Mauricio Bock: Primeros auxilios emocionales en épocas de cuarentena

15:51 28 Abril, 2020

Actualmente, todos los seres humanos, sin exclusión alguna, atraviesan una situación particular: el aislamiento social, provocado por el COVID-19, un virus que está afectando múltiples aspectos de la vida.

El confinamiento involuntario con tintes de castigo policial, en efecto, rompe los paradigmas de la libertad, la relación interpersonal, lo laboral, lo educativo, entre otros ámbitos. Dicha condición emerge obstáculos que, en ciertas ocasiones, son difíciles de enfrentar, por ejemplo, la dificultad en la toma de decisiones y el desequilibrio emocional.

Mauricio Bock, Máster en Neuropsicología y presidente del Instituto de Neurocoaching, sostiene que la ansiedad, pena y pérdida de poder, respuestas negativas de los cambios radicales, producen el silencio o discreción del ser humano y, posteriormente, la incapacidad de sobresalir de las dificultades. Esto, además, desencadenaría en una afección o trastorno que impactaría su pensamiento, sentimiento, estado de ánimo y comportamiento. Por esa razón, sugiere los pasos para afrontar, desde un punto de vista no profesional, los momentos críticos y, de esa forma, prevenir los trastornos mentales.

Hay que indicar que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 450 millones de personas sufren de trastornos mentales y, cada año, alrededor de un millón se suicidan.

Bock, en su curso gratuito online sobre “la introducción a los primeros auxilios emocionales”, señala que para identificar a alguien con una determinada alteración orgánica, se deben tener en cuenta tres niveles: afectos (comportamientos observables, tales como la ansiedad, bipolaridad, depresión e irritabilidad), pensamientos (formación de ideas, tales como la culpa, negatividad y victimización) y conductas («los síntomas», tales como la pérdida de apetito, hiperactividad e insomnio).

La asistencia inmediata o primeros auxilios se deben prestar a una persona cuando está próximo a hundirse en una crisis.

Para desafiar adecuadamente los problemas, se debe considerar la nula dependencia emocional de la persona, puesto que, si está presente dicho factor, emana la estigmatizante victimización; en tal sentido, él o ella no podrá prosperar, debido al no hallazgo de sus capacidades para tomar acciones.

Primeros auxilios

El especialista propone la técnica de primeros auxilios A, B, C, D, E (compuesto por cinco iniciales), una serie de pasos que se aplican sistemáticamente, con el objetivo de ofrecerle una óptima ayuda a los más cercanos.

En primer lugar, la letra A (La escucha activa), elemento iniciador del proceso, supone entablar una conversación para reconocer las actitudes del necesitado, por lo que se requieren la franca intención de apoyar, la atención a su preocupación y respeto a su declaración.

En segundo lugar, la letra B (Botar el aire) implica ser mínimamente indulgente y plantear un ejercicio para bajar la intensidad del sentimiento que alberga a esa persona, basado en la inhalación, retención y exhalación del oxígeno por tres segundos.

En tercer lugar, la letra C (Categorización de necesidades) comprende otorgarle la información correspondiente y, si es necesario, comunicarle a otro familiar o amigo.

En cuarto lugar, la letra D (Derivar) responde a conducir, si es que lo solicita, sus necesidades a un especialista o profesional.

Por último, la letra E (Educación psicológica) es sostener los momentos y emplear rutinas, ya sea de alimentación, descanso o sueño.

En síntesis, la justificada privación a la socialización conlleva a la evasión de las relaciones humanas en todas las vertientes, pérdidas económicas y demás efectos. El estrés de carácter agudo causado por todo ello, podría traducirse, más adelante, como una alteración orgánica severa si, en primera instancia, no es auxiliado –como lo indica Mauricio Bock− por las personas más cercanas al necesitado.

Se puede concluir que los primeros auxilios emocionales deben efectuarse, en primer lugar, asumiendo, individualmente, una conciencia sobre la cuarentena sanitaria, medida impulsada por diversos factores. Asimismo, se debe interactuar con las personas del entorno inmediato para desarrollar una serie de controles emocionales por medio de rutinas como el ejercicio físico y actividades lúdicas en casa, además de otras que eleven el estado de ánimo y generen cambios paulatinos de hábitos y costumbres para una futura convivencia social, logrando así la disminución de la ansiedad, la depresión y el maltrato como síndrome de comportamiento en contra de las personas vulnerables.

(Por Rodrigo Rosales)

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