“Cómo se puede hacer políticas públicas si tenemos 3 Ministros de la Producción en 5 meses”

07:52 17 Diciembre, 2021

No cabe duda de los graves efectos ocasionados por la pandemia en el sector de las Mypes. Se estima que alrededor del 40% de las Mypes formales han cerrado sus puertas, lo que ha ocasionado la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo. Una consecuencia de esta complicada situación es el aumento de la informalidad, que según datos de Sunat, la informalidad tributaria de las Mypes, a fines del primer semestre de este año, llegó al 85%, es decir, casi 8 de cada 10 mypes actualmente son informales.

Así lo alertó Ana María Choquehuanca, Presidenta de la Asociación PyME Perú, en su participación en el Panel: “Ruta para la reactivación de las Mipymes: La visión de sus actores” del 1er Congreso Online Mipyme Digital Summit 2021, que vienen organizando las revistas Gan@Más y +Finanz@s, desde ayer jueves hasta este sábado.

“Este escenario es muy alarmante y parece que el Gobierno no lo ve así porque no nos dice hasta ahora qué va a pasar con este sector, donde el sector informal tiene un elevado porcentaje, incluso antes de la pandemia nuestro país evidenciaba problemas de informalidad, tanto en el ámbito laboral como tributario, cuyos efectos no solo se ven en las condiciones laborales precarias, sino también en la recaudación tributaria”, subrayó la representante del gremio de las Pyme.

 

“Creemos que el estado debería tener una política integral que aborde este tema, pero lamentablemente no la tiene y sigue proponiendo una legislación para un micro universo de empresas formales, que sería solo del 15% de empresas, ya que casi el 85% son informales, además, las empresas formales todavía no están completamente reactivadas, muchas siguen en recesión”.

Otro grave problema, según Choquehuanca, es el incremento del riesgo país causado por la inestabilidad política en el Perú, hecho que tiene un impacto directo en las Mypes, ya que la incertidumbre genera paralización o cierre de grandes proyectos, afectando a miles de proveedores locales que dejan de contratar personal y se quedan con sus obligaciones financieras, lo que precipita el rompimiento de la cadena de pagos y el cierre de empresas generando más pobreza en el país. “Un claro ejemplo que evidencia esta situación es el alza del tipo de cambio, lo que golpea a las empresas peruanas a través de mayores costos de insumos y de los productos importados, porque no producimos todos los productos que usamos como materia prima, lo que ocasiona reducción de márgenes e incremento de precios. Por ejemplo, en los restaurantes por el alza de insumos han tenido que elevar sus precios y disminuyen sus ventas. Además, el alza del dólar afecta a las familias más vulnerables porque ocasiona el aumento del costo de vida”.

Si bien las estadísticas nacionales muestran una cierta recuperación de la economía, esto no es una realidad para todos los sectores, hay actividades como el turismo, la artesanía, gastronomía que siguen sufriendo una fuerte recesión, por eso es importante que las autoridades atiendan a estos sectores para su pronta reactivación, agregó.

“También esperamos contar con un gobierno promotor y aliado con el que podamos trabajar juntos ya que las empresas, y sobre todo las Mypes son un motor y una fuerza de bienestar porque donde hay una Mype o emprendedor hay generación de empleo y bienestar familiar. Pero esta visión parece no es compartida por el Gobierno que en los últimos 5 meses ha cambiado a tres ministros de la producción, ya vamos por el cuarto ministro, entonces nosotros nos preguntamos ¿qué políticas públicas de largo plazo podemos trabajar en una situación así? Además, por la situación de incertidumbre no se puede hacer proyecto de largo plazo”.

Según el IPE considerando la remuneración mínima vital de 950 soles las microempresas tienes sobrecostos anuales por encima del 6%, las pequeñas empresas de 29% y las empresas del régimen general tienen sobrecostos del 60%. “Entonces necesitamos políticas laborales y tributarias que incentiven a las empresas a crecer y que incentiven el tránsito hacia la formalidad. Para ello es importante reducir los costos de acceso, las trabas burocráticas y las barreras laborales que desincentivan la contratación de trabajadores formales, los cuales se tienen que refugiar en empleos de baja calidad que los vuelve más vulnerables y sin derechos fundamentales”, sostuvo Choquehuanca.

Sobre las perspectivas del sector Pyme para el próximo año, la representante gremial afirmó: “las perspectivas para nuestro sector ya las conocemos, es seguir trabajando, apostando por el país, tratar de generar empleo y arañando alguna posibilidad para una reactivación; pero de parte del Estado no sabemos nada, ni siquiera tenemos una idea de lo que el Gobierno piensa hacer para las Pymes, si dará incentivos, que es lo que debería haber”.

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