“Financiamiento espontáneo”, dinero para empresas sin intereses ni garantías

17:46 15 Abril, 2020

Patricia Mejía Hidalgo, Economista y Magíster en Administración Estratégica de Empresas de Centrum PUCP

El Aislamiento Social, por la emergencia sanitaria ante el virus Covid-19 en Perú, genera comprensible preocupación en la población por el riesgo de su vida, su situación laboral, la marcha de las empresas y negocios paralizados o con ventas mínimas. Es una complicada coyuntura. En estas circunstancias, varias empresas sobre todo las pequeñas y micro empresas requieren urgentemente de liquidez y/o financiamiento al menor costo posible. Ante ello, cobra vigencia un concepto que las finanzas corporativas de corto plazo lo conocen como “Financiamiento espontáneo”.

El financiamiento espontáneo es una herramienta de la administración financiera que considera a las operaciones cotidianas de los negocios por las que se generan pasivos u obligaciones en el corto plazo. Viene a ser un tipo de financiamiento “sin intereses” y sin “garantías en activos específicos”, eso no significa que no tienen costo, pero, más que financiero o de tasas de interés, es un costo implícito. Algunos economistas como James Van Horne y John Wachowicz Jr. consideran dos tipos de fuentes de financiamiento espontáneo: Por cuentas por pagar o por gastos acumulados.

Financiamiento por Cuentas por Pagar

Las empresas pueden agenciarse de dinero de sus proveedores por sus compras a crédito, que se sugiere que sean a plazos mayores que sus ventas al crédito para que así “no se ahoguen” en su ciclo operativo. El costo implícito de esa fuente de financiamiento sin intereses financieros es la diferencia entre el precio al contado y el precio a plazo, y/o la renuncia a descuentos por pronto pago.
Aquí también se considera como fuente de liquidez a los pagos posteriores por servicios recibidos como agua, electricidad, telefonía, internet, y todos aquellos que no se cancelen al momento de la prestación o uso.

Gastos acumulados

Son fuentes de liquidez por el dinero que se tiene como resultado del “lag” o tiempo entre la retención y el pago de impuestos. Se aplican específicamente por la retención o pago de impuestos como el Impuesto General a las Ventas. Por cada venta que realicen las empresas y negocios formales de Perú deben cobrar a cuenta del Gobierno un 18% que lo retienen para ser posteriormente transferirlo a la entidad recaudadora, en nuestro país la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria- Sunat. Por lo general, ese abono, dependiendo del último número del dígito del RUC del contribuyente, se realiza después de un mes. Entonces, de este modo las empresas pueden disponer de un casi 20% de sus ingresos por ventas durante un mes como fuente de liquidez hasta que llegue el momento de pagarlo. En esa línea de impuestos que no existe la inmediatez de cumplir con esa obligación y que pueden dar caja temporal, se encuentra el impuesto predial y por arbitrios, no hay obligación de pagarlos desde el primer día del año. Otra fuente de liquidez en el corto plazo por gastos acumulados es la planilla o sueldos de los trabajadores a los que no se les paga a diario. Puede disponerse de ese efectivo hasta que llegue el momento de cumplir con esa obligación laborar en la forma pactada sea quincenal o mensualmente.

Otras fuentes

Como parte de los Decretos de Urgencia para reducir el impacto en la economía peruana por la emergencia sanitaria, se vienen publicando algunas medidas para ayudar a dotar de liquidez a las empresas que pueden ser consideradas como “financiamiento espontáneo”, entre ellas, el dinero que se genere por la prórroga de tres meses para la Declaración Jurada de Impuesto a la Renta 2019 de personas naturales y micro, pequeñas y medianas empresas y con ello, se tendría un aplazamiento en el reparto de utilidades en empresas de más de 20 trabajadores.

El abono de la compensación por tiempo de servicios CTS a los trabajadores en Planilla solo en noviembre, y ya no en mayo y noviembre como era, para trabajadores cuando la remuneración bruta individual sea menor a S/ 2,400 o cuando se encuentre bajo suspensión perfecta de labores, aunque ese aplazamiento debe considerar los intereses devengados a la fecha del depósito.

El subsidio de 35% a la planilla de las empresas para los trabajadores contratados que tienen un sueldo de hasta S/ 1,500 mensuales, renta de quinta categoría y figuren en la declaración jurada del PDT 601-PLAME, correspondiente al periodo de enero 2020, presentada el 29 de febrero y cuyo contrato no haya finalizado el 15 de marzo del 2020, y para empresas que no mantengan deudas tributarias exigibles coactivamente mayores a 5 UIT del 2020 (S/21.500), con Sunat o municipalidades.

Asimismo, aplica el “IGV Justo” que está vigente desde el 2017, y que es la prórroga de este pago hasta tres meses que debe ser solicitado ante la SUNAT por las pequeñas y micro empresas, siempre que sus ventas anuales no superen 1700 UIT, medida que se dio para promover la formalización.

Hay otras fuentes de financiamiento espontáneo o liquidez de corto plazo pendientes de concretarse como los pagos reprogramados por servicios que brindan Sedapal y compañías de Telecomunicaciones; y otros que tal vez podrían aprobarse como la suspensión temporal del Impuesto a la Renta de quinta categoría, a fin de poder entregar dicho monto a los trabajadores, solicitado por la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas – Confiep, al Gobierno del Perú.

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