¡A quemarropa!

por Alonso Mujica

Alonso Mujica es Gerente de Timov. Él es un emprendedor en tecnología que se ha desempeñado en cargos comerciales para empresas del rubro, además de consultor en digital y comunicaciones: la más reciente la campaña presidencial de Peruanos por el Kambio (PPK) en el 2016. En el 2014, inició Timov como el primer medio digital de startups y tecnología del Perú para luego llevarlo hacia educación y conferencias. Ha ganado el primer puesto del Startup Weekend Lima, 2do Lugar en Hackaton El Niño en UTEC y el E100 de Lima que premia a los emprendedores con más potencial de la ciudad. Es ingeniero industrial de la Universidad de Lima y tiene una especialización en Trade Marketing en la UPC.

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¿Y si hacemos una startup?

15:14 26 Septiembre, 2016

Por: Alonso Mujica

La pregunta que da título al artículo es el nombre de una canción que hiciera uno de los coordinadores de un grupo de developers llamado “Hackspace” el año pasado y que en su letra se burlaba del afán de muchos emprendedores por hacer ideas sumamente “creativas” y demás conflictos culturales que se dan en la pequeña burbuja emprendedor – tecnológica peruana.

Voy a listar algunas de las cosas que los respectivos grupos dicen o creen, sin nombres ni apellidos, para ejemplificar estas disputas ideológicas o culturales o como sea que quieran llamarla.

Del lado de los emprendedores tecnológicos: (o los “startuperos”): los desarrolladores son indiscipinados, quieren cobrar demasiado siempre, son unos engreídos, se aburren al toque y se largan, no entienden nada de negocios, no entienden de diseño, quieren hacer las cosas perfectas y no rápido, tienen complejo de vampiro (durante el día no hacen nada o duermen y en la noche se encierran con red bulls a trabajar), son unos estafadores y demás…

Del lado de los desarrolladores de tecnología (o los “hackers”): los emprendedores son unos farsantes (se copian ideas de otros países y alucinan que son geniales), son unos vendehumo (salen en medios, blogs, etc.) poniendo sus productos como revolucionarios cuando a veces no tienen ni una landing, son unos “vagos” (paran en meetups y nunca trabajan), le dan demasiada importancia a las ventas y al marketing, no valoran nada la tecnología, no saben nada de tecnología, piensan que somos sus esclavos, nos quieren dar equity de ideas que no valen nada (copy paste de USA, ¿les suena?), entre otras…

Siendo lo más objetivo posible y sin abogar por ningún bando en específico lo cierto es lo siguiente: el rol del verdadero emprendedor tecnológico es el de ser una “bisagra” entre el mundo de los negocios y el de la tecnología para tener el mejor producto con la mejor ejecución posible traducida en una empresa que genere valor agregado, rentabilidad, puestos de trabajo y transferencia tecnológica.

Lo absolutamente cierto e innegable es que el core de una startup es su producto y/o servicios y esto no se consigue de ninguna manera sin talento excelente en tecnología, una vez que ya tienes esto aterrizado lo que toca es hacerlo conocido (prensa + marketing) y vender (desarrollo de negocios).

Los founders como bisagras tenemos el rol de conectar lo mejor de dos mundos (tecnología y negocios) y eso no se consigue si no comprendemos, aprendemos, entendemos y sobre todo respetamos ambas áreas. Ese es nuestro deber si es que queremos construir una valiosa compañía en tecnología. Amén.

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Artículo publicado para la columna: ¡A quemarropa!

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