Carla Pérez: Seis consejos que pueden llevar a la cima a los emprendedores

07:00 11 Octubre, 2019

Carla Pérez es la ecuatoriana que ostenta el título de ser la primera mujer latinoamericana en haber podido subir a la cima del monte Everest, el más alto del mundo (8848 metros) sin oxígeno embotellado y en dos oportunidades, el 23 de mayo del 2016 y el 24 de mayo del 2019.

Para contar su experiencia y lo que todo emprendedor, de cualquier disciplina, rubro o carrera debe hacer, estuvo en el webinar “Más allá de la cima”, organizado por Cobis.

El subir al Everest no es una labor fácil para ningún alpinista, es todo un reto, y mucho mayor si se hace sin oxígeno. De las casi 10 mil personas que han ascendido, solo unas 160 lo han hecho sin tanques de oxígeno, y de ellas, siete fueron mujeres, entre las que se cuenta a Carla.

Ella estudió Vulcanología en Francia, becada por el gobierno de ese país, durante 6 años, pero nunca dejó de escalar cumbres y montañas que tuvo cerca, sobre todo en los Alpes. “Mi sueño, desde que tenía 12 años y empecé a escalar, fue llegar al Everest y cuando regresé a Ecuador mis padres pensaron que yo trabajaría en algo que me diera un buen salario y estabilidad, pues para eso había estudiado, pero hacerlo me alejaba mucho de mi meta y decidí convertirme en guía de alta montaña”.

El primer consejo que brindó a todo emprendedor que va tras sus sueños es ser perseverante y disciplinado. “Cuando tenemos buenas épocas, de abundancia y confort, es fácil ser disciplinado, pero cuando vienen épocas inestables se hace más difícil perseverar y mantener la disciplina, pero si se logra se puede avanzar más rápido hacia el objetivo final”.

Como guía de montaña, Carla tuvo la oportunidad de ahorrar por algunos meses para irse a escalar en los siguientes, y acá dio el segundo consejo: “hay que salir de la zona de confort, cada cierto tiempo porque de lo contrario te estancarás. Si no te propones nuevos retos te estancas, tienes que dar el paso hacia lo desconocido”.

Lo tercero que aconsejó es que, si un emprendedor decide lanzarse a lo desconocido y salir de su zona de confort debe saber rodearse de gente positiva, que lo aliente y acompañe en ese camino. “Ese fue mi caso y hasta ahora tengo amigos que siempre me han alentado a cumplir mis metas y me han acompañado hasta la cima, porque gente negativa siempre habrá, pero no se les debe escuchar cuando se está bien enfocado”.

El cuarto consejo brindado fue la Planificación. “Es importante saber planificar para asumir retos gigantes e ir dividiendo el gran plan en mini objetivos q te ayuden a alcanzar tu meta. Parte de la planificación es capacitarse, dependiendo de lo que uno irá a emprender. En mi caso, me fui entrenando desde chica, adaptándome al dolor, la resistencia, el sufrimiento y el estrés, aprendiendo sobre tomar buenas decisiones en situaciones extremas o de inestabilidad”.

“También aprendimos sobre trabajo en equipo. Que el objetivo debe ser demandante y grande para q todos se involucren porque si es fácil la gente suele pensar q lo puede hacer sola. Se necesita compromiso”.

Carla no la tuvo fácil. Luego de mucha preparación escalando otras montañas cercanas al Everest, aclimatándose, estudiando cada siguiente paso, y estando a 200 metros de la cima de su sueño, tuvo que retroceder y regresar porque de lo contrario podía comprometer su salud, perder sus dedos por congelamiento y arriesgar al resto de la expedición. “Quedarme a solo 200 metros de la cima y tener que regresarme fue devastador, ví mi sueño truncado, fue el más grande fracaso de mi vida que me llevó a una depresión de casi un año”, recuerda Carla.

Su quinto consejo fue “si te caes muy al fondo como me pasó a mí, tienes que retomar la confianza en ti mismo y buscar la ayuda necesaria para lograrlo”. Fue así que volvió a planificar, esta vez con más exactitud para no cometer los mismos errores de su fracaso anterior. “Cuando se trata del Everest, el plan A es el plan A y el B es no poder y regresar a la base, no hay plan B, por lo tanto, la planificación debe ser perfecta”.

El 23 de mayo del 2016 Carla llegó a la cima del Everest, por primera vez, sin oxígeno, acompañada de todo un equipo de escaladores. “Llegar a la cima me dio mucha paz, sentí mucha gratitud a la vida por enseñarme a fracasar y a aprender”.

El sexto consejo fue que hay que aprender a bajar cuando se está en la cima, tener el coraje de bajar de los momentos de éxito pues es en la base donde se usa lo aprendido para compartirlo con los demás. “Lo q hace que los momentos increíbles se vuelvan perdurables es el granito de arena que podamos dejar a otros”.

El 24 de mayo de este año, Carla volvió a subir el Everest sin oxígeno y al mes siguiente subió la segunda montaña más alta del mundo (8611 msnm), también sin oxígeno. Su compañero de ascensos y el ecuatoriano más joven en subir al Everest sin oxígeno es Esteban Mena. Con él, van subiendo y bajando, aprendiendo y disfrutando de las montañas, de la vida, de las maravillas de la naturaleza.

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