Visso explica cómo elegir el mejor espacio de trabajo colaborativo

11:49 19 Julio, 2017

Apreciados por los beneficios que brindan al trabajo en equipo, los espacios colaborativos o de coworking, van en aumento desde hace algunos años y el Perú no es la excepción. Gran punto a su favor es la productividad y creatividad que fomentan cuando colaboradores, emprendedores o independientes comparten un área diseñada para intercambiar ideas, conocimientos, experiencias o incluso establecer una red de contactos.

De acuerdo con la última Encuesta Mundial sobre Coworking, realizada por la revista Desmag, el año pasado se contabilizaron más de 11 mil sitios en todo el mundo y se estima que la cifra se duplicaría para el 2020. Asimismo, el 41% de los encuestados dijo que las ganancias en 2016 fueron muy favorables y el 67% tiene planes de expandir su marca.

En esa línea, la organización del espacio y la selección del mobiliario adecuado son aspectos esenciales a la hora de cumplir con el objetivo colaborativo para el cual fueron pensados. Así lo indica Visso, empresa peruana que diseña, fabrica muebles y espacios con tecnología de punta, entre los que cuentan las áreas para coworking.

Desde la perspectiva de Visso, y a nivel de diseño interior, los espacios de trabajo colaborativo deben reunir al menos cuatro características esenciales para ser verdaderamente productivos:

• Divisiones claras, pero con utilidad. Con el fin de definir la distribución de los profesionales que realizan el coworking, se debe procurar marcar los linderos con mobiliario, antes que con paredes.

Así pues, un conjunto de mostradores o un sistema de almacenamiento pueden diferenciar secciones en el espacio coworking decorativamente y facilitando la fluidez de contacto entre los integrantes del grupo.

• Mobiliario amigable con la tecnología. Los espacios colaborativos se benefician de tecnologías de la información como laptops, tablets u otros gadgets útiles para compartir data o mantener comunicado a los equipos de trabajo. No obstante, nadie desea cables, enchufes o cables dispersos, considerando que el número de participantes puede ser alto.

Por ese motivo, resulta muy útil elegir muebles que soporten accesorios como porta monitores, porta CPU o vallas multifunción.

• Ambientes abiertos y cerrados. Un balance entre ambos es ideal para dos tipos de actividades distintas: la creación y la definición. Mientras las primeras áreas favorecen el intercambio fluido de ideas entre compañeros, las más cerradas son ideales para realizar informes, redactar un análisis o conceptualizar lo aprendido en equipo.

Para configurar espacios amplios, será de mucha ayuda una mesa circular baja con sillas o sillones no muy altos. De otro lado, para los espacios individuales, es aconsejable que el espacio colaborativo que elijamos cuente con algún sistema de paneles separadores.

• Paneles de visualización vertical. Son sumamente útiles a la hora de presentar el resultado de una investigación, un informe o una nueva idea frente a los miembros del equipo. Y aunque tendemos a recurrir a programas informáticos para presentaciones, a los participantes del coworking puede serle de mucha ayuda tener a la vista otra clase de recurso visual, como recordatorios, mapas mentales o estadísticas sobre un tema en específico.

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