Mibanco: “Ahora con tres clics y en 15 segundos podemos desembolsar un crédito”

07:00 3 Marzo, 2021

Las oportunidades para las microfinanzas en el Perú todavía son muy grandes, ya que hay 2.3 millones de clientes no bancarizados que están fuera del sistema financiero formal, y este número puede ser mayor si las cifras se actualizan, subrayó Javier Ichazo, Gerente General de Mibanco.

“El potencial es enorme, tanto como para una gestión social o como de negocios. Nosotros en Credicorp hablamos de las microfinanzas como un negocio social, que si bien es cierto tenemos la responsabilidad de generar ingresos para el grupo, también es importante el tema social, a través de la inclusión financiera”, subrayó Ichazo en el Masterclass “Microfinanzas: Su evolución como motor del desarrollo regional”, organizado por UNIR (la Universidad en Internet).

Indicó que la inclusión financiera no solo es acceso al crédito, sino que tiene tres etapas bien marcadas. Una es el acceso al crédito; la otra es el uso del producto, es decir, que haya repetición en el uso de productos; y, la tercera es la experiencia que tiene que ser extraordinaria para que el cliente entre en el circuito del sistema financiero, y esta probado estadísticamente que las personas incluidas financieramente mejoran de manera sustancial su calidad de vida.

 

“Un banco de microfinanzas que no tiene un propósito y no tiene claridad de que es un negocio social, no tiene posibilidades de éxito. Muchas personas creen que es contradictorio llamarla un negocio social, porque para ellas “o es negocio o es social”, pero estas no son palabras contradictorias en microfinanzas, sino son complementarias, porque en la medida que uno hace buenos negocios con sus clientes y se genera utilidad, ello permite desarrollar y evolucionar el negocio para llegar a las poblaciones más alejadas, sin tener que perder dinero, y eso se hace invirtiendo en tecnología y con gente capacitada. Entonces ahora se puede entender con claridad por qué decimos que en microfinanzas hacemos un negocio social”.

Comentó que Mibanco ha logrado bancarizar a más de 970 mil peruanos y en la región (porque operan también en Colombia) están por encima del millón de personas.

 

Apoyo en pandemia

De otro lado, sobre el apoyo que otorgó la microfinanciera a sus clientes durante la pandemia del Covid-19, Ichazo refirió que actuaron en tres frentes. El primero fue dar tranquilidad a sus clientes reprogramando sus créditos, sin afectar su calificación crediticia. En segundo lugar, como la cuarentena se seguía prolongando, no era suficiente la reprogramación de los créditos, sino además darles una ayuda con financiamientos frescos para que puedan seguir operando, y lo hicieron con los programas del Gobierno como Reactiva Perú y FAE Mype. Y en tercer lugar, como el entorno competitivo cambió y los clientes eran poco digitales, en el sentido de no usar medios de pagos digitales, se les apoyó con herramientas tecnológicas para su digitalización.

Así, Mibanco, a lo largo de la pandemia, ha colocado cerca de 20 mil POS de Culqui, una empresa del grupo Credicorp, y ha promovido la descarga en más de 230 mil clientes del App de Yape para que puedan hacer transacciones digitales.

 

Modelo híbrido

El Gerente General de Mibanco comentó que para evaluar y otorgar un crédito en microfinanzas, que atiende principalmente a las Mypes que son el 99% de las empresas, es muy distinto que hacer negocios con grandes empresas. Por ejemplo, a un cliente de la gran empresa se le pide sus estados financieros auditados y es una información fidedigna, y con la cual se hacen ratios para aprobar el apalancamiento y el crédito.

En cambio, en las microfinanzas es muy distinto, porque tienen un modelo tradicional que implica enviar a un asesor físicamente a la tienda del cliente, por ejemplo, de legumbres o abarrotes, y este asesor debe construir un flujo de caja con el cliente, y le comienza a hacer preguntas y se elabora un estado financiero, en función a lo que ve del inventario o lo que ha conversado. Esta información se alimenta en el sistema para hacer el registro formal y hacer una evaluación del cliente. “En todo este proceso de recoger la información y registrar ya estamos hablando de tres días, y todo esto, es hecho a mano con una persona física, luego viene el proceso de evaluación. Si el crédito es más grande puede demorar hasta 7 días porque se forma un comité ampliado, donde participan algunos de sus compañeros más el jefe de la oficina y a partir de eso ya se aprueba la operación, y el cliente pasa por la oficina para recoger su dinero”.

 

Entonces en el proceso antiguo y tradicional se podía tomar hasta 3 días o más para el otorgamiento de un crédito, desde el momento en que se contacta al cliente. Definitivamente en términos de tiempo y marketing veíamos que este modelo era insostenible y por eso hemos pasado a evolucionarlo y a utilizar un modelo híbrido en el que tenemos soporte de la tecnología y de modelos predictivos, a partir de la información que se recoge de los créditos, las estadísticas usadas dentro de los sistemas y también de los flujos, y de las aprobaciones sucesivas, sin necesidad de ir a visitar al cliente. También hemos comenzado a usar machine learning que es una metodología más moderna que hemos ido probando con muy buenos resultados, explicó Ichazo.

Producto de esa combinación de la recopilación de información en campo y además apalancado de muchísima información centralizada y trabajada a partir de modelos, la microfinanciera hoy puede entregar al asesor de negocios, créditos pre aprobados de los clientes del banco, y ya el asesor debe determinar el monto del crédito y el plazo.

 

“Como se observa, el modelo tradicional, de salir a la calle a buscar clientes ha pasado a un modelo donde le decimos al asesor a quiénes tiene que visitar y cómo abordar con un crédito pre aprobado, porque tal vez solo requiera validar un dato y con eso sale rápido. En el caso de que califica, continúa el proceso. Es decir, el crédito pre aprobado es tan sencillo como que con tres clics el cliente se auto atiende en el App y el préstamos se depositó en su cuenta, ya tiene su dinero. Lo que duraba antes 10 días ahora toma 15 segundos”, subrayó.

“Es decir, vemos que las microfinanzas tienen que evolucionar porque el modelo tradicional era insostenible, era torpe. Funcionó bien para un momento, pero ahora ya la tecnología te hace ver que el modelo anterior era torpe. En su momento no lo era, era futurista y revolucionario y se pudo bancarizar a millones, pero como todo en la vida, el modelo ha evolucionado con la tecnología que tenemos hoy”, finalizó Ichazo.

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