El 68% de los empleados de microempresas gana menos que el salario mínimo

00:32 28 Abril, 2014

La regulación laboral en el Perú es relativamente costosa para el nivel de productividad laboral promedio que existe en el país. Así, la dificultad de las empresas, en particular las de menor tamaño, para hacer frente a los costos exigidos por nuestra legislación laboral explicaría el alto grado de informalidad, sostiene el BCR.

Hace algunas semanas se generó una polémica por el pedido de aumento de la remuneración mínima vital, en el que el presidente Ollanta Humala, enmendando la plana al Premier, afirmó que este tema no se encuentra en agenda por considerar que es una solicitud con la que su gestión ya ha cumplido.

El Perú está en el puesto 129 entre 148 economías en términos de flexibilidad de las prácticas de contratación y despido según el Índice de Competitividad Global 2013-14 del Foro Económico Mundial. A continuación el ente emisor señala algunos de los factores que explican este alto grado de rigidez de nuestra legislación laboral que son:

– El salario mínimo legal (RMV) en el Perú supera al del 63% de países del mundo. A pesar de que existe un régimen laboral especial de relativa menor rigidez para las MYPE, el 68% de trabajadores de las microempresas (1.8 millones de personas) percibe un salario menor a la RMV (S/. 750) consistente con el bajo nivel de productividad, lo que determina que se encuentren en situación de informalidad.

– El costo laboral no salarial (CTS, vacaciones, entre otros) que enfrenta la Mediana y Gran Empresa se estima en un 57% adicional al salario. Según el BID (2010), los costos laborales no salariales (sobrecostos) en el Perú son los más altos de la región.

– Considerando a la Mediana y Gran Empresa, en el Perú la indemnización por despido alcanza una remuneración y media por cada año de servicio, hasta un máximo de 1 año de salario del trabajador: el 94% de países del mundo presenta una indemnización menor.

– La legislación laboral prohíbe la contratación de trabajadores a plazo fijo para labores permanentes: el 59% de países a nivel mundial lo permite.

– Para las grandes empresas, los requerimientos para cumplir con las exigencias legales de seguridad y salud en el trabajo representan un gasto superior a S/. 400 mil por año.  Asimismo, esta norma incorpora sanciones penales, para los empleadores, de hasta 10 años de prisión efectiva, lo cual no guarda proporcionalidad con las penalidades de otros delitos más graves o con la legislación internacional comparada.

Apoya la flexibilización laboral

El BCR agrega que este alto nivel de rigidez laboral en un contexto de baja productividad laboral relativa (puesto 77 de 122 países) contribuye a explicar por qué, según la OIT, la informalidad laboral en el Perú sea cercana al 69%, significativamente superior al promedio de la región de 48%.

Por ello, el ente emisor sostiene que la evidencia sugiere que el incremento de la formalidad laboral y la competitividad del país requiere medidas de flexibilización laboral, tales como el establecimiento de prácticas de contratación y despido acorde a estándares internacionales; la revisión del marco regulatorio de leyes laborales que podría generar desincentivos para la formalidad (Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, por ejemplo).

Productividad

En su Reporte de Inflación de abril del 2014, el BCR refiere que el crecimiento de la productividad laboral, medido como la variación porcentual del producto por trabajador, es un indicador de las ganancias en la contribución promedio, de cada trabajador, al PBI.

La evidencia internacional disponible para la última década muestra que el Perú se encuentra en el Top 20 a nivel mundial de países en términos de crecimiento de la productividad laboral (puesto 20 entre 122 países), destacando también como la economía de América Latina con mayor crecimiento del producto por trabajador durante el periodo 2003-2013.

Entre otros factores, esta evolución positiva de la productividad laboral en el Perú es explicada por un entorno caracterizado por graduales mejoras del clima de negocios, proceso de creciente apertura comercial y diversificación de mercados, significativa importación de bienes de capital, mayor Inversión Directa Extranjera y moderada mejora del capital humano (aumento de los años de escolaridad de la PEA ocupada, principalmente).

Sin embargo, a pesar de los avances recientes, el nivel de la productividad por trabajador en el Perú es todavía relativamente bajo según estándares internacionales lo que sugiere que existe un amplio potencial para el crecimiento de la productividad laboral del país.

Al año 2013, la evidencia internacional muestra que el Perú se encuentra en el puesto 77 entre 122 países a nivel mundial en términos de nivel de la productividad laboral. A nivel regional, el Perú ocupa el puesto 10 entre 14 economías en términos de producto por trabajador en el año 2013. Por tanto, hay un amplio margen para introducir mejoras, destacando la necesidad de mejorar la calidad de la educación a todo nivel. La provisión de mayor información sobre la demanda laboral del mercado y la calidad de la oferta educativa contribuiría al proceso de mejora del capital humano, finaliza el BCR.

Comparte en:

Vea también