se vincula a la creatividad, aquella que es implícita al niño y que no debemos nunca perder. ¿Por qué un niño crea?. Porque no está manchado por lo evidente, sino que vive en un permanente sueño creativo. Todos deberían estudiar y ejercer un arte, no para acabar por ser finalmente de profesión artistas, sino para ser mejores personas. Schopenhauer ya dijo: El arte es una vía para escapar del estado de infelicidad propio del hombre. El arte es la forma más profunda, pura y honesta de conocimiento. Es la reconciliación entre la voluntad y la conciencia. Entre el objeto y el sujeto, alcanzando un estado de contemplación, de felicidad; una contemplación finalmente desinteresada, donde las cosas se muestran en su pureza más profunda. El arte es una forma así de liberarse de la voluntad, de ir más allá del yo.

Se ha dicho también que el arte es “el círculo mágico de la existencia” (Walter Pater), un mundo aislado y autónomo puesto al servicio del placer estético, y que nos ayuda a ser mejores personas y más agudas en el análisis de este mundo lleno de miserias y desesperanzas.

Y luego de lo objetivo (lo que se ve) y de lo que se siente (lo subjetivo), cual aplicación de una tesis y antítesis, está el “misterio” como síntesis y explicación del arte. Y el misterio es el punto central de mi propuesta. Mis cuadros entonces tratan de develar el misterio del ser humano, lo oculto, lo profundo del ser.

Así, una calle solitaria, un barco encallado, una mirada vacía, son elementos que explican el dramatismo de la vida y la esperanza un mundo mejor, y me autorevelan mis fantasmas y sentimientos, siendo un ejemplo patente de la expresión de la dualidad del arte (cuerpo -belleza-, y alma -circunstancias que generan las ideas- del arte). Dicha dualidad del arte es entonces expresión de la misma dualidad del hombre, de su aspiración a una felicidad ideal enfrentada a las pasiones que la mueven hacia ella.

El arte no puede ser una moda, debe ser inmortal y trascendente, y por eso debe aclarar los misterios de la vida. En esa propuesta estamos y apostamos. Esta muestra puedo resumirla en la idea de que trato, dramáticamente de explicar el Misterio.

Muchas gracias.”