“Es el gran momento de fomentar el espíritu emprendedor con educación”

01:19 8 Julio, 2013

Gan@Más entrevistó a Raúl Diez Canseco para que nos explique la importancia de la XIX reunión plenaria del Círculo de Montevideo así como sus ideas del emprendimiento.

El 11 de Julio se llevará a cabo en nuestro país, la XIX Reunión Plenaria del Círculo de Montevideo, en la que estarán presentes personalidades de renombre mundial. ¿Cómo así es posible una reunión de esta magnitud en Perú?
El gran mérito de que esta reunión se lleve a cabo en nuestro país es de los mismo peruanos porque si no estuviéramos en un país con crecimiento continuo durante los últimos 20 años, en que las exportaciones se viene triplicando, y se puede atraer inversión extranjera, y que ya vamos a recibir más de 2 millones y medio de turistas, no mereceríamos la atención ni el interés del mundo. Además nuestro país está demostrando que sabe salir adelante pese a la crisis mundial, la que está afectando a muchas economías, principalmente las europeas.

El tema de la plenaria de este año es muy sugerente: Educar hoy. ¿Qué y Cómo? Es evidente que la  educación es la que permite a mucha gente salir de la pobreza…
La crisis mundial está demostrando que la nueva moneda no es el dólar, porque Estados Unidos no termina de recuperarse, tampoco el Euro porque España y Grecia siguen con problemas, ni el yen porque Japón no logra dinamizar su mercado interno, ni tampoco el  yuan porque China se está enfriando. Entonces la nueva moneda es la educación. El ex presidente Fernando Belaúnde solía decir que hay dos tipos de países, los que saben y los que no saben, los que van adelante y los que van atrás, a lo que habría que agregar que en esta revolución del conocimiento nadie va a hacer por nadie lo que no está dispuesto a hacer por sí mismo. Entonces, el joven tiene que pasar a ser actor, y ese es el emprendimiento, de allí que cuando surge la pregunta de que si el emprendedor nace o se hace, la respuesta es: nace por oportunidad y se hace por necesidad. Ahora es el gran  momento de fomentar el espíritu emprendedor de los peruanos, pero para eso hay que darles las herramientas que significa educar.

¿Esta es una de las razones por las que usted incursionó en el tema de la educación?
Así es, yo soy consecuencia de lo que es la educación porque tuve la oportunidad de estar bien formado y bien educado. Dicen que hay tres tipos de jóvenes: aquellos que no saben ni les interesa lo que pasa en el mundo; otros que se enteran, toman conocimiento, pero tienen temor, es decir, no se arriesgan, no actúan; y, los últimos, que esperemos que sean nuestros jóvenes, que hacen que las cosas se hagan, son los actores del cambio.

¿Qué evaluación puede hacer de la educación en el Perú?
La educación ha tenido muchas variantes a lo largo de los diferentes gobiernos. En el segundo gobierno de Belaúnde, se hablaba de la educación al encuentro del educando y el desarrollo de los colegios públicos en las zonas más lejanas. En el gobierno de Fujimori, se hicieron muchos colegios. En la época de Toledo se tocó el tema de los sueldos y se duplicó el sueldo a los maestros. En la época de García se entró en un tema de evaluación, que al principio no fue muy bien entendido, que creo fue una buena cosa porque al final teníamos que tener un diagnóstico claro del abandono en el que estaba el maestro y qué cosa teníamos que hacer para mejorar su calidad de vida, que debe tener relación directa con su formación y su capacitación. En el gobierno del presidente Humala hay esa nueva propuesta de Beca 18, que busca a los alumnos provincianos de extrema pobreza para darles la oportunidad de dar ese salto en su futuro, permitiendo que vayan a las mejores instituciones de educación superior, con el compromiso de regresar a sus provincias a ejercer lo que estudiaron y a trabajar por el bien de su entorno.

¿Cuándo se empezarán a ver los resultados del programa Beca 18?
Si bien este programa es una respuesta para el mediano plazo porque los resultados se verán en 5 años, también es cierto que se le está dando la oportunidad a muchos jóvenes y se les dice lo que a todos nos enseñaron: el que estudia triunfa. Sin embargo, falta un mensaje más claro del Estado que diga los mejores alumnos del programa me los quedo, lo que pasa con cualquier institución educativa de prestigio. Cuando yo veo a un alumno extraordinario, trato de enamorarlo para que se quede por lo menos uno o dos años con San Ignacio, lo ayudamos inclusive para que se siga capacitando y estudie un post grado porque pensamos que esos chicos brillantes primero tienen que ayudarnos acá para ser todos mucho mejores, y después obviamente lo vemos partir con pena pero con mucha satisfacción porque se van mejor preparados.

