Toyama: “Casi todas las empresas han congelado las contrataciones y los aumentos de sueldos”

09:52 1 Marzo, 2016

Gan@Más conversó con Jorge Toyama, socio del estudio Miranda & Amado, quien afirma que hay empresas que están dejando de producir en Perú para importar de otros países, ya que les resulta más barato. Además, advirtió que, con este gobierno, nuestro país ha pasado a ser la octava economía con mayor rigidez laboral en el mundo.

¿Ve propuestas positivas para el empleo en los planes de gobierno de los principales candidatos a la Presidencia?

Lamentablemente la preocupación de los candidatos se reduce a una parte mínima de la población que son los formales del sector privado. Cuando se habla de aumento mínimo vital o eliminar abusos de los services, se está pensando en el mundo formal que son 3.2 millones de peruanos. La gran mayoría es informal o independiente (trabaja por su cuenta) o trabaja para el Estado, para estos tres grupos de trabajadores la discusión casi no existe. Creo que el debate electoral es huérfano porque está concentrado al sector privado formal. La mayoría de los trabajadores peruanos son independientes asalariados. Claramente estamos en un país que requiere reformas, más que de CTS y gratificación, que tengan formalidad y protección social, que tengan seguro de salud que es clave. En países más desarrollados lo más importante no es el DNI, sino el carnet de seguro, sino no te dan préstamo bancario, hipotecas, no te contratan en planilla, etc.

¿Y en el afán que tiene el Perú de ingresar a la OCDE no es necesario hacer reformas laborales?

Apoyo a la capacitación y formación profesional, por ejemplo. De eso casi no hay nada. Casi no hay incentivos para que la empresa fomente la capacitación. Casi nada hay en el tema de informalidad y crecimiento; además, si comparo a los países de la OCDE con Perú en el ranking de rigidez laboral del WEF, Perú es el más rígido de todos, es más, hoy somos el octavo país con mayor rigidez laboral en el mundo, de 144 países. Solo le ganamos a Venezuela en la región. Cuando entró el presidente Humala éramos el puesto 49, hoy estamos en el puesto ocho. Esto quiere decir que los demás países se han flexibilizado y nosotros nos hemos vuelto más rígidos.

¿A qué se debe esa mayor rigidez?

Cada vez se crean más rigideces. Por ejemplo, la estabilidad laboral, un tema casi tabú en elecciones, pero relevante. En Chile y Colombia, por un despido arbitrario hay indemnización; en Perú hay reposición. En Chile y Colombia si el sindicato no llega a un acuerdo con la empresa, sigue negociando; en Perú se va al arbitraje obligatoriamente.

¿La Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) tiene que ver con esto también?

Un poco, porque los criterios de Sunafil son más draconianos que el de los jueces. Por ejemplo, en el Perú hay muchos sindicatos chiquitos, tienen menos de la mitad de los trabajadores de la empresa. Entonces, si la empresa suscribe el convenio colectivo con el sindicato chiquito, extienden dicho convenio a los demás trabajadores. El Poder Judicial resuelve que es facultad de la empresa extenderlo, pero la Sunafil dice que es antisindical. No es inusual que la Sunafil sea más dura que el Poder Judicial.

Y otro actor que interviene es el Tribunal Constitucional…

Lamentablemente, en 2002, el TC impulso la estabilidad laboral absoluta. La ley peruana sigue diciendo ‘indemnización ante un despido arbitrario’, pero el TC dispone la reposición.

¿Cómo se puede cambiar eso?

Hay tres formas: que el Tribunal cambie de criterio, que es difícil. Que la Constitución cambie, más difícil. O, la tercera que se viene especulando, que se emita una ley que establezca un sistema de protección laboral distinto, donde no haya reposición, pero sí más indemnización, más protección, de tal modo que el TC diga que ya no hay reposición. Es complicado, pero hoy es el principal problema de rigidez laboral en el Perú.

¿Qué deben tener en cuenta las empresas durante 2016 en materia de relaciones laborales?

Desde el año pasado, las empresas -casi en su totalidad- están congelando las contrataciones y los aumentos de sueldos. Ya no es tan fuerte la contratación laboral, de hecho, el empleo formal se ha estancado. Entonces eso genera que haya más conflictos laborales porque la empresa no puede dar el aumento que siempre estilaba.

¿La desaceleración ha afectado a muchas?

Los problemas que tiene la empresa para manejar la crisis o la desaceleración económica son alucinantes. El Perú no tiene normas laborales para manejar la crisis, situaciones de insolvencia o de desaceleración. Por ejemplo, no hay posibilidad de bajarle el sueldo al trabajador, a pesar de que la empresa esté en quiebra. La ley dice que si la empresa está mal puede suspender labores, pero la autoridad no lo aprueba. Si sale un titular que diga ‘Ministro de Trabajo bota a la calle a cientos de trabajadores de empresa tal’, ese ministro sale el mismo día.

¿Qué están haciendo, entonces?

Las empresas la están viendo difícil, conozco algunas que están cerrando operaciones, parcialmente, otras que prefieren importar de Chile, de Colombia o de China, y ya no producir en Perú, porque sale caro. El problema es que tenemos rigidez laboral no solo al inicio, sino también a la salida. Las empresas tienen un enorme reto cuando quieren desvincular trabajadores, porque ellos se resisten. Y, a medida que vas bajando el tamaño de la empresa, es más complicado. Pero hoy no creo que haya un sector que esté contratando más trabajadores que hace dos años. La regla es: la mayoría está congelando contrataciones o las está reduciendo.

(Por Rudy Eric Palma)

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