BVL: Debe evitarse que la crisis económica por Covid-19 se convierta en una crisis financiera

07:00 27 Abril, 2020

Durante los últimos 50 años no se había tenido una caída en la economía global en la magnitud que nos encontramos viviendo ahora debido al Covid-19. Así lo subrayó Claudia Cooper, presidenta de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), quien explicó sobre los efectos que ya se encuentran enfrentando los países de América Latina.

“El FMI  tenía una proyección de decrecimiento del 3% y prevé un escenario alternativo muy pesimista de 6% de caída, y creo que a la luz de los hechos la realidad está entre ambos resultados, con la esperanza de un rebote para el próximo año producto más de una suerte estadística que de otra causa”, señaló en su exposición en el “Encuentro de Líderes en Economía y Finanzas”, organizado por CAENE en forma virtual.

 

Estos efectos están relacionados a que la mayoría de países de AL se manejan en lineamientos de una economía abierta, por ello lo que ocurre en el mundo afecta directamenta a los países de la región. Sin embargo, la presidenta de la BVL recalcó que mientras que la estructura empresarial global sufra menos por la crisis, la posibilidad de recuperación será mucho mayor.

Escenario internacional

En el caso de las regiones, Cooper indicó que la pandemia ha afectado con menor proporción a los países asiáticos durante los primeros meses del 2020, e incluso la proyección de estos países hacia el 2021 es mayor en relación al promedio global.

Sin embargo, en América Latina los resultados no son tan prometedores. “Vemos como esta crisis, no solamente, ha venido pegando en la región de manera muy fuerte, sino que además las perspectivas de crecimiento para el siguiente año tampoco son alentadoras”.

Mientras que en Europa, el impacto económico, en lo que va del año, es muy elevado, pero con rebotes mayores a los países de América Latina. No obstante, la representante de la BVL refirió que no se debe generalizar a todo el conjunto de países.

“Dentro de América Latina tenemos varios bloques, y la región está muy influenciada por los países más grandes, como México y Brasil, que tienen un impacto muy fuerte en la crisis, pero por razones de ser economías más complejas. Sin embargo, Perú y Chile tienen las condiciones de afrontar y salir más rápido de esta situación complicada”, explicó.

Evitar que se convierta en una crisis financiera

Asimismo, Claudia Cooper se refirió a las condiciones financieras a la que el común de la sociedad, las pequeñas y medianas empresas se enfrentarían. En ese sentido, señaló que a partir de ahora las entidades bancarias tendrán opciones menos accesibles para otorgar créditos y financiamiento.

Según señaló, esto se debe a una gran caída en los mercados de acciones y a un incremento muy fuerte en el rendimiento de los bonos. “Es decir, cualquiera sea el mecanismo de financiamiento que una empresa quiera tener en estos momentos va a tener condiciones menos holgadas. Las acciones han perdido valor y los express crediticios han subido fuertemente”.

 

Además, mencionó que actualmente los agentes económicos a nivel global y en el país auguran una situación peor, lo cual afecta las decisiones de consumo e inversión. Este escenario a nivel empresarial obligaría a que comiencen a buscar cómo tener las menores pérdidas posibles, ya sea recurriendo a menos inversiones o generando menos gastos.

“Entonces, tanto la confianza para invertir, como para contratar personal, según cifras de Apoyo Consultoría, obviamente tienen resultados muy negativos y de alguna manera son peores a lo que percibimos en la crisis del 2008”, detalló.

“Esta situación de crisis generada por la pandemia llevan a enfrentar unos retos muy grandes y la posibilidad de salir de esta crisis dependerá básicamente de dos factores. Primero que la estructura empresarial no sea dañada de manera muy fuerte, es decir, que las empresas no quiebren porque en la medida que se tenga una quiebra masiva de empresas la recuperación de la crisis sería más complicada. Además, hay otro riesgo muy fuerte que se tiene que evitar, que esta crisis económica se convierta en una crisis financiera porque ahí se tendría más dificultad para una recuperación de manera rápida, y si eso ocurre la recuperación podría darse después del 2021”.

Ante esto, la presidenta de la BVL afirmó que el Estado peruano ha reaccionado de manera muy profesional y ha tenido los instrumentos para hacerlo, además de tener una economía muy sana, tenemos ahorros y se ha puesto en marcha un plan bien diseñado y profesional. “En esta parte, el plan ya está implementando y se evalúa constantemente y pueden ser reajustado de acuerdo a la circunstancia, es decir, la rueda ya se echo a andar y viene funcionando bien. El problema que se tiene es que nada de esto será sostenible si es que no se empieza a andar a la economía, porque si se le da crédito a una empresa y esta no estará en capacidad de pagar su deuda, se llegaría a tener un subsidio directo que sería insostenible. Se necesita que las empresas vuelvan a ser sostenibles, que puedan mantener los puestos de trabajo de alguna manera, y para eso necesitan, en algún momento, deben empezar a operar. Acá el riesgo es que se de una reapertura económica desordenada, que no haya un control de la misma o que tarde demasiado en empezar y se generen problemas de abastecimiento, entre otros”.

Impactos

Pese a que la situación para los países de América Latina se percibe negativa, una solución que podría ocurrir, según proyecta la representante de la BVL es que los mercados asiáticos comiencen a ‘rebotar’, y que a su vez esto impulse a las economías abiertas en el 2021.

En tanto a las consecuencias de las materias primas y a los países que las exportan,  refirió que el mayor impacto lo tuvo el petróleo. Pese a ello, Cooper explicó que al ser el Perú un país importador podría resultar beneficiado.

Mientras que en nuestro país el efecto sí se percibe en los metales que exportamos. “Sin embargo, la buena noticia, para  un país como el Perú es que el oro termina siendo en estas crisis un refugio de valor y de alguna manera contrarresta los efectos negativos que tendría la caída en el precio de los metales básicos”, dijo.

Respecto al tipo de cambio, explicó que el impacto en el país ha sido significativamente menor que en otros países de la región. Esto es importante porque al contar con estabilidad y con una moneda que no se deprecia se perciben menos efectos en el crecimiento de un país.

“El primero es que nosotros importamos muchos bienes de consumo duraderos y no duraderos. El hecho de que el Tipo de Cambio no sufra unos embates muy fuertes hace que no se encarezcan productos que nosotros importamos”, explicó.

Pese a todas las condiciones antes mencionadas la representante de la BVL evalúa como positiva y profesional la reacción del Estado Peruano. Y resaltó que nuestra macroeconomía saludable ha servido de apoyo.

(Por Roberto Villena)

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