“El emprendimiento social es el futuro de los negocios”

17:50 21 Noviembre, 2018

Kunan nace, hace 4 años, como un premio para el emprendimiento social de acto impacto, es decir, emprendimientos sociales que tienen potencial de ser una startup y ahora busca ser el articulador impulsor del ecosistema de emprendimiento social, no solo apoyar al emprendimiento social en sí, sino buscar cómo articular al sector privado, sector público, a las organizaciones de soporte, etc, para realmente poder generar un cambio donde este tipo de empresa pueda profesionalizarse y ser vista como una forma natural y tradicional de hacer negocios. Así lo explicó Carla Grados, Directora General de Kunan, en el marco de la Cumbre de Emprendedores ASEP 2018.

Carla agregó que el concepto de emprendimiento social surgió como tal en los años 70 en EE.UU. aunque todavía no se llega a un concepto oficial o formal de lo que es ni de lo que se considera como diferencial entre el emprendimiento social y el general.

“Kunan tiene la suerte de contar con una base de datos de aproximadamente 130 emprendimientos sociales, no somos una aceleradora ni una incubadora, no trabajamos directamente con ninguno de ellos, pero hemos tenido la oportunidad de conocer a muchos y el diferencial que vemos es que son emprendedores que se han indignado con una problemática social-ambiental, que han vivido o han sido cercanos a ella, que necesitan actuar y por lo tanto tienen una pasión natural por resolver ese problema”.

La directora de Kunan dijo también que un emprendimiento social como cualquier iniciativa, con o sin fines de lucro, no tiene por qué ser una SAC, EIRL, etc, también puede ser una ONG pero con un modelo de negocio, donde vende un producto o servicio para resolver esa problemática enfocada, principalmente, en poblaciones vulnerables, no solo en lo económico, sino también cuando se trata de minorías, temas cognitivos, distintos tipos de discapacidad, etc. “Muchas veces se nos acercan a preguntarnos ¿todos los emprendimientos tienen impacto? Y es verdad, todos impactan en forma positiva o negativa, pero solo hay un grupo que se enfoca en estas poblaciones vulnerables”.

En Perú, el ecosistema de emprendimientos sociales no se ha desarrollado tan rápido como en otros países, Colombia, Chile, Argentina o Brasil, por ejemplo y en parte se debe a que la mayoría de emprendedores sociales necesitan apoyo para identificar bien esa problemática y cómo medirla y así realmente mostrar ese diferencial al mundo de los negocios, explicó Carla. “Está comprobado que el negocio es bueno para el desarrollo, pero estos emprendimientos no solo son buenos para desarrollar el país, no solo son un motor económico, sino que realmente pueden generar un equilibrio en cómo se está dando el crecimiento económico en todo los países”.

Finalmente, Carla mencionó que entre las necesidades de los emprendedores sociales, al igual que en los demás, están las redes, capacitación, financiamiento. “La diferencia está en que hay un añadido que es la problemática, así como es natural para una empresa tener su estado de ganancias y pérdidas, un emprendimiento social tiene que medir impacto, dado que su razón de ser es una problemática, entonces tiene que saber cómo está contribuyendo a corto, mediano y largo plazo. Es muy difícil medir impacto, no es algo simple, no estamos hablando de contar a cuántas personas capacité, es ver cuántas vidas transformé”.

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