Bodegas piden flexibilizar sistema tributario y mayor control del contrabando

11:26 27 Septiembre, 2016

Andrés Choy, presidente de la Asociación de Bodegueros (ABP), manifestó que el sector bodeguero espera medidas urgentes de parte del nuevo gobierno. Explicó que para este sector, se debe flexibilizar el sistema tributario, eliminar obstáculos regulatorios, e incrementar la fiscalización del contrabando, pero a los grandes comercios.

Aspecto tributario: Multas son desproporcionales

Andrés Choy manifestó que cerca del 40% de los bodegueros ha recibido algún tipo de sanción en el último año por las diversas instituciones especialmente la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT), los municipios y Defensa Civil. En ese sentido, la SUNAT los municipios y Defensa Civil son las instituciones que más afectan las operaciones de las bodegas en nuestro país.

Señaló que en materia tributaria aún no se tiene nada claro sobre qué hará este nuevo gobierno, solo algunas declaraciones de las nuevas autoridades acerca de otorgar una mayor flexibilidad por parte de SUNAT.

Comentó que si bien la SUNAT ya no cerrará bodegas, lo que es un gran avance, las bodegas infractoras tienen que pagar multas excesivas y desproporcionadas, que no se ajustan a la realidad del bodeguero.

Dijo que se producen retrasos en la declaración y en el pago de impuestos (de manera involuntaria), y ante ello, la SUNAT impone multas excesivas a las bodegas. “Ya se paga intereses por la demora en pagar o en declarar después de tiempo, como para también pagar multas que son, casi siempre, tres veces más de lo que se paga por impuestos”.

La mayoría de las cobranzas coactivas no son por tributos, sino por multas. “Estamos generando recaudación fiscal a través de multas y eso es una traba para la formalización”, acotó.

Andrés Choy comentó que ya existe diálogo entre la SUNAT y las bodegas. “Les hemos expuesto muchas de nuestras ideas, pero ahora falta que las implementen”.

Según el estudio “Impacto Económico en Bodegas” a nivel nacional existen 414 mil bodegas. De estas, más del 60% se encuentran en procesos de informalidad. “Esto ocurre cuando tenemos un Estado opresor y no fomentador de la contribución”, advirtió.

Demasiado control y exceso de burocracia en torno a los municipios

Otro tema que significa un problema para el sector es el exceso regulatorio. Andrés Choy manifestó que los bodegueros perciben que existe demasiado control y exceso de burocracia en torno a los municipios, así como exceso de tramitología.

“Existen una serie de trámites para abrir una bodega como por ejemplo: La licencia de funcionamiento, la licencia para anuncios publicitarios, tenemos otra para la venta de productos alcohólicos, certificado sanitario, y ahora otra para brindar servicios financieros, es decir, nos piden licencia para todo”.

Agregó que con el fin de incrementar el número de clientes que ingresan al negocio (tráfico) y la posibilidad de que aumenten las ventas, muchas bodegas desean convertirse en corresponsales bancarios. Sin embargo, la reglamentación crea obstáculos para la expansión de los agentes. Por ejemplo el municipio solicita características técnicas como niveles de espacios, ambientes y aforo, que carecen las bodegas. “Como no existe la figura de bodegas corresponsales en nuestro país, lo que hacen es copiar las mismas características que debe tener un banco cualquiera”, comentó para luego expresar “Nos piden requisitos como si fuéramos una agencia bancaria”.

Mayor fiscalización del contrabando a nivel nacional, con mayor incidencia a grandes comercios

“Si queremos fomentar la formalidad existe una desventaja competitiva, porque realmente los productos que ingresan bajo la modalidad de contrabando son más baratos, un 30% del valor del producto”, señaló Andrés Choy para mencionar que se trata de productos de gran rotación en las bodegas como alcohol, galletas, cigarrillos, entre otros.

“Por ejemplo, se sabe que todo lo proveniente de Puno llega a Arequipa, pero la SUNAT no llega a ellos. Vemos que la SUNAT ha cerrado bodeguitas en Arequipa porque venden productos de contrabando, pero no van a los mercados o los grandes comercios de donde se abastecen”.

Las bodegas son la ultima cadena del eslabón del contrabando, pero siempre es más fácil llegar y cerrar una bodega que un gran mercado, y decir “estamos trabajando”.

Señaló que se requiere una mayor fiscalización y control del contrabando, pero a los grandes comercios para evitar que los “chiquitos” se sientan tentados a comprar estos productos.

Para finalizar, dijo que el Estado debe ser promotor de la formalización de estos pequeños negocios, generar un ambiente positivo y propicio para la creación y desarrollo de estas pequeñas unidades de negocio.

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