Más del 70% de la población tiene vulnerabilidad financiera en la región

13:46 4 Agosto, 2020

La crisis de la pandemia ha sacado a flote la vulnerabilidad financiera de una gran parte de la población en la región. Es así que las políticas y estrategias nacionales para el bienestar financiero podrían reducir los índices de vulnerabilidad, según indicó María José Roa, consultora internacional y miembro de la red de la OCDE.

A diferencia de la vulnerabilidad económica, en el riesgo financiero se ha percibido en Latinoamérica, mediante cuestiones como saber cuán difícil es para una persona atender a sus gastos diarios o cuántos meses podría vivir sin tener que recurrir a préstamos para solventar las pérdidas ocasionadas por la paralización.

“Lo que es alarmante es que casi un 70% de la población en la región dice que no podría vivir más de tres meses sin estos ingresos,  es gravísimo y esa es la vulnerabilidad. Si es que viene un shock financiero o una emergencia y si las personas pierde su fuente de ingresos, no podrán atender a sus necesidades”, dijo.

 

Durante el conversatorio “Políticas de inclusión y educación financieras para la recuperación económica post COVID-19”, organizado por la CAF, explicó sobre las soluciones que se podrían tomar desde las políticas nacionales de educación e inclusión financiera.

Una de las estrategias para apalear la vulnerabilidad financiera, según indicó María José Roa, es poder tener acceso a un producto de ahorro, más no de crédito, ya que permitirá ser más resilientes frente a las crisis.  También depende de que uno tenga o haya tenido un buen comportamiento financiero, como el hábito del ahorro.

“Por ello son importantes  las capacidades financieras para preparar a las personas y que no vivan del día a día. Entonces son necesarias las políticas de inclusión, es decir, productos que a los que puedan recurrir las personas y capacidades financieras de ahorro”, señaló.

 

No obstante, también destacó al factor externo, es decir, a la estabilidad económica de los países. Según Maria José Roa, es necesario tener una renta regular, la inclusión de poblaciones a las que antes no se tomaban en cuenta como a las mujeres.

“Hay que añadir también a los programas educativos, a las oportunidades laborales para la mujer porque es quien trabaja más en actividades informales, como también en tareas domésticas que no son remuneradas”, anotó.

Políticas financieras. 

Un elemento clave para que los gobiernos generen políticas financieras es la existencia de diagnóstico o un estudio de línea de base sobre la situación de la inclusión y educación financiera de los países. Para la consultora internacional, esta fase es de total relevancia.

 

“Te da un pantallazo un diagnóstico inicial de dónde están nuestras economías y la región en término de la región en términos de educación e inclusión financiera, tanto en acceso cómo uso, pero lo primero que debemos saber es dónde estamos para tomar decisiones informadas”, dijo.

Además, un diagnóstico inicial permite identificar necesidades, carencias oportunidades, brechas por grupos y segmentos de población, y ello permite priorizar dado que los recurso de las economías son escasos.

“Los estudio de línea de base te permiten elaborar indicadores sólidos de los objetivos y que sean medibles, y por ello las metas serán también medibles para generar seguimiento y evaluación, ya que hay muchos programas de educación financiera pero no evaluaciones ni seguimientos”, destacó.

Bienestar financiero

Si bien es cierto, en términos financieros, en la región se comenzó enfocando en simplemente brindar acceso financiero, luego se pasó a hablar de inclusión financiera, sin embargo, ahora ya no se busca solo eso sino que se quiere llegar al bienestar y salud financiera.

En esa línea, María José Roa indicó que la investigación en estos temas puede identificar qué productos financieros, no se están usando, y que pueden repercutir en el bienestar desde las personas.

“Lo importante ahora es que las personas tengan un apropiado uso de los productos y de los servicios financieros, que conozcan e identifiquen sus necesidades y que además sepan cómo usarlos, y todo ello llega a un punto evolucionado que es la salud financiera”, dijo.

(Por Roberto Villena)

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