SNI proyecta que industria peruana crecería 4% en el 2020

11:39 29 Diciembre, 2019

Según estimaciones del Instituto de Estudios Económicos y Sociales (IEES) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) la industria nacional crecería 4% el próximo año, debido al incremento de la industria primaria en 9% y de 2.5% en la industria no primaria o la de mayor nivel de transformación.

Según el análisis efectuado por el IEES las actividades manufactureras que más crecerían estarían vinculadas a la industria de la construcción, como las de cemento, plástico, pinturas, vidrio y madera, las relacionadas a la inversión pública y privada, como maquinaria y equipo, productos metálicos, maquinaria eléctrica, material de transporte y servicios de mantenimiento, y las relacionadas a bienes de consumo como lácteos, bebidas, aceites y molinería, por el aumento del consumo privado.

Proyecciones del PBI 2020

El documento en mención hace referencia a que el crecimiento de la economía peruana para el próximo año fluctuaría entre 3% y 3.5%, el cual se sustentará en un sector externo con mayor crecimiento, pues se estima que el mundo crecería 3.4% en el 2020, gracias a las menores tensiones a nivel internacional y a la política de estímulos monetarios y fiscales que vienen implementando diversos países del mundo.

Es importante mencionar que en lo que va del 2019, 19 países han reducido sus tasas de interés de referencia como una herramienta para apuntalar el crecimiento económico. Las exportaciones crecerían más de 4%”.

Asimismo, a nivel interno se experimentaría una mejora en la producción pesquera y minera, así como un incremento de la actividad constructora. “Proyectamos que habrá una recuperación de la inversión pública, que se incrementará en alrededor de 5%, lo que requiere de mejoras sustantivas en la gestión de recursos públicos, especialmente a nivel de municipios.

Cabe recordar que el presidente del gremio industrial, Ricardo Márquez Flores, afirmó que para apuntalar el crecimiento del PBI, es indispensable fortalecer el Plan Nacional de Competitividad y Productividad mediante mesas de concertación productiva con el sector privado en sectores intensivos de empleo y luchar contra la subvaluación de importaciones que afectan las industrias formales y la recaudación fiscal.

“Debemos instalar -el sector público y privado- mesas para los sectores textil-confecciones, calzado, pequeña y micro empresa, y para la industria metalmecánica proveedora de la agroindustria y minería, pues nos permitiría hacer despegar estos sectores que aún mantienen trabas que limitan su crecimiento. A ello se suma la ampliación al financiamiento de las mypes consolidando el factoring para reducir el costo del crédito mediante mayor competencia, así como repotenciar las compras estatales para reactivar a este sector que es intensivo de empleo. También se requiere ampliar el acceso al financiamiento de las mypes consolidando el factoring para reducir el costo del crédito mediante mayor competencia y emplear las compras estatales para reactivar a las mypes en sectores intensivos de mano de obra formal”, refirió el líder gremial.

Comportamiento industrial 2019

Para el año en cierre, el comportamiento de la industria nacional habría tenido un decrecimiento en 0.2%, en tanto que el año pasado creció 5.9% %, influenciado por el crecimiento de la industria de harina y aceite de pescado que subió un 95.5% en el 2018.

 

Según la información del IEES, en los últimos años diversas industrias han tenido una grave contracción de su actividad productiva: hilados y acabados textiles, con un descenso de 45% en los últimos tres años; prendas de vestir, que han tenido un 25% de caída en los últimos 4 años; calzado, que se redujo en 50% en los dos últimos años; impresión, que cayó 30% en los últimos 3 años; plaguicidas y abonos compuestos, que se redujo en 15% en los últimos 2 años; maquinaria y equipo que cayó en 20% también en los últimos 2 años; y fibras artificiales que en lo que va del 2019 se reduce en 26%.

 

“Para frenar la caída en sectores industriales como textil-confecciones y calzado, que son grandes generadores de empleo formal, consideramos que debemos cambiar del sistema de cobro del arancel de importaciones ad-valorem CIF a su equivalente en CIF US$/Kg. No es posible que ingresen al país pantalones a US$ 0.93 la unidad cuando su precio es US$ 5.18 a nivel internacional”, remarcó el líder empresarial.

La economía peruana también tuvo un menor desempeño al esperado este 2019, pues el Perú habría crecido 2.3%, crecimiento más bajo de los últimos 10 años. Es importante destacar que la actividad productiva nacional se ha desacelerado en los últimos tres años, así, del 2017 al 2019 la economía peruana creció en promedio 2.9% anual, por debajo al registrado entre el 2011 y el 2013, cuando se crecía 6% anual en promedio.

“Este resultado se debe a la menor actividad pesquera, que se reduce en 18%, la minería que se contrae en 0.5%, la industria que disminuye ligeramente en 0.2% y la inversión pública que estaría cayendo entre 0.5% y 1% este año, por la menor ejecución de inversión de los gobiernos regionales y municipales, debido a la incorporación de nuevas autoridades subnacionales, quienes requieren un tiempo de aprendizaje para gestionar la finanzas públicas”, detalló Márquez.

Agregó que la alta rotación de funcionarios de primer nivel en los ministerios y entidades públicas, las complicaciones administrativas para ejecutar obras y el retraso de varios proyectos de inversión por su vinculación a posibles casos de corrupción influyó en esta caída. A ello se suma el lento avance en la ejecución de la Reconstrucción con Cambios del Fenómeno del Niño, que al 22 de diciembre del 2019 solo ha ejecutado el 23.8% de su presupuesto establecido para el periodo 2017-2021.

Finamente Márquez enfatizó que para convertirnos en un destino atractivo de inversión, necesitamos impulsar un sistema tributario competitivo y simplificado que reduzca la informalidad y amplíe la base tributaria, un marco regulatorio regulatorio promotor de los negocios, invertir en infraestructura de calidad y establecer una reforma laboral que genere mayores empleos formales. “Existe una imperiosa necesidad de un 2020 con estabilidad económica y social para generar inversiones de la región”, acotó.

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