La cobranza en tiempos del Covid-19 – Que no se quede a deber

11:02 31 Marzo, 2020

Por Carlos E. Maldonado Reyna (*)

Los seres humanos tenemos un abanico muy variado de visiones que diferencian nuestras prioridades, a tal grado que resulta tal vez imposible, homologar una escala, pues incluso en lo particular, en nuestra propia casa, encontramos prioridades distintas en cada individuo.

Pero junto con este año 2020 llegó a nuestros aeropuertos y nuestras conciencias una realidad que nos recuerda que aún existen factores comunes entre todos los seres humanos; llegó un virus al que somos todos susceptibles y de repente encontramos un rasgo común entre toda la humanidad: una debilidad.

Ante la conciencia de la fragilidad global tiemblan nuestros esquemas, esos que suelen priorizar aspectos muy variados -lo espiritual, lo económico, lo tecnológico o lo ideológico- y caemos en cuenta de algo que solemos no recordar: que podemos hacer concesiones en nuestras posturas cuando se trata de salvaguardar un bien mayor.

 

Vemos iglesias suspender cultos, gobiernos e instituciones prorrogar obligaciones, entidades disminuir la actividad productiva, políticos posponer agendas, estados postergando conflictos, pues ante la infección todos pueden representar una amenaza o una esperanza.

Estamos tomando conciencia de una manera complicada de que el mal ajeno deviene en el mal propio, y de que el bien y la esperanza de los demás son las mías propias y las de los míos.

Como gestor de cobranza podría resumir que mi trabajo consiste en invitar a las personas e instituciones a cumplir obligaciones, es decir, mostrarles la importancia y conveniencia de no quedar a deber.

Hoy podemos hacer la misma exhortación: ¡No quedemos a deber!

No quedemos a deber seriedad quedándonos en casa cuando ese sea nuestro deber.

No quedemos a deber entrega cuando la sociedad necesite nuestro trabajo y apoyo en las medidas de contingencia.

No quedemos a deber a los trabajadores ante la disminución de la actividad; a ellos les debemos, además de sueldos u honorarios, la solidaridad que como sociedad merecemos.

No quedemos a deber, en la medida de lo posible, el pago de nuestros compromisos. Si tomamos como excusa la crisis y no pagamos cuando podríamos hacerlo, disminuirá el flujo de recursos y tarde o temprano golpeará en todos, comenzando por los más desprotegidos.

No quedemos a deber en el manejo de nuestras cuentas y recursos, continuando todas nuestras gestiones de manera responsable. Si nos toca manejar recursos de cualquier tipo, debemos emplearnos a fondo, no escatimar esfuerzos, empeño y creatividad. Esos recursos que están bajo nuestra custodia son la gasolina que permitirá que la crisis pase más pronto y no golpee con tanta fuerza.

Hoy que la prioridad es la salud global, seamos pacientes con la moneda que dejó de rodar, pero no dejemos que pare la que sigue en movimiento, ¡que no se detenga! pues hoy más que nunca necesitamos que pase por muchas manos.

Recordemos que la afectación ajena tarde o temprano se convertirá en afectación propia y el amanecer que aguarda al final de esta crisis es la luz que todos esperamos.

(*)
Lic. Carlos E. Maldonado Reyna
Presidente de Legal Map S.A. DE C.V.
Creador del método MANERA T (diseño de gestión)
Responsable de la gestión de 4 millones de cuentas anualmente
Asesor y Gestor de cobranza desde 1994 en México y Colombia
Creador de la plataforma RecuperaTuDineroYa.com

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