Sin Rodeos

por Oscar González Romero

Jefe de Redes Sociales de Gan@Más desde julio de 2014 y columnista desde marzo de 2015, tanto para el portal de noticias como para la revista para emprendedores. Actualmente curso estudios en la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ex miembro de THĒMIS (Asociación Civil de la Facultad de Derecho de la PUCP), de Oprosac (Oficina de Promoción Social y Actividades Culturales de la facultad de Estudios Generales Letras) y del Centro Federado de la Facultad de Derecho, órgano de representación estudiantil.

Me encuentran en Twitter como @OscarGonzRom.

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Cumplir años en San Valentín

20:52 14 Febrero, 2016 /

Por: Oscar González Romero

Hay muchas historias sobre el origen del tan ansiado Día de San Valentín, el día de los enamorados. Supuestamente una incipiente Iglesia católica decidió establecer el 14 de febrero como un día de homenaje al Santo Valentín para que se deje de celebrar, el 15 de febrero, las fiestas romanas paganas en honor a Lupercus, protector de los pastores y sus rebaños. Pero, ¿cuál es la historia del Santo Valentín?

Resulta que, hacia el siglo III, el emperador Claudio II decidió prohibir los matrimonios para los jóvenes porque para él estos eran mejores soldados cuando estaban solteros, sin familia y sin ataduras. Valentín consideró el decreto injusto y continuó casando, como sacerdote que era, a parejas de jóvenes enamorados en secreto. Y como ocurre con todo secreto, tarde o temprano, se supo y el emperador mandó a encarcelar a Valentín y el 14 de febrero del 270 ordenó su martirización y ejecución.

Es recién a mediados de la década de 1840 que las celebraciones a San Valentín adquieren una dimensión comercial con la norteamericana Esther Howland. Ella popularizó las famosas tarjetas de San Valentín, que ya existían en Europa, vendiéndolas a un precio accesible en la librería de su padre en Worcester, Massachusetts. Este nuevo negocio fue un boom a tal punto que la empresa de Esther, llamada “La madre del San Valentín americano”, llegó a facturar más de cien mil dólares por año solo vendiendo tarjetas. Con el tiempo, otros empresarios, emprendedores de su época igual que Esther, se dieron cuenta de este nuevo gran mercado y no paso mucho para que San Valentín se convirtiera en la gran celebración consumista que es hoy.

Es justamente a raíz de esta mega industria que se ha formado en torno a esta fecha que San Valentín ha perdido un poco el significado que debiera tener. La fiesta gira alrededor del patrono de los enamorados, que bien puede ser el sacerdote San Valentín para la Iglesia católica como el pequeño dios alado con arco y flechas Cupido para la mitología romana. La idea central es celebrar el amor. Y el amor en general, sin importal el género ni la edad. El amor es siempre amor. Amor entre una pareja heterosexual, homosexual, entre padre-hijo, etc. Por eso es que en algunos países, como en Perú, se celebra el “Día del Amor y la Amistad”; y no, no es para consolar a los forever alone, se llama así porque la amistad también es un tipo de amor y debe poder ser celebrado.

Pero para celebrar el amor no se necesita de regalos costosos o cenas en restaurantes cinco tenedores o noches en hoteles lujosos, o sea no está mal que se aproveche la fecha para darnos gustos de ese tipo, siempre teniendo en cuenta que se trata de complementos, formas para expresar el sentimiento. No porque gaste más significa que quiero más, la billetera, en este caso, no debería matar al galán. Sin embargo, para algunos ahora parece que San Valentín se trata solo del regalo. Muchos y muchas se la pasan pensando en que si le gustará el regalo, en dónde cenarán y qué harán luego y se olvidan simplemente de disfrutar el momento con la otra persona.

Y si de por sí ya es difícil no pensar en los regalos y planes para la fecha ahora que estos son tan importantes, lo es más cuando además de celebrar San Valentín, celebras también tu cumpleaños. Quizás para algunos la idea de cumplir años en San Valentín suene romántica y probablemente lo es, pero no por ello todo es bonito. Se supone que un cumpleaños es