OIT: “En Perú un millón y medio de jóvenes ni estudia ni trabaja”

10:19 18 Marzo, 2019

La OIT es una organización que forma parte del Sistema de las Naciones Unidas conformada por gobiernos, representantes de los empleadores y representantes de los trabajadores. “Es la única organización del sistema que tiene este carácter tripartito, donde los tres actores tienen derecho a decidir cuál es el futuro que quieren ir conformando en los diversos aspectos que afronta la organización”, dijo Roberto Villamil, representante de la OIT, en su conferencia sobre El Futuro del Trabajo, en el marco del XVI Foro Internacional de la Mujer.

Villamil agregó que la misión de la OIT es promover la justicia social, los derechos humanos y los derechos laborales basando su accionar en 4 objetivos:

– Elaborar normas y promover su cumplimiento.

– Contribuir con sus programas de asistencia técnica buscando que se generen más puestos de trabajo en condiciones igualitarias para hombres y mujeres.

– Que existan visos de protección social adecuados, desde la percepción de un salario digno y justo.

– Promover el diálogo social como mecanismo para encontrar soluciones.

Algunas cifras de la realidad actual del trabajo en el mundo

1- El nivel de desempleo en el mundo es de 190 millones de personas, de las cuales unos 65 millones aproximadamente son jóvenes y el 20% de ellos ni estudia ni trabaja.

2- En Perú son un millón y medio de jóvenes que ni estudia ni trabaja y de ellos, 420 mil jóvenes que ni estudian, ni trabajan, ni buscan trabajo, lo cual es un problema serio en cualquier sociedad.

3- Para el futuro se necesitan crear más de 340 millones de puestos de trabajo además de los 190 millones que se necesitan actualmente para eliminar el desempleo.

4- Hay más de 300 millones de trabajadores en el mundo que viven por debajo de la línea de pobreza, es decir en situación de pobreza extrema, lo cual significa vivir con menos de 6 soles diarios.

5- El empleo informal en el mundo alcanza los 2 mil millones sobre un total de 3400 millones de trabajadores, de los cuales 1100 millones son trabajadores por cuenta propia o autónomos y es una cifra que va creciendo.

6- Por año mueren en el mundo 2,7 millones de personas en accidentes laborales o enfermedades profesionales y los jóvenes tienen un 40% más de propensión a sufrir de este tipo de accidentes.

7- Más del 36% de la mano de obra trabaja 48 horas semanales, lo cual no es bueno ni malo siempre que esté remunerado adecuadamente.

8- La brecha salarial continúa a nivel global, las mujeres perciben un 20% menos remuneración que los hombres, por el mismo trabajo y en las mismas condiciones.

9- Ha crecido la desigualdad, el 1% más rico del mundo, incrementó sus ingresos en un 27%, mientras que el 50% más pobre solo lo hizo en 12%, entre 1980 y el 2016.

10- La brecha digital es alta, solo el 53% de los hogares pueden acceder a internet y en los países emergentes solo el 15% tiene ese acceso.

Recomendaciones

La OIT preparó un informe con 10 recomendaciones centradas en las personas y sustentadas en torno a 3 ejes de actuación: aumentar la inversión en las capacidades de las personas, aumentar la inversión en la institucionalidad para el trabajo, y aumentar las inversiones para generar un trabajo decente.

Villamil comentó que en cuanto al modelo empresarial, este debe estar centrado en las personas y para ello, las empresas necesitan otro tipo de incentivos para que se animen a realizar inversiones a largo plazo. “Hoy por la inestabilidad de los mercados o las dudas frente a las políticas económicas, las empresas realizan sus inversiones a corto plazo. Frente a ello, uno de los incentivos principales podría ser mejorar las políticas fiscales, que sean más justas, o revisar las normativas contables”.

El representante de la OIT agregó que si bien se divulga sobre los puestos de trabajo que van a desaparecer o las profesiones que ya no van a existir, los cambios tecnológicos siempre han producido modificaciones, así ha sido en cada revolución industrial donde trabajadores, empresarios y gobierno se adaptan a los nuevos cambios.

“Es más sensato ponernos a pensar en qué es lo que necesitamos para tener un futuro de trabajo más prometedor y para ello, los actores principales, que son trabajadores y empresarios, se dediquen a promover la existencia de políticas públicas que generen el cambio, y que el gobierno ayude a investigar e innovar para encontrar los sectores en los que nos podamos destacar en el futuro”, concluyó Villamil.

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