“El cliente de la universidad nunca es el estudiante, es la empresa que lo contrata”

07:02 8 Octubre, 2021

Los cambios que se han ido dando a raíz de la pandemia han sido grandes, sobre todo a nivel educativo, y en todo el mundo. La educación virtual o a distancia se ha intensificado a todo nivel pues ha sido la única forma para continuar el aprendizaje desde casa, sin embargo, la educación que se ha impartido ha sido más bien tradicional, monótona, lineal, cuando lo que se necesita, sobre todo en las universidades que es de donde saldrán los profesionales a competir en el mundo laboral, a integrarse a la cadena productiva de la sociedad, es una educación transformadora.

Para hablar sobre “El Futuro del Trabajo” Manuel Villa-Cellino, Presidente del Consejo Rector de la Universidad de Nebrija, España, estuvo presente en el 4 Congreso Internacional de RRHH organizado por APD, en la ciudad de Galicia.

“La universidad debe ofrecer una educación transformadora o de calidad para mejorar a la persona, cambiar en profundidad al individuo y prepararlo para que no tenga miedo a nada y salga seguro en sus propias capacidades que le permitirá ser útil a la sociedad y a las empresas”, dijo Villa-Cellino.

Agregó que si bien el futuro es incierto, digital, volátil y complejo y requiere de nuevas cualidades en los perfiles profesionales, el futuro del empleo debe ser bueno si se adecuan los medios de formación a las necesidades competitivas de las empresas, y será prometedor en la medida en la que se ofrezcan empleos de calidad. “Según la OCDE el 50% de puestos de trabajo está en riesgo de desaparecer y el 80% de jóvenes entre 20 y 30 ejercerá profesiones aun no creadas”.

En ese sentido, refirió que es importante entender la necesidad de una educación de calidad, pero que no sea solo cuando el estudiante llega a la universidad sino que venga desde la cuna, desde que el alumno es pequeño y que se le enseñe en casa a disfrutar del esfuerzo, lo cual le permitirá avanzar con entusiasmo y pasión por aprender. “La calidad de las universidades de un país es el mejor factor predictivo para valorar la calidad social, institucional y empresarial del mismo, transcurridos 20 años”.

Villa-Cellino señaló que se debe diferenciar y tener claro que en la universidad el cliente no es el estudiante sino la empresa que lo contrata. “El cliente de la universidad nunca puede ser el estudiante sino la empresa que lo contrata. Al estudiante no se le trata como cliente porque al cliente no se le exige, no se le cambia, no se le presiona, entonces hay que cambiar este concepto para lograr un verdadero proceso de transformación en los estudiantes que les permita salir a entregar valor a las empresas y a la sociedad”.

Finalmente, el expositor consideró que en los 3 niveles de análisis de la docencia: herramientas, aulas virtuales y vida en el aula, es fundamental reconocer que todo ha cambiado, las herramientas son nuevas, los conocimientos están en la red de forma gratuita, pero el método de enseñanza debe ser un proceso transformador de la persona y no una acumulación de conocimientos. “La enseñanza debe lograr un proceso transformador en la persona que la lleve a sentir pasión por aprender y emprender para integrarse exitosamente en el mundo de las empresas”.

Comparte en:

guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments

Vea también