Los mitos sobre la seguridad al trabajar en la nube

11:14 16 Mayo, 2015

Por: Jorge Giraldo
Gerente de ventas de Google for Work para Latinoamérica.

La tecnología debe hacer los negocios y la vida más fácil. Y esto algo que las empresas están demandando hoy. Según Oxford Economics, en Latinoamérica el 64% de las compañías están incrementando la penetración en mercado exteriores gracias a las nuevas tecnologías y el 26% están llevando a cabo o complementando una transformación de modelo de negocio gracias al trabajo en “la nube” (cloud, en inglés).

En general, cuando hablamos de “trabajar en la nube”, estamos haciendo referencia a trabajar de forma virtual sin depender de ningún tipo de infraestructura o servidores para interactuar con Internet. Archivos de texto, planillas de cálculo, fotos, videos, todo lo que se necesita para llevar adelante una labor, almacenada de forma virtual, en la Web.

Trabajar en la nube tiene muchas ventajas. Entre los más relevantes se pueden mencionar al ahorro en infraestructura y en inversión. Hoy es una realidad que la nube trae beneficios para las empresas que necesitan tener infraestructuras escalables a bajo costo y software innovador, accesible desde cualquier dispositivo, para poder explorar nuevos modelos de negocio, colaborar más efectivamente y competir mejor.

Desde hace poco más de dos años, el uso del “cloud computing” o computación en la nube ha venido aumentando, pues es una forma eficiente y de bajo costo para acceder a tecnologías de punta. “En el 2014, el mercado de la nube, en particular los servicios de infraestructura, software y plataforma, alcanzó los 95.000 millones de dólares.

Despejando dudas

Sin embargo, a pesar del gran crecimiento del uso de la nube en el sector empresarial, aún se encuentra cierta resistencia a su adopción debido a algunos mitos. El primero de ellos tiene que ver con una percepción de poca seguridad en la infraestructura cloud. Sin embargo, la nube ha demostrado ser altamente confiable. Durante 2014, la consultora Gartner afirmó que las inversiones en seguridad alrededor de los servicios de Cloud alcanzarán los 2.100 millones de dólares y en 2015 esta cifra aumentará en mil millones.

Google, por ejemplo, opera datacenters propios, interconectados por una red global propia de uso exclusivo, y además fabrica sus propios servidores, que cuentan con un sistema operativo desarrollado internamente. Toda esta cadena está diseñada para garantizar la máxima seguridad de su infraestructura cloud, pero complementada con gran velocidad, escalabilidad y confiabilidad en los servicios.

Otro mito es la relación con la forma en que los datos están alojados en la nube pública. En este caso, el gran temor es que los datos se mezclen, que otra empresa o un tercero pueda acceder a estos, o que se pierdan entre tanta información.

La verdad es que, por lo menos en el caso de Google, existen múltiples mecanismos para proteger los datos de sus clientes. Si tomamos el correo electrónico como ejemplo, que siempre viaja encriptado por la red, encontramos que cada email se fragmenta en múltiples pequeños archivos que se graban en varios discos de distintos servidores, antes de guardarse en formato encriptado. Y todos estos fragmentos se replican por lo menos dos veces a otros data centers, para evitar la pérdida de información en caso de que cualquiera de ellos se vuelva inaccesible.

El tercer mito tiene que ver con la seguridad de aplicaciones que corren sobre la nube. Aquí, las más comunes tienen que ver con ofimática, plataformas de colaboración y almacenamiento de archivos. Las opciones de seguridad que ofrece la nube son amplias e inclusive bastante superiores a las que se pueden esperar del software instalado tradicional. La naturaleza centralizada de los datos permiten unos niveles de control y auditoría muy sofisticados.

¿Y la privacidad de datos?

Otro aspecto que preocupa mucho a las organizaciones es el tema de la privacidad de los datos y la propiedad de la información. Esto ya nada tiene que ver con tecnología o con seguridad, es un tema de Términos y Condiciones del Servicio (T&C).

Hay que tener en cuenta que la mayoría de prestadores de servicios cloud cuenta con versiones sin costo para consumidores, así como versiones pagas para empresas, con T&Cs diferentes. En el caso de Google, es claro que toda la información de una empresa cliente que pasa por cualquiera de sus servicios se considera absolutamente confidencial, privada y obviamente propiedad de la empresa que contrató el servicio. Sin embargo, este no es el caso de todos los proveedores de cloud, por lo cual siempre recomendamos leer detenidamente las Condiciones del Servicio.

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