Jockey Plaza aprueba escisión de S/ 43,3 millones para reorganizar sus inversiones inmobiliarias
La administradora transferirá el 24,16% de Inversiones Castelar a Inmobiliaria Jockey como primer paso para separar la inversión en Kilómetro Cero. La operación está sujeta a formalidades pendientes y mantendrá el control de Castelar.

21 octubre, 2026 / 7:00 am
Administradora Jockey Plaza Shopping Center S.A. aprobó una escisión parcial por S/ 43.333.232, como parte de una reorganización destinada a separar determinadas inversiones inmobiliarias de su estructura de administración y explotación de centros comerciales.
La decisión fue adoptada por unanimidad en una junta general de accionistas celebrada el 20 de octubre de 2026, con la participación del 100% de las acciones con derecho a voto, según la comunicación remitida por la compañía a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV).
La operación contempla transferir a Inmobiliaria Jockey S.A.C. un bloque patrimonial compuesto exclusivamente por 15.228.452 acciones de Inversiones Castelar S.A.C., equivalentes al 24,16% de su capital social. El importe de S/ 43,3 millones corresponde al valor contable de esas acciones, tomando como referencia la información financiera cerrada al 31 de agosto de 2026.
La aprobación no implica que la transferencia ya se haya ejecutado. Su entrada en vigencia ocurrirá cuando se otorgue la escritura pública de escisión, una vez cumplidas las condiciones y formalidades pendientes. La administradora continuará existiendo y conservará el control de Castelar.
Una reorganización en dos etapas
El objetivo central es separar la inversión en Inmobiliaria Kilómetro Cero S.A.C., identificada como KM0, de la estructura conformada por Administradora Jockey Plaza y Castelar, para concentrarla posteriormente en una organización encabezada por Inmobiliaria Jockey.
Actualmente, la administradora participa en Castelar y esta última es accionista directa de KM0. Por ello, la vinculación de Administradora Jockey Plaza con KM0 es indirecta, a través de Castelar.
La primera escisión modificará esa estructura mediante el ingreso de Inmobiliaria Jockey como accionista minoritaria de Castelar. El proyecto precisa que el valor contable de las acciones que se transferirán es equivalente al valor en libros de la inversión de Castelar en KM0.
Sin embargo, las acciones de KM0 no forman parte del bloque aprobado en esta primera operación. Su transferencia se realizará mediante una segunda escisión, independiente y posterior, desde Castelar hacia Inmobiliaria Jockey Properties S.A.C. Esta segunda etapa está condicionada a que la primera entre previamente en vigencia.
La distinción es relevante: el acuerdo comunicado el 20 de octubre permite iniciar la reorganización, pero todavía no completa la separación de la inversión en KM0.
Especialización de las actividades del grupo
De acuerdo con el proyecto, la reorganización busca que Administradora Jockey Plaza se concentre en la administración y explotación de los centros comerciales Jockey Plaza, Jockey Premium Outlet y Boulevard de Asia, mientras que la nueva estructura se enfoque en el negocio inmobiliario asociado a KM0.
La empresa también plantea una delimitación más clara de las funciones, responsabilidades y ámbitos de gestión de cada sociedad.
Inmobiliaria Jockey, la receptora del bloque patrimonial, fue constituida el 17 de septiembre de 2026. Su objeto incluye la adquisición, tenencia y administración de acciones y participaciones en sociedades vinculadas al sector inmobiliario peruano.
Ambas compañías pertenecen al mismo grupo económico. Antes de la operación, Inmobiliaria Jockey tenía como accionistas a Inmobiliaria del Alto Lima S.A. e Inversiones FBA S.A.C., que también son los principales propietarios de Administradora Jockey Plaza.
El bloque que se transferirá comprende únicamente las acciones identificadas de Castelar. Según el proyecto, no incluye otros activos, pasivos, contratos, licencias, personal u obligaciones de la administradora.
