BID impulsa los emprendimientos culturales para dinamizar la “economía naranja”

09:32 12 Mayo, 2017

Pese a que los emprendimientos culturales estén creciendo a una tasa del 10% anual en todo el mundo, aún hay muchos desafíos que el sector público y privado deben enfrentar para generar que más emprendedores latinoamericanos apuesten por este sector que más rápido se recupera después de afrontar una crisis económica.

En aras de difundir las formas de penetrar el mundo de la cultura y la creatividad, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentó el libro “La economía naranja”.

Esta entrega dio pie a que el presidente de la institución mencionada, Luis Alberto Moreno, conversara, vía Facebook Live, sobre el potencial de las industrias culturales junto a Trinidad Zaldivar; Jefa de la División de Asuntos Culturales, Solidaridad y Creatividad; y, Francisco Rojo, especialistas de la Corporación Interamericana de Inversiones.

“La economía naranja es una gran herramienta para los gestores y emprendedores culturales que no se identifican como parte de una economía que genera empleo y riqueza”, opinó Trinidad Zaldivar.

Cabe resaltar que todas las actividades económicas que empleen la creatividad y la cultura como motor de desarrollo aluden a la denominada “economía naranja”. Por ejemplo, festivales, carnavales, música, cine, literatura, diseño gráfico, desarrollo de software, videojuegos, animación digital, entre otros.

Debido a la falta de apoyo económico para todas estas disciplinas, el BID tomó la iniciativa ayudando a proyectos vinculados con el patrimonio histórico de una ciudad y la creatividad local.

“Hemos amparado proyectos en Quito y Cali, sin embargo creemos que son las alianzas público-privadas las que lograrán que esta economía florezca”, comentó Francisco Rojo.

Estos acuerdos deberían, según Rojo, promoverse bajo la iniciativa del sector público a través de incentivos y generación de condiciones óptimas para que luego el sector privado continúe empujando el desarrollo de esta industria.

“Es importante entender que las iniciativas culturales están interconectadas, es decir, es muy difícil que un emprendedor de este rubro sea exitoso de manera aislada”, añadió Rojo.

El papel de la economía digital

La generación, distribución y financiación de emprendimientos culturales no podrían crecer tan rápidamente sin la ayuda de la economía digital.

Para Rojo, en la etapa de generación de proyectos culturales se generan clusters o interconexiones las cuales aumentan gracias a las redes sociales y portales web.

En cuanto a la distribución, Rojo declaró que gracias a la tecnología “hoy por hoy un emprendedor cultural puede vender su producto en cualquier parte del mundo”, lo cual convierte a esta actividad económica en una propuesta más rentable.

Y finalmente, en la fase del financiamiento, Rojo recordó que este es el periodo donde más emprendedores culturales se topan con dificultades a causa del poco apoyo del sistema financiero por la inestabilidad de sus ingresos.

“Pese a este dilema, existen muchas herramientas de apoyo como el crowdfunding o red de financiación colectiva, la más conocida en todo el mundo es Kickstarter. A través de esta iniciativa, 1800 empresas culturales han surgido y generado asimismo 300 mil empleos a nivel global”, detalló Rojo.

Desafíos

La ausencia de políticas públicas potentes que apoyen a esta industria es un gran desafío, según Trinidad Zaldivar.

“Hay países que se han adelantado y están trabajando el tema de cómo desarrollar una propuesta de forma interministerial porque este trabajo tiene que ver con el ministerio de ciencia y tecnología, trabajo, economía, entre otros”, dijo.

Asimismo, señaló que la mayoría de emprendimientos creativos juegan un papel importante en la solución de problemas sociales que, en sus palabras, a veces desde el BID llevan intentando resolver durante años.

Emprendimientos culturales rentables

En Latinoamérica, la música es la actividad cultural más rentable y muestra de ello son los ritmos que hasta la fecha se han exportado, resaltó Zaldivar.

Otros sectores importantes son la televisión, específicamente las telenovelas, el cine, entre otros.
“Una industria que ha sido favorecida con políticas de apoyo por parte del Estado y luego ha sido promovido por el sector privado es el cine. Desde el 2008 al 2012 creció 173% en América Latina”, reveló Zaldivar.

Esta realidad se evidenció mediante la duplicación de la venta de tickets en taquilla. Sin embargo, aún hay una gran masa que acude a las salas de cine para consumir las producciones que provienen de Hollywood.

“Hay un tema pendiente sobre cómo promovemos las producciones latinoamericanas. Esto ha aumentado en México, Brasil y Argentina, países que han impuesto una normativa y generado incentivos para ayudar a que la industria cinematográfica crezca”, manifestó.

Aún quedan muchos desafíos que afrontar para atraer a más artistas y gestores culturales al mundo del emprendimiento.

(Por Nicol León Arge)

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