Adex: La artesanía ha sido golpeada desde antes de la pandemia y necesita reactivarse

14:36 3 Junio, 2021

En el 2020, los envíos de artesanías peruanas descendieron -31% debido a la contracción de la demanda internacional motivada por las consecuencias de la pandemia. En el 2019 se exportó por US$ 40 millones 200 mil, mientras que el 2020 se despachó por US$ 27 millones 900 mil. Este sector es importante porque crea 250 mil empleos directos y genera ingresos complementarios a 1 millón 500 mil personas.

La artesanía es una actividad económica con una ligazón importante con el turista, por tanto, las ventas en este rubro también sufrieron un duro golpe. En el 2019 se registró en Perú el arribo de 4 millones 4 mil de turistas, con gasto promedio en artesanía de US$ 50 por persona, lo cual representó ingresos de US$ 200 millones aproximadamente. Hoy sin visitantes extranjeros ni turismo interno, esa cifra es casi nula.

 

En ese sentido, el Comité de Artesanías de la Asociación de Exportadores (ADEX) y su reconocido Craft Council, comisión que reúne a las mayores empresas exportadoras y congrega los diversos actores de la cadena productiva artesanal, busca revertir la situación crítica del sector a través del trabajo entre el sector público y el privado, mediante una Mesa Nacional de las Artesanías.

En una reunión con la titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Claudia Cornejo, ADEX presentó una serie de propuestas para trabajar de manera conjunta. Por su parte, la ministra resaltó la importancia de profesionalizar al sector artesanal por su aporte a la cultura milenaria del Perú y manifestó que actualmente las OCEX tienen una mirada comercial, creativa y audaz para la recuperación de mercados para el sector.

El presidente del gremio exportador, Erik Fischer Llanos, destacó la necesidad de una rápida acción en el sector, dado su enorme potencial, la variedad de sus líneas productivas, el trabajo descentralizado, entre otros factores. “Que apueste por un proceso de artesanía industrializada y deje de ser una economía de supervivencia”, expresó.

 

Fischer recalcó, además, la importancia de la institucionalidad de la Mesa Nacional de Artesanías, manifestando que debe perdurar en el tiempo con independencia del gobierno de turno; pues ahí se plantean y coordinan propuestas consensuadas entre las organizaciones privadas y públicas para el desarrollo del sector. Sugirió incluir al Ministerio de la Producción (Produce) y evaluar la presencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Producción artesanal en serie

Las principales líneas de la artesanía son tejidos 23.1%, telares 13.1%, cerámica 13.1%, orfebrería y joyería 7.4%, fibras vegetales 5.7% y otros productos fundamentalmente de decoración para el hogar y regalos.

En opinión de la representante del Crafts Council, María del Carmen de la Fuente, en un futuro post Covid-19 se puede incrementar las exportaciones y con ello generar más empleos. Precisó que la artesanía peruana es capaz de crear numerosos puestos de trabajo gracias a la baja inversión requerida al inicio. “Un taller familiar puede operar con menos de mil dólares de inversión inicial”, declaró.

Es necesario –continuó– ver al sector como una industria artesanal, que haga producción en serie y con mayor capacitación y especialización en los artesanos, quienes deben convertirse en empresarios a la vez mantener su identidad y herencia cultural ancestrales.

 

Radiografía del sector

El presidente del Comité de Artesanías de ADEX, Orlando Vásquez, indicó la necesidad de evidenciar la existencia de un mayor número de artesanos y talleres, pues es importante conocer el número de trabajadores existente, así podrá dar el reconocimiento económico que el sector merece.

Aseguró que la artesanía es un sector golpeado desde antes de la pandemia y la desaparición de empresas artesanales trajo como consecuencia dejar de exportar a mercados tan importantes como los países nórdicos, donde se tenía una buena presencia en productos de alpaca, en especial en Suecia.

Con trabajo conjunto con las OCEX se puede ingresar a las naciones del oeste europeo como República Checa y Hungría. “En Latinoamérica se perdió posición en casi la totalidad de mercados, con excepción de Chile y Argentina. Durante la pandemia, los centros turísticos del Caribe como Santo Domingo o Puerto Rico dejaron de comprarnos”, añadió.

 

Explicó que lo más difícil son los altos costos colaterales de actividad artesanal, como la cadena logística y la poca formación tributaria de los artesanos. Asimismo, resaltó la urgencia de contar con laboratorios certificados y calificados.

En diversas partes del mundo y en el Perú ya utilizamos diferentes tipos de máquinas básicas como pequeñas hiladoras, telares artesanales, moldes de diferentes materiales para cerámica, hornos a gas. Esto ayuda a producir mayores cantidades sin perder la esencia de lo artesanal”, dijo.

Los artesanos –prosiguió– necesitan capacitarse y poder salir de esta grave situación, el sector requiere de empresas formadas con una cultura sólida de respeto y seriedad en responder a operaciones de comercio exterior.

Puntualizó que el potencial de esta actividad todavía no se explota ni se le da la debida importancia. “Perú es una de las 6 civilizaciones más importantes en la historia del mundo con una diversidad y variedad de técnicas tradicionales envidiables. Ningún Gobierno ha visto aún el poder de la artesanía de Perú en el contexto mundial”, concluyó

El dato

El 75% de los talleres artesanales se ubican en Cusco, Puno, Cajamarca, Lima, Piura, Huancavelica y Huánuco.

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