Cómo cambiará el capital de las empresas
Como consecuencia de la escisión, el capital social de Administradora Jockey Plaza se reducirá de S/ 206.525.739 a S/ 163.192.507. La disminución será de S/ 43.333.232, equivalente aproximadamente al 20,98% del capital actual, mediante la amortización de igual número de acciones con valor nominal de un sol.
En paralelo, Inmobiliaria Jockey incrementará su capital desde S/ 1.440 hasta S/ 43.334.672. Para ello emitirá 43.333.232 nuevas acciones, también de un sol de valor nominal.
Estas nuevas acciones se entregarán directamente a los accionistas de Administradora Jockey Plaza, bajo una relación de canje de una acción de Inmobiliaria Jockey por cada acción amortizada de la administradora.
El mecanismo distribuye la participación de los accionistas entre ambas sociedades. El aumento de capital de Inmobiliaria Jockey estará respaldado por la recepción de las acciones de Castelar, por lo que no representa un ingreso equivalente de efectivo.
Según la información comunicada, Inmobiliaria del Alto Lima mantendrá una participación aproximada de 78,081% e Inversiones FBA de 21,069%. Gold Squirrel Investment Inc. y Kentish Holdings Limited S.A.C. tendrán participaciones de 0,669% y 0,181%, respectivamente. La estructura porcentual se conservará, a los niveles de redondeo presentados, en las dos compañías.
Activos por S/ 1.938,5 millones al cierre de agosto
La información financiera utilizada como referencia para la operación muestra que Administradora Jockey Plaza registraba activos totales por S/ 1.938,5 millones al 31 de agosto de 2026. Los pasivos ascendían a S/ 1.231,3 millones y el patrimonio reportado sumaba S/ 707,1 millones.
El bloque que se transferirá representa aproximadamente el 2,24% de los activos y el 6,13% del patrimonio consignados en ese balance. Estas proporciones permiten dimensionar la operación frente al tamaño de la empresa, aunque el efecto definitivo deberá reflejarse en los estados financieros correspondientes a la fecha de ejecución.
La estructura del activo tiene un marcado componente de largo plazo. Los activos no corrientes alcanzaban S/ 1.703,8 millones, mientras que los corrientes sumaban S/ 234,7 millones.
La principal partida era la de propiedades de inversión, con S/ 1.371,5 millones, equivalente al 70,75% de los activos totales. También destacaba la inversión en subsidiaria, por S/ 216,2 millones.
Entre los demás activos no corrientes figuraban cuentas por cobrar a partes relacionadas por S/ 66,5 millones, otras cuentas por cobrar por S/ 21,4 millones e inversiones a valor razonable con cambios en resultados por S/ 15,8 millones. El balance incluía, además, instalaciones, mobiliario y equipos por S/ 6,5 millones, activos intangibles por S/ 4,1 millones y activos por derecho de uso por S/ 1,8 millones.
La composición confirma el peso de las inversiones inmobiliarias y societarias dentro del balance presentado para sustentar la reorganización.
La posición de corto plazo
Al cierre de agosto, los activos corrientes de S/ 234,7 millones superaban a los pasivos corrientes de S/ 217,9 millones. La diferencia, conocida como capital de trabajo, era positiva en S/ 16,8 millones.
La relación entre ambas partidas era de aproximadamente 1,08 veces. Esto significa que, por cada sol de obligaciones clasificadas como corrientes, la empresa registraba alrededor de S/ 1,08 en activos de corto plazo. El indicador describe la cobertura contable a esa fecha, aunque no sustituye un análisis de flujos de caja ni del calendario de vencimientos.
Dentro del activo corriente, la compañía reportaba efectivo por S/ 70,3 millones e inversiones a valor razonable con cambios en resultados por S/ 91,2 millones. Estas últimas son una partida distinta del efectivo, por lo que no corresponde considerar automáticamente ambos conceptos como caja disponible.
También registraba cuentas por cobrar comerciales por S/ 30,7 millones, cuentas por cobrar a partes relacionadas por S/ 17,5 millones, otros activos no financieros por S/ 16,4 millones y otras cuentas por cobrar por S/ 8,5 millones.
