Asbanc: La inclusión financiera ayuda a combatir la inseguridad y la corrupción

14:14 13 Septiembre, 2018

Según un informe elaborado por el Banco Mundial y publicadas por Asbanc, la principal razón por la cual las personas no tienen ninguna cuenta o tarjeta en una institución financiera radican en falta de dinero y porque no lo consideran necesario.

“El primer gran motivo es porque no tiene ingresos suficientes para tener una cuenta 62%, luego están las personas a las que no les interesa o no lo necesitan con 27.7%”, informó Arrunategui, presidente del Comité de relaciones con el consumidor de Asbanc, durante la inauguración del Congreso de Inclusión y Educación Financiera.

Sobre el primer punto, es necesario recordar que ya existen productos que no tienen costos, las cuentas básicas, por ejemplo, las cuales fueron impulsadas en su momento por la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS).

Por ello Arrunategui, considera que se están generando incentivos por el lado de costos, ya que estás cuentas no son de paga, lo único es que sí tienen un uso limitado respecto a retiros y disposición de efectivo.

“Pero están pensadas para un segmento amplio de la población. Entonces creemos que son un producto adecuado pero que tiene que ser mejor difundido e incentivado por el sistema. Creemos que las dificultades para incluir financieramente pasan por entender cuál es el proceso de decisión de las personas”, dijo.

Según la encuesta de Pulso Perú, los peruanos consideran que los dos principales problemas del país son la corrupción y la inseguridad.

Y la inclusión financiera tiene que ver con ambos. Según Arrunategui, respecto a la corrupción, la inclusión financiera genera trazabilidad o huella y la corrupción tiene un campo de cultivo cuando las transacciones se hacen en efectivo.

“La UIF ha hecho un seguimiento sobre las operaciones realizadas dentro de actos de corrupción. Y es indudable que mientras más sea la inclusión financiera, la huella que puedan dejar será mucho más seguible”, agregó.
Además, recordó que la inclusión financiera facilita la formalidad y facilita la recaudación tributaria evitando la defraudación de rentas.

Por parte de la seguridad, mencionó que es necesaria una educación financiera en el sentido de que es más peligroso andar por las calles con efectivo. Y, también recalcó el caso de “El Fenómeno del Niño”, donde muchas personas perdieron su dinero al tenerlo en efectivo dentro de sus casas.

Tareas pendientes

Por su parte, el viceministro de economía Hugo Perea reconoció que en el Perú y el mundo se han dado importantes avances en inclusión financiera pero todavía existe una gran tarea para el Estado y el sector privado.

Citó cifras del Global Findex del 2017, según la cual, más de 1,200 millones de personas adultas pobres en el mundo carecen de servicios como cuentas bancarias y pagos digitales, a pesar que el 40% tiene teléfono celular y acceso a Internet. “Este indicador también revela que la inclusión financiera de las mujeres es aproximadamente de un 10% menor a la que registran los hombres. Como se ve, el espacio para seguir avanzando en la inclusión financiera es significativo” señaló Perea.

El viceministro agregó que en el ámbito peruano, la estrategia de inclusión financiera se desarrolló el 2015. “Desde ese momento, se han logrado avances importantes tales como el uso del dinero electrónico (BIM), la plataforma Págalo.pe, las mejoras en el marco legal y operatividad del factoring, de los agentes corresponsales, los microseguros, entre otros”, comentó.

Reveló que durante los últimos 5 años se incorporaron 1.3 millones personas al sistema financiero local, superando las 6.7 millones con algún tipo de producto crediticio al 2017.

“El Banco Mundial indica que promover inclusión financiera debe ser un objetivo prioritario. Su impulso no sólo debe darse desde el gobierno sino es una tarea de todos. El Ministerio de Economía está comprometido con el diseño, conducción e implementación de políticas orientadas al desarrollo de los mercados financieros y de la inclusión financiera” aseveró.

Finalmente, Carlos Adrianzen decano de la Facultad de Economía de la UPC, mostró su optimismo por la actual situación del Perú al que calificó como un país emergente que ha destacado por su crecimiento económico en los últimos años. Sin embargo, uno de los retos es la bancarización. “Los índices de inclusión financiera en el Perú han mejorado pero igual siguen siendo bajos. La capacidad de los propios bancos es crear productos inclusivos y generar demanda por servicios financieros” refirió.

Comentó que la inclusión financiera no implica demagogia, sino reglas estables que faciliten que la mayor parte de nuestra gente que no tiene servicios financieros, la tengan. “Este desafío incluye un esfuerzo entre las entidades privadas y públicas para lograrlo” aseveró el académico.

(Por Roberto Villena)

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