Luis Suárez y su mordida famosa con la que perdería mucho más que un mundial

11:06 27 Junio, 2014

No cabe duda que casi todos los comentarios sobre el mundial están girando en torno a las acciones que tomó la FIFA contra Luis Suárez, el delantero del equipo uruguayo y conocido por “morder” en algunas oportunidades a otros jugadores.

Esta vez, en su partido contra Italia, la “mordida” no le resultó nada favorable, pues venían serias críticas por haberlo hecho antes en otros partidos, razón por la cual, la FIFA decidió sacarlo del mundial y mandarlo de regreso a su casa. Así de simple, ni siquiera le permitieron quedarse a alentar a su equipo en las siguientes jugadas. Simplemente que se fuera.

Sobre las sanciones que ha recibido este jugador, hay muchas posiciones encontradas. Algunos dicen que se lo merecía y que se espera que a partir de ahora deje de “morder” a sus contrincantes. Otros señalan que fue una sanción demasiado severa, porque en las canchas este tipo de cosas pasan y si se les pidiera a todos los jugadores que mostraran sus lesiones cuando acaban los partidos, se vería que en un deporte de contacto, esto es “normal”.

Claudio Sulser, presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA, dijo “No se puede tolerar este tipo de comportamiento en un terreno de juego, especialmente durante la Copa Mundial, cuando millones de personas tienen la vista puesta en los jugadores. La Comisión Disciplinaria ha tenido en cuenta todos los elementos del caso y el grado de culpabilidad de Luis Suárez de acuerdo con lo estipulado en el Código Disciplinario. La decisión ha entrado en vigor en el momento en el que se ha comunicado”.

También se pronunció Alejandro Balbi, neutral de la Asociación Uruguaya de Fútbol quien afirmó que hay algo más detrás de esta sanción, en especial porque se retira al mejor delantero del equipo uruguayo y porque este equipo podía ser un problema para los intereses de la FIFA “No se olviden que somos rivales de Colombia el sábado y podemos ser rivales del dueño de casa en el futuro. Suárez es una piedra en el zapato para muchos rivales”.

En su país, Luis Súarez fue recibido por una multitud de gente que lo esperó en el aeropuerto con pancartas de apoyo y banderas uruguayas. Esta sanción, sin duda provocó indignación en un país de más de 3 millones de habitantes y con una buena trayectoria futbolística que incluye dos campeonatos mundiales (Uruguay 1930 y Brasil 1950) y 14 copas América que lo convierte, junto con Argentina, en el país más ganador en Sudamérica. Además, Suárez ayudó a alcanzar las semifinales del Mundial 2010 y ganar la copa América al año siguiente.

El capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano, escribió en su cuenta de Facebook: “Abrazo a Luis, quien como siempre se levantará, y principalmente a la familia que es la que más sufre en estos casos, sigan sintiéndose orgullosos de él, lo merece. A nosotros no nos detendrá nada. Seguiremos adelante con humildad, unión, compromiso, reconocimiento de los errores y con la cabeza siempre erguida”.

En Uruguay y probablemente en el resto del mundo, están de acuerdo con la sanción, Suárez tuvo un juego antideportivo y unas “costumbres” que no eran propias de un deporte como el fútbol. La polémica radica en la severidad del castigo. La falta se reconoce, pero no la forma como la FIFA la asumió.

“Que haya existido sanción está bien, porque lo que hizo Suárez fue antideportivo. Fue muy estúpido”, dijo Monzillo, un ex jugador de la selección uruguaya. “Pero la sanción es muy exagerada, no tiene nada que ver con lo que pasó” agregó.
Claudio Paolillo, director del semanario Búsqueda de ese país, dijo “Pero, ¿la FIFA hablando de ‘mordidas’? ¡Es un enorme cartel de delincuentes, coimeros y mafiosos!”

Su historial

Sin embargo, es probable que la FIFA haya tomado esta decisión basándose en el historial de Suárez y no solo en su última acción. Quizás pensó que este jugador necesitaba un correctivo mucho más fuerte para que realmente entienda que en el fútbol, como en cualquier otro deporte, cuenta el juego limpio y que si bien, el contacto directo es inevitable, no se puede permitir que se haga con intención y menos aún cuando se es figura pública, conocida y ovacionada en el mundo entero.

La primera suspensión de este jugador que fue por 7 fechas se dio en el 2010 cuando jugaba con Ajax en Holanda y mordió al jugador Otman Bakkal del PSV Eindhoven. A partir de allí fue apodado como “el caníbal de Ajax”.

Ese mismo año, en el mundial de Sudáfrica, Suárez cometió una falta grave al meter la mano para tapar un gol directo a su arco en el partido contra Ghana. Fue expulsado pero el penal a favor de Ghana no se logró y Uruguay entró a semifinales en una definición por diferencia de goles.

En el 2011, nuevamente Suárez fue castigado, con 8 partidos y una multa de 62 mil dólares, por insultos racistas al francés Patrice Evra en el clásico Liverpool-Manchester United.

En el 2013, cuando jugaba para el Liverpool, mordió nuevamente, esta vez en el brazo, al serbio Branislav Ivanovic  del Chelsea y fue sancionado con 10 partidos.

La verdad es que la sanción está dada, justa o no, severa o no, lo cierto es que esta es una realidad que Luis Suárez tendrá que afrontar y superar, quizás con algo de ayuda profesional, y siempre con el incondicional amor de su esposa Sofía, por quien dice, haber llegado hasta dónde está y por quién dice ser quién es. Además, también tiene el amor de su hija Delfina y de su bebé Benjamín y pese a todos los defectos que tendrá que corregir para salir con un nuevo juego a la cancha, quienes están cerca de él, afirman que es un buen padre y esposo.

La historia de su vida, ha estado llena de altibajos, superó la separación y abandono de su padre cuando tenía 9 años, o el trabajar como barrendero municipal para ayudar con la economía del hogar, sus problemas de alcohol a los 15 años, ya jugando para la selección de menores y seguramente este proceso lo ayudará a entender que en el fútbol como en la vida, quien avanza derecho llega a su meta.

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