El avance del dengue dejó una factura millonaria en el país
La expansión de la enfermedad hacia zonas urbanas y el récord de contagios elevaron el impacto económico acumulado a más de S/ 800 millones en quince años.

21 enero, 2026 / 9:00 am
El dengue no solo se consolidó como uno de los principales problemas de salud pública del Perú en los últimos años, sino que también generó un impacto económico significativo para los hogares, el sistema de salud y el mercado laboral. Un estudio elaborado por funcionarios del Departamento de Políticas Sociales y Regionales del Banco Central de Reserva del Perú analiza la evolución de la enfermedad entre 2010 y 2024 y estima los costos asociados a la pérdida de productividad y a la atención médica, en un contexto marcado por brotes históricos durante 2023 y 2024.
El análisis revela que la combinación de un número récord de contagios, una expansión geográfica inédita y una mayor presión sobre los servicios de salud elevó el costo económico total del dengue a niveles nunca antes observados en el país.
Un virus que se expandió más allá de las zonas endémicas
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, cuyo desarrollo se ve favorecido por climas cálidos y húmedos. Tradicionalmente, los brotes se concentraban en el norte y la selva del país, donde las condiciones ambientales son propicias para la proliferación del vector.
Sin embargo, los años 2023 y 2024 marcaron un punto de quiebre. En ese periodo, los casos superaron ampliamente los registros históricos, incluso los observados durante el brote asociado al fenómeno El Niño costero de 2017. Además, se produjo una expansión geográfica sin precedentes hacia Lima Metropolitana, una zona urbana densamente poblada que hasta entonces no figuraba entre los principales focos de la enfermedad.
Esta propagación hacia la capital incrementó la presión sobre la infraestructura sanitaria y evidenció nuevas dinámicas de transmisión, en un contexto de alta movilidad poblacional y servicios de salud ya exigidos.
La mayoría de los casos fue leve, pero el volumen marcó la diferencia
El estudio muestra que, entre 2010 y 2024, cerca del 86 por ciento de los casos de dengue correspondió a pacientes sin signos de alarma, es decir, personas que no requirieron hospitalización y fueron atendidas de manera ambulatoria. Los casos graves, que demandan cuidados intensivos, representaron menos del 1 por ciento del total.
No obstante, el gran volumen de casos leves terminó generando una carga económica considerable. La mayoría de los contagios se concentró en la población económicamente activa, entre los 18 y 65 años, lo que tuvo un impacto directo en la productividad laboral. Asimismo, se observó una mayor incidencia en menores de 18 años y, desde 2023, un aumento relevante en adultos mayores, un grupo con mayor riesgo de complicaciones.
El costo laboral se disparó con los brotes recientes
Uno de los principales aportes del informe es la estimación del costo laboral del dengue, calculado a partir de los días de descanso médico requeridos según la gravedad de la enfermedad y el salario promedio regional.
Los casos leves demandaron entre tres y siete días de reposo; los casos con signos de alarma, entre cinco y diez días, incluyendo hospitalización; y los casos graves, entre siete y catorce días, considerando estancias en unidades de cuidados intensivos. Al multiplicar estos días por el número de casos en edad laboral y los ingresos promedio, se obtiene una medida del impacto sobre la productividad.
Para 2024, el costo laboral total del dengue se estima en un rango de entre 33 y 76 millones de soles, con un valor promedio de 55 millones. Esta cifra representa un aumento de 22 por ciento respecto a 2023 y más de cuatro veces el costo promedio observado en 2017. En el acumulado entre 2010 y 2024, las pérdidas laborales asociadas al dengue ascienden a 163 millones de soles.
Paradójicamente, casi el 84 por ciento de este costo provino de los casos sin signos de alarma, debido a su elevada incidencia, lo que confirma que los brotes masivos de cuadros leves también generan efectos económicos relevantes.
La atención médica también tuvo un impacto elevado
Además de las pérdidas laborales, el dengue generó un fuerte gasto en atención médica, tanto ambulatoria como hospitalaria. Las estimaciones se basan en costos unitarios reportados para el Perú y otros países de la región, actualizados a soles constantes de 2024.
Los resultados muestran que los costos ambulatorios concentraron el 67 por ciento del gasto total, debido al gran número de pacientes atendidos. En contraste, los costos hospitalarios fueron más elevados por paciente, especialmente en los casos con signos de alarma y dengue grave, aunque su peso relativo fue menor por el número reducido de casos.
En 2024, el gasto total en atención médica por dengue se estima en 187 millones de soles en promedio, con un rango que va desde 91 hasta 466 millones, dependiendo de los supuestos utilizados. En términos históricos, entre 2010 y 2024, el costo de atención acumulado alcanzó aproximadamente 675 millones de soles.
Como referencia, este monto supera ampliamente el presupuesto asignado en 2024 a enfermedades metaxénicas y zoonosis, y equivale a cerca del 1,4 por ciento del presupuesto total del Ministerio de Salud.
Un impacto económico agregado de gran magnitud
Al sumar los costos laborales y los gastos de atención médica, el impacto económico total del dengue en 2024 se estima en 241 millones de soles en promedio, lo que representa un aumento de 6 por ciento respecto al año anterior. El 81 por ciento de este impacto correspondió a gastos de atención, mientras que el resto se explicó por pérdidas de productividad.
En el acumulado de los últimos quince años, el costo económico total del dengue habría ascendido a 838 millones de soles, una cifra que no incluye otros efectos indirectos, como la pérdida de aprendizaje en menores o los costos asociados a la automedicación, por lo que el impacto real podría ser mayor.
Perspectivas más favorables para 2025, pero con desafíos pendientes
De cara a 2025, el informe señala una reducción significativa de casos. Hasta la semana 34 del año, se registraron menos de 35 mil contagios, muy por debajo de los casi 260 mil reportados a la misma fecha en 2024. Esta caída coincide con un mayor conocimiento de la enfermedad entre la población y con la implementación de diversas medidas de prevención.
Entre ellas destacan el Plan de Prevención y Control del Dengue aprobado en enero de 2025, con un presupuesto de 126 millones de soles, así como iniciativas innovadoras como la estrategia Wolbachia, que busca reducir la transmisión del virus mediante el control biológico del mosquito, y los programas piloto de vacunación en regiones priorizadas.
No obstante, el estudio advierte que persisten comportamientos preocupantes, como la reducción en la búsqueda de atención formal y el aumento de la automedicación, lo que podría limitar la efectividad de las estrategias sanitarias.
En conjunto, el análisis elaborado por funcionarios del Banco Central de Reserva del Perú muestra que el dengue dejó de ser únicamente un problema sanitario para convertirse en un fenómeno con consecuencias económicas relevantes, cuya mitigación exige no solo recursos, sino también prevención sostenida y cambios en el comportamiento de la población.
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