Satélites que ayudan a la agricultura, medio ambiente y previenen desastres naturales

12:55 4 Agosto, 2016

Ivan Luna, CTO de Sequoia Space, está convencido de que se pueden predecir muchas situaciones relacionadas a la agricultura, medio ambiente o desastres naturales, desde el espacio, a través de la recolección de información. “Para poder estimar lo que va a pasar necesitamos grandes cantidades de información y una de las fuentes principales de información es el espacio, yo soy una persona que esta apasionada por los temas relacionados con el espacio”, subrayó.

Sequoia Space es una empresa colombiana que se dedica a fabricar satélites y partes, que envían al espacio, para recolectar información sobre agricultura, medio ambiente y atención de desastres. Ivan contó sus inicios y experiencia en el marco de la cuarta edición de LAB4+, el Foro de Emprendimiento e Innovación de la Alianza del Pacífico, que se desarrolló en nuestro país.

Las diferencias principales que resalta, entre los satélites que ellos fabrican y los convencionales, son el precio y el tiempo que se demora el desarrollo o fabricación. “Hay compañías que desde los 60 vienen construyendo satélites, sin embargo son muy costosos. Son cientos de millones de dólares que se invierten en su desarrollo, y los tiempos de fabricación también son largos, por lo que toda esa expansión espacial ha estado limitada a algunas naciones y además solo hay algunas empresas privadas que hacen este tipo de tecnologías”, dijo Ivan.

Agregó que desde el año 2000 esto ha ido cambiando y se han empezado a desarrollar satélites con nuevos estándares, más pequeños y económicos. “Al principio se creyó que esos satélites no iban a servir para nada porque eran realmente muy pequeñitos y se creía que no tenían ninguna utilidad, pero eso fue cambiando un poco con el tiempo y realmente ahora es más fácil tener un satélite pequeño”.

Dio el ejemplo de las computadoras que cuando empezaron a aparecer, las de escritorio, se creía que no servirían y ahora cada vez las fabrican más funcionales y pequeñas, de menor peso, etc. “Afortunadamente la ley de Moore, que dice que la tecnología se va miniaturizando, llegó al espacio, y esa tecnología cada vez tendrá más capacidades y más alcance”.

Ivan comentó que los satélites capturan la información que se necesita pero también hace falta contar con expertos que sepan manejar esas grandes cantidades de información, interpretarla y poder entregarla al agricultor o a la entidad que atiende desastres o medio ambiente, para que puedan tomar las decisiones más acertadas. “Por eso decidimos crear un equipo de trabajo que nos permitiese cubrir todo lo que queremos hacer. Ahora mismo, estamos diseñando una plataforma con especialistas que saben hacer todo el desarrollo espacial, no solo en satélites, sino también en drones y globos aerostáticos. Entonces tenemos personas expertas en desarrollo de software, hardware, manejo de datos y de seguridad para esos datos. Nosotros almacenamos toda la información en datos y se presenta a los usuarios finales”.

“¿Cómo llegamos allí?”, recordó Ivan. “Comenzamos hace 8 años con 100 dólares en el bolsillo y felices porque íbamos a cambiar la industria al fabricar partes de satélites. Pero cuando intentamos tocar el mercado nos decían ‘cuando fabrique un satélite y necesite una parte, te llamo’ y nadie nos llamó por algunos años”.

Ivan contó que otro obstáculo en el camino fue que sabían mucho de ingeniería pero nada de administración o finanzas. “Si de hecho hubiéramos sabido todo de eso, quizás no habríamos fundado la empresa pero afortunadamente teníamos ignorancia en esos temas”.

En el camino, cometieron muchos errores, tuvieron muchos problemas y hasta se deprimieron. Algunos socios se fueron, otros llegaron. “Es el proceso tradicional de las startups. Como todos decían ‘el éxito está a la vuelta de la esquina’ siempre esperábamos llegar a la esquina pero nadie nos dijo que la calle era muy larga”.

Finalmente lograron consolidarse y hoy son una startup exitosa que está creciendo muy rápido ofreciendo sus servicios en tres áreas importantes para la humanidad: agricultura, medio ambiente y desastres naturales.

Justamente, su primer satélite, lanzado por la NASA, a bordo de la cápsula Cygnus, en el 2014, fue un satélite peruano UAPSAT, encargado por la universidad Alas Peruanas, que tuvo un kilo de peso aproximado y se encargó de recoger datos de la órbita para proporcionar cifras sobre las condiciones extremas del espacio exterior.

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