CAF: Perú necesita un Estado más fuerte que sepa gastar cuando la economía se desacelera

08:11 7 Septiembre, 2015

Gan@Más conversó con Pablo Sanguinetti, Economista Jefe y Director Corporativo de Investigaciones Socioeconómicas de la Corporación Andina de Fomento (CAF), quien destaca que, pese al momento, el Perú está creciendo por encima del promedio de la región con tasas de entre 2.5% y 2.8%. Sanguinetti estuvo en nuestro país para la presentación del estudio titulado “Un Estado más efectivo. Capacidades para el diseño, la implementación y el aprendizaje de políticas públicas”.

¿Cuál es su visión sobre la economía de la región en un contexto complicado de desaceleración mundial y problemas en China?

Las circunstancias internacionales que fueron favorables para la región con crecimiento de países emergentes como China y otros de Asia, y que implicó altos precios y buena situación financiera han empezado a cambiar. Los dos últimos años este cambio se ha dado de forma abrupta, con la caída de los precios de los commodities, lo cual implica que los países de América Latina hayan instrumentado marcos macroeconómicos bastante más balanceados y racionales comparados con los años 80 y 90. Los estados se desendeudaron, la deuda está menos dolarizada, con reglas fiscales para suavizar los shocks, fondos soberanos para ahorrar, y regímenes cambiarios más flexibles, que permite desacoplar la inflación del tema cambiario.

¿Los países de la región se prepararon mejor para este momento?

Esta situación adversa toma a los países de la región en mejor posición en términos de instrumentos macro, con un poco de espacio fiscal y políticas monetarias para mover el tipo de cambio. Esto fue bueno, de todas formas no quita que haya un impacto, que ya lo estamos viendo claramente en los países que están sufriendo déficit en cuenta corriente. Otra consecuencia es la baja de inversión extranjera en recursos naturales. En algunos países, como Brasil, la inflación ha subido pero no ha sido tan grave como otros periodos, eso es bueno.

La situación fiscal se viene deteriorando…

Así es. Por el lado fiscal estamos complicados, pues algunos países pueden usar recursos que ahorraron, pero quizás haya que comprometer algunos gastos de inversión pública que antes fueron elevados, debido al alto flujo de ingresos por los commodities. Hoy los países tienen margen para bajar la inversión pública en infraestructura, por ejemplo, pero deben invitar a la inversión privada para no sacrificar el crecimiento, a través de asociaciones público-privadas (APP).

El problema también es que la confianza empresarial ha caído…

La crisis ya generó varios efectos: déficit fiscal y de cuenta corriente, incremento del riesgo país, menos acceso al mercado internacional. En el mejor de los casos vemos la economía creciendo entre 2.5% y 3%, y en el peor de los casos tenemos a Brasil con -5%. Este contexto está reduciendo el crecimiento. Entonces, cómo hacemos en la región para un crecimiento sostenido, quizás más bajo, de 3%.

¿Cómo hacer eso?

Se requieren medidas de consolidación fiscal, como diversificar fuentes de ingresos, fortalecer impuestos, ampliar la base tributaria, combatir la evasión, eso tiene que hacerse independientemente de la crisis. Perú intentó una reforma para subir la presión tributaria a 18% del PBI. Lo primero es diversificar, lo segundo es generar esquemas de mayor evaluación y monitoreo de las inversiones públicas, de tal modo que estamos seguros que el gasto es más eficiente, con más impacto, presupuesto por resultados, evaluaciones y seguimiento de forma transparente. Todo eso es bueno. Otro punto es la reforma del sistema de compras públicas, como lo han hecho Chile y México. Tiene que ser más transparente y competitivo. Y cuarto está el sistema de servicio civil, para una gestión pública más eficiente y funcionarios con mayor capacidad y más motivado. Perú lo está haciendo con Servir.

Los países como Perú, con más fortalezas, ¿qué pueden hacer?

Necesitamos un Estado más fuerte, para atraer la inversión privada en infraestructura. Se requiere un Estado que planee, evalúe inversiones del sector público y sea más fuerte en el sentido de contar con mayores capacidades. Sobre todo porque el sector público tiene que saber gastar en momentos en que la economía se desacelera, porque los ciudadanos siempre piden mayores servicios. El sector público tiene que ser más eficiente para decirle a sus ciudadanos que hay que mantener los servicios y programas sociales.

¿Cómo observa la economía peruana?

Perú, dentro de la región, está creciendo por encima del promedio, con una tasa de crecimiento de 2.5% a 2.8%, lo cual es bastante bueno dada la situación. Perú ha sido pionero en convocar a la inversión privada para proyectos de infraestructura y fortalecer el SNIP para el control de proyectos. Lo del Servicio Civil también ha sido positivo. Perú estará un poco más afectado por la caída de los commodities, como el cobre. La baja de los minerales es lo que le pega más duro.

¿Cuál es la agenda pendiente?

Hay que trabajar en generar startups que creen empleo y se dé una transición del empleo informal al formal. La capacitación de la mano de obra y el primer empleo para jóvenes son medidas que sirven para apoyar el crecimiento.

¿Cómo ve la situación en 2016 y los próximos años?

Esto no es un shock temporal, tiene un carácter más permanente. No creo que los precios de los commodities sigan bajando, China va a seguir demandado bienes intermedios, pero si vamos a tener precios bajos por tres o cuatro años más. Insisto en que se debe consolidar la política fiscal, mejorar la calidad del gasto y mejorar los drivers, es decir, el impulso doméstico del crecimiento, lo cual tiene que ver con el combate de la informalidad, impulsar las empresas que dan empleo, fomentar la innovación y mejorar la reasignación de recursos en el interior de la economía para aprovechar mejor el momento.

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