Sumando los componentes corrientes y no corrientes, las cuentas por cobrar a partes relacionadas ascendían a S/ 84 millones.
Pasivos concentrados en el largo plazo
Los pasivos totales representaban aproximadamente el 63,52% de los activos. De los S/ 1.231,3 millones reportados, S/ 1.013,4 millones correspondían a obligaciones no corrientes y S/ 217,9 millones a obligaciones corrientes.
La partida de otros pasivos financieros sumaba S/ 610,5 millones: S/ 125,5 millones en el corto plazo y S/ 485 millones en el largo plazo.
Por separado, los pasivos por arrendamiento alcanzaban S/ 330,9 millones, distribuidos entre S/ 38,8 millones corrientes y S/ 292,1 millones no corrientes. Otra partida importante era el pasivo por impuesto a las ganancias diferido, por S/ 219,1 millones.
En el corto plazo también figuraban cuentas por pagar comerciales por S/ 31,2 millones, otras cuentas por pagar por S/ 17,5 millones e ingresos diferidos por S/ 4,9 millones. En el largo plazo, las otras cuentas por pagar ascendían a S/ 10,7 millones y los ingresos diferidos a S/ 6,5 millones.
Esta composición permite distinguir los financiamientos de otras obligaciones contables: el pasivo total incluye arrendamientos, impuestos diferidos, cuentas comerciales e ingresos diferidos, además de los pasivos financieros.
Resultado positivo de S/ 75,3 millones
El patrimonio reportado de S/ 707,1 millones estaba compuesto principalmente por capital emitido de S/ 206,5 millones, reserva legal de S/ 41,3 millones, resultados acumulados de S/ 384 millones y un resultado positivo del periodo de S/ 75,3 millones.
El estado de situación financiera permite identificar ese resultado, pero la información proporcionada no incluye el detalle de ingresos, gastos ni un periodo comparativo. Por ello, no permite establecer cuánto creció la utilidad ni qué factores explicaron su comportamiento.
Asimismo, el balance corresponde al 31 de agosto y precede a la aprobación de octubre. Los montos presentados todavía no reflejan la ejecución de la escisión.
Autorizaciones obtenidas y pasos pendientes
Según el hecho de importancia, la compañía ya obtuvo las autorizaciones de sus acreedores financieros, incluyendo la Asamblea General de Obligacionistas y los bancos BCP, BBVA Perú y BCI Perú.
El proyecto, fechado el 14 de octubre, recibió la aprobación del directorio de Administradora Jockey Plaza y de la gerencia general de Inmobiliaria Jockey el 19 de octubre. Un día después fue aprobado por las juntas de accionistas de ambas sociedades.
Al 20 de octubre todavía estaban pendientes la publicación de tres avisos de escisión, con intervalos de cinco días, y el transcurso del plazo de oposición de acreedores de 30 días desde el último aviso, conforme al procedimiento descrito por la empresa.
La comunicación también identifica un plazo de diez días desde el último aviso para el ejercicio del derecho de separación de los accionistas, bajo las condiciones aplicables.
La escritura pública se otorgará después de que venza el plazo de oposición sin objeciones pendientes o cuando estas hayan sido levantadas. Esa será la fecha de entrada en vigencia y deberá comunicarse mediante un nuevo hecho de importancia.
Posteriormente corresponderá completar la inscripción registral y remitir la información financiera resultante y la fecha de canje. El proyecto también contempla que las variaciones en el valor contable del bloque hasta su ejecución se reflejen previa aprobación de los órganos competentes; si afectan los importes de capital, requerirán los acuerdos correspondientes.
Con estas aprobaciones, Administradora Jockey Plaza ha definido el primer paso de una reorganización que busca separar la gestión de centros comerciales del negocio inmobiliario asociado a KM0. Su concreción dependerá de completar las formalidades pendientes y, para alcanzar la estructura final prevista, de ejecutar la segunda escisión anunciada.
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