Ahora hay recursos públicos que deberían ser utilizados en mejorar la calidad educativa.
Lo anterior debe ser otro eslabón más en preparar a los mejores alumnos, lo que debe ir acompañado de la flexibilización en el uso de los recursos del canon minero, petrolero, gasífero, en proyectos que vayan a mejorar la calidad de la educación, más allá de la construcción misma de la escuela. Ahora la legislación del canon no permite que estos recursos se inviertan en mejorar su calidad y creo que esa es una dificultad que debe ser corregida porque de que vale si me autorizan a construir el colegio mejor equipado del Perú si después no puedo tener el mejor maestro allí. Entonces creo que es una agenda pendiente, pero lo interesante es que con toda esta ley, inclusive la nueva ley universitaria, lo interesante es que se ponen los reflectores sobre la educación, en este caso, la superior y ver cómo podemos tener mecanismos para ser mejores.

En el Congreso se está debatiendo una ley universitaria ¿usted está de acuerdo en que haya una nueva ley?
Estoy de acuerdo con una nueva ley universitaria, pienso que la acreditación debe ser una obligatoriedad de todas maneras, y no podemos seguir permitiendo una educación de baja calidad y que algunas instituciones vayan regalando el título como se regala el número premiado de una rifa. Cualquier educación que se da a nombre de la nación, tiene que ser contestataria a las exigencias que tiene que tener el país, de modo que sí debe existir un organismo supervisor, como existe en cualquier parte del mundo. Nosotros tenemos una sede de San Ignacio de Loyola en Estados Unidos y todos los años el estado de Florida nos viene a evaluar porque tiene que ser así.

En nuestro país se habla de varios emprendimientos, pero no todo logran el éxito ¿cuáles son las claves? Y esa es la razón por la que usted busca que a través de sus centros de estudios se fomente el emprendimiento…
Creo que hay cuatro razones para que uno tenga éxito en la vida, que dicho sea de paso, el éxito no tiene nada que ver con la suerte:
–    Tener convicción, es decir, tener una meta. Cualquier cosa que quieras hacer en la vida tienes que tenerla bien definida. Si quieres ser un buen técnico, o electricista, o ingeniero, pero eso no es suficiente.
–    Todo hacerlo con pasión. Si a esa meta no se le pone la fuerza de la pasión, va a haber problemas. ¿Y qué es la pasión? Yo lo explico con un ejemplo: pasión es eso que le pone el joven cuando se enamora de alguien y no es correspondido, y tiene que estar creando, pensando, innovando diferentes maneras de lograr su cometido.
–    La tercera razón es la garra, esa fuerza espiritual, esa fortaleza del peruano que se sobrepone a la adversidad. Yo siempre les digo a los estudiantes, estudien la historia de éxito de los grandes hombres en el mundo. Al comienzo es un rosario de fracasos, hasta que lo logran. ¿Y cómo lo hacen? es como trepar una montaña, te resbalarás muchas veces para luego decidir, o te asustas y dices esto no es para mí o dices a mí eso no me va a derrotar, entonces te repones y sigues subiendo.
–    Finalmente es necesario arriesgarse. Cuando naces, el Señor te pone en la falda de la montaña y depende de ti si la subes y llegas a la cumbre o te quedas abajo. Yo les digo a los jóvenes que no tengan temor a equivocarse porque muchas veces la gente extremadamente conservadora quiere tener todas  las herramientas en la mano para tomar una decisión y eso es un error, si bien es cierto hay que tener los conocimientos necesarios y suficientes, siempre hay un factor pequeño que se basa en tu intuición y decisión.

Hay muchas personas que se quedan a medio camino cuando los problemas aparecen…
A mí la vida me ha demostrado que justamente cuando más difíciles están las cosas, la economía está recesada y no está claro el horizonte, es cuando más cosas puedes hacer, porque el conservador es el que se retira a sus cuarteles de invierno y piensa que no es el momento de invertir. Entonces yo les digo, no tengan temor a equivocarse porque si se equivocan, en la segunda vez no van a caer en lo mismo. El éxito que es fruto de la constancia, la perseverancia, la lucha, y el deseo de hacer un sueño en realidad.

Sobre los pilares que usted presenta en su libro “El Arte de Emprender”, considera que son viables de trabajar en el Perú.
Por supuesto. Hace pocos días cuando fui a Barranquilla a ver a la selección peruana, en el avión me vine con un colombiano que trabajaba para una empresa americana que justamente buscaba proyectos de pequeños emprendedores y los promovía dándoles capital ángel o capital semilla desde un mínimo de US$ 20 mil hasta US$ 500 mil. El ingenio y la capacidad de nuestros jóvenes es ilimitada, pero lo que necesitan es el combustible, es como que a alguien se le regale un carro y después de enseñarle a manejar (programa Beca 18) no se le de combustible. El combustible en un proyecto emprendedor es el financiamiento y un joven con escasos recursos no podrá acceder al crédito, entonces de que competitividad estamos hablando, saldrán del mercado. Quien tiene que apostar por ellos es el Estado.

En su universidad tienen programas de apoyo para financiar emprendimientos…
Hace más de 10 años fomentamos un programa exitoso “Creer para Crear” que apoya proyectos emprendedores de jóvenes cuyo valor máximo es de 20 mil dólares. En este tiempo ya se han devuelto el 85% de la línea de financiamiento, lo que significa todo un éxito. Son más de 100 emprendedores que ya despegaron y ya pagaron sus préstamos. ¿Cómo comenzaron? Con el apoyo de un capital semilla, y los recursos vinieron del BID y un banco comercial.

A las mypes les cuesta formalizarse y siempre reclaman de que es muy engorroso hacerlo, ¿cómo se podría revertir esta situación?
Lo que falta es una mayor decisión política hasta de los gobiernos locales porque sacar una licencia municipal cada vez es más complicado, o los planos, y todos los permisos que piden, entonces tenemos que simplificar más estos trámites. Es engorroso y una pérdida de tiempo, y el tiempo les desanima a ser formal. Simplificar los trámites, y las ventanillas únicas ayudarán mucho.
También falta un mayor acceso a la información. El Gobierno podría hacer más con sus embajadas en el mundo creando una red comercial para que pongan toda esa información al alcance de cualquier emprendedor. Es decir, las embajadas peruanas deberían ser más dinámicas, más orientadas al comercio, más involucradas con la revolución de la información, lo que permitirá que los jóvenes sepan con más facilidad lo que se necesita y en dónde hay oportunidades.

Usted ha sido pionero en el negocio de las franquicias, ¿cómo ve el desarrollo de esta actividad?
Muy bien. Justamente haber traído esta experiencia extranjera, concretamente de los EE.UU. permitió que en nuestro país surjan otras franquicias como Bembos, Chifast, Norkys, y además se trajo una nueva modalidad de trabajo que es el part time, miles de jóvenes estudiantes de centros superiores, se “cachuelean” con este tipo de trabajo. Es una nueva manera de ver las cosas, eso transformó todo el tema comercial gastronómico peruano y ha permitido desarrollar una serie de conceptos nuevos en el que el Perú ya se puso pantalones largos hace tiempo, solo hay que mirar las maravillas que está haciendo Gastón Acurio.

En cuanto a las inclinaciones de los estudiantes que terminan el colegio aún la mayoría quieren optar por las carreras tradicionales y no por las técnicas ¿qué es lo mejor?
Cada uno nace con determinadas competencias, entonces esas son sus ventajas comparativas y competitivas con los demás, aquello en que uno se diferencie mejor que el otro. Las personas deben tener la habilidad de desarrollar esas competencias y ser muy creativa en profundizar aquello y hacerlo con mucha convicción, devoción y persistencia porque lo que sí es cierto es que cada vez hay más competencia, entonces no tenemos que estar pensando en quién me va a contratar ahora sino que puedo hacer yo para contratarme a mí mismo. Ahora el mundo está más abierto a competir y con el internet, la red de redes eliminó fronteras, ya no interesa dónde estés, a tiempo real te vas a enterar de lo que pase en cualquier parte del mundo y al mismo tiempo puedes acceder a información más precisa que antes era todo oculto, todo vedado.

Ahora es más fácil el acceso al conocimiento…
A la universidad vino hace poco un chico de San Juan de Lurigancho, que entró hablando perfecto el inglés y cuando se le preguntó dónde había estudiado contó que por internet y con los CDs coleccionables de algunos periódicos. Todo depende de la actitud que se tenga en la vida y con uno mismo, porque además tenemos la suerte de estar en un país abierto al mundo, no hay trabas para nada.

¿Qué mensaje podría dar a los emprendedores?
Primero que vivimos en una economía de mercado, una economía libre, no tenemos ningún tipo de limitación para importar o exportar cualquier producto ni traer cualquier tecnología del mundo, tenemos un sistema estable en lo que es la justicia y se respetan las normas porque cuando tú quieres traer una franquicia te miran qué país es a dónde vas a llevar, si vas a poder pagar las regalías, si el contrato se va a respetar, si es un país formal o informal. Tenemos la cultura de la paz porque somos un país tranquilo, estamos poniendo énfasis en el tema de la educación, y estamos entrando con mucha fuerza en ciencia y tecnología, de modo que estamos inmersos en una gran posibilidad de poder desarrollar cualquier tipo de emprendimiento por más pequeño que este sea.
Segundo, decirle al joven que tiene que aprender a observar su entorno porque muchas veces caminamos con anteojeras y por no mirar lo que sucede o acontece a nuestro alrededor no nos damos cuenta de las grandes oportunidades que hay para desarrollar. Entonces tenemos que aprender a ser muy observadores y no tener miedo de soñar pero soñar con los pies en el piso.

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