¡A quemarropa!

por Alonso Mujica

Alonso Mujica es Gerente de Timov. Él es un emprendedor en tecnología que se ha desempeñado en cargos comerciales para empresas del rubro, además de consultor en digital y comunicaciones: la más reciente la campaña presidencial de Peruanos por el Kambio (PPK) en el 2016. En el 2014, inició Timov como el primer medio digital de startups y tecnología del Perú para luego llevarlo hacia educación y conferencias. Ha ganado el primer puesto del Startup Weekend Lima, 2do Lugar en Hackaton El Niño en UTEC y el E100 de Lima que premia a los emprendedores con más potencial de la ciudad. Es ingeniero industrial de la Universidad de Lima y tiene una especialización en Trade Marketing en la UPC.

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¿Por qué creo que se vienen buenos tiempos para las startups en Perú?

10:17 29 Agosto, 2016

Por: Alonso Mujica

Desde siempre he sido un eterno insatisfecho y un infatigable luchador por las causas que considero justas y propicias para la sociedad y el país. Tengo algunas pasiones que ya son conocidas por las personas más cercanas a mí, que son en el plano profesional: tecnología, educación y política.

Considero que siempre estar luchando por mejorar y que las cosas eleven su nivel, es lo que hay que hacer y pienso que se debe ser “respondón (a)” (clara alusión a la coyuntura de ayer con el cardenal) cuando hay que serlo -mi crítica, a lo que llamo el emprendimiento caviar, es una de tantas al sistema-, pero también hay que saber cuándo morderse la lengua y es necesario no criticar sino reconocer lo bueno, lo avanzado y también lo malo, porque de lo malo hay mucho que aprender.

Entonces, volviendo al título de la columna, respondiendo a ¿Por qué creo que se vienen buenos tiempos para las startups en el Perú?

Lo que ya se avanzó: este año Innóvate Perú cumplió 2 años de lanzado, seguramente con mucho tiempo de trabajo previo, y con ello el programa de incentivos estatales (de todo tipo, no solo fondos concursables) que incentiva la inversión y desarrollo de innovación en múltiples planos (emprendimiento, I+D+i, corporativa, etc.). Hay un equipo en el Estado que se compró el pleito de la innovación y ya elaboró una serie de instrumentos y políticas, ya ejecutó muchos planes, con aciertos y errores, pero que ponen una primera piedra fundamental. Ya hemos avanzado. Por otro lado, los CITES, PACs (Programa de Apoyo a Clusters) y demás, enmarcados dentro del Plan de Diversificación Productiva, son cosas que en su ejecución pueden ser mejores pero que deberían continuar porque la industria las necesita.

El perfil del nuevo ministro: mucha gente se queja que en el Estado no hay gente que los entienda, que nunca la han vivido en carne propia, que diseñan desde el escritorio, etc. En ese sentido, Bruno Giuffra, actual Ministro de la Producción, reúne una serie de características que me parecen muy interesantes en la cartera: empresario -tanto en tecnología como a nivel tradicional- que ha sabido sacar negocios adelante, experiencia mediática (clave para que un empresario se abra puertas), formación internacional y demás. Que el líder del despacho que ve la industria tecnológica y de startups sea una persona que fundó su empresa, tuvo que sacarla adelante, levantar financiamiento, salir a vender, cerrar acuerdos, buscar partnerships, mover a un equipo de producto, tecnología y demás cosas que todos tenemos que vivir en el día a día, nos podría dar una clara imagen de cómo podría ser esta fase que se viene: muy ejecutiva, con acciones dirigidas a mejorar el entorno del emprendedor de a pie y fomentar la modernización de la PYME con tecnología.

Los errores y la experiencia: nunca jamás un proyecto va a ser perfecto y menos cuando es estatal (por todas las trabas burocráticas y de ejecución que existen para sacar las cosas adelante), PRODUCE ya sentó una serie de bases y tiene – o debería tener – vasta información de todas estas implementaciones así como sus por qué y por qué no funcionaron bien. Todos estos resultados, y en ánimos de incentivar la cultura de la transparencia de información y cultura de transferencia de conocimiento, podría ser organizada en forma amigable, compartida y difundida. Ojo, no en ánimos de escarnio público y pelotón de fusilamiento (tenemos que dejar atrás la cultura de destrozarnos entre nosotros por el simple hecho de hacerlo), sino con ánimos de que como industria entendamos bien que hace que algo funcione y que propicia el fracaso de todas las medidas tomadas. Ese es un ejercicio que nos será útil como Estado, Academia, Empresarios, Comunidad Tecnológica y demás.

Creo firmemente que tiempos muy buenos se avecinan, pero también parte de un ejercicio propio de nosotros en el sector empresarial de cambiar el chip de disparar a quemarropa sin razón y comenzar a poner sobre la mesa una serie de propuestas que mejorarán nuestros propios negocios, la industria en conjunto como ecosistema y el Perú. Muchas veces nos quejamos de que tal o cual no debería estar allí o no debería participar, hay que atreverse a voltear la torta con “¿qué hacemos nosotros para construir un trabajo y reputación que nos permita aportar en el primer plano?” La peor gestión es la que no se hace y eso debería comenzar en nuestras propias empresas y organizaciones, de otro modo ¿cómo podríamos dar fórmulas mágicas que no sabemos cómo preparar ni cómo funcionan? Si no hay nada bueno que aportar, entonces dejemos las quejas al lado y ¡manos a la obra!

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Artículo publicado para la columna: ¡A quemarropa!

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