Comex: Balance de la reforma del sistema de salud no es muy auspicioso

07:18 21 Febrero, 2016

A pesar del gran énfasis que ha puesto el actual Gobierno en impulsar la reforma del sistema de salud, el balance en este ámbito de los últimos cinco años no es muy auspicioso. Así, en lugar de mostrar mejoras, los indicadores de salud más bien se han estancado, e incluso en muchos casos hasta deteriorado, lo que pone en evidencia las necesidades que continúa enfrentando el sector, sostiene Comex Perú.

Refiere que precisamente, la última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2014, elaborada por el Instituto Nacional deEstadística e Informática (INEI), resalta la caída de una serie de indicadores que, en años previos al actual mandato, iban avanzando satisfactoriamente. De esta manera, en el periodo 2011-2014, la tasa de mortalidad neonatal y la tasa de mortalidad infantil aumentaron de 8 a 10 muertos y de 16 a 17 muertos por cada 1,000 nacidos vivos, respectivamente. Siguiendo la misma tendencia, el porcentaje de niños menores de cinco años de edad con anemia se incrementó significativamente, hasta alcanzar un 35.6% durante 2014, ¡4.9 puntos porcentuales más que en 2011!

Asimismo, mientras que en 2011 el 71.5% de niños habían recibido todas las vacunas requeridas, llegado 2014 la tasa se redujo al 61.1%, lo que coloca en una situación vulnerable principalmente a la población infantil rural que fue la que tuvo una menor cobertura (60.4%).

El último Semanario de Comex indica que en oposición a lo que se buscaba con la reforma, aún persiste un gran nivel de fragmentación y desarticulación en el sistema nacional de salud, lo que ha conllevado a una precaria atención en las distintas entidades prestadoras del servicio. Así, la Superintendencia Nacional de Salud (Susalud) identificó en la Encuesta Nacional de Satisfacción de Usuarios en Salud 2015 que la demora en la atención sigue representando el principal problema para los peruanos, ya que además de tener que esperar aproximadamente 18 días para obtener una cita, los usuarios debieron permanecer en el establecimiento casi dos horas (104.2 minutos) –un incremento de 22.8 minutos respecto a 2014– solo para ser atendidos 12 minutos. Y esto sin tomar en consideración el tiempo que deben invertir desde su vivienda al centro de salud, alrededor de 45 minutos adicionales.

Por otra parte, el tema de los medicamentos sigue siendo delicado para el sector. De acuerdo con Susalud, solo un 66% de usuarios recibió las medicinas recetadas en su totalidad, siendo los establecimientos del Ministerio de Salud (Minsa) los que presentan un mayor desabastecimiento, al brindar el total de fármacos a apenas un 44.9% de sus pacientes. Esta preocupante situación se intensifica, como indica la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), en zonas con alta incidencia de pobreza, como Amazonas, Loreto, Lambayeque y Áncash, cuyo nivel de disponibilidad de medicinas, hacia diciembre de 2015, fue el más bajo, con 58.7%, 66.6%, 69.4% y 69.5%, respectivamente. Entonces, si finalmente no se recibirán los medicamentos que se requieren, ¿de qué sirve todo el tiempo invertido en busca de atención médica?

En los últimos años, el presupuesto para el sector salud se ha incrementado en un 80.9%, al pasar de S/ 7,586 millones en 2011 a S/ 13,721 millones en 2015, según cifras del Minsa. Pero ¿es solo una cuestión de recursos? Más allá de un aumento en el presupuesto, al país todavía le queda un largo camino de reformas por transitar.

Lo bueno, lo malo y lo que se viene

Un tema común en los planes de gobierno de los diferentes candidatos a la presidencia y una de las prioridades de la reforma de salud es proseguir con la cobertura universal, a partir de la expanción del Seguro Integral de Salud (SIS), de modo que toda la población esté protegida por algún tipo de seguro. Sin embargo, de nada servirá que más personas estén aseguradas si es que no pueden acceder de manera oportuna a servicios de salud de calidad, como ha sucedido en los últimos años.

Si bien vale la pena resaltar los avances que viene teniendo la reforma en cuanto a la mejora de infraestructura, especialmente por el énfasis que el Gobierno está poniendo en promover las inversiones mediante asociaciones público-privadas, es de la misma manera indispensable que se profundice en cerrar la actual brecha existente en recursos humanos de salud especializados, pues según el Minsa y el Colegio Médico del Perú, de los 64,717 médicos que laboraron en el país durante 2014, un 55% se encontraba en Lima, es decir 35,478 doctores, mientras existen regiones como Madre de Dios donde solo trabajan 182.

La tarea del próximo Gobierno consiste en asumir la responsabilidad de realizar un proceso exitoso de reforma integral, que no solo logre asegurar a los más pobres, sino que realmente brinde la atención que cada uno necesita oportunamente, finaliza Comex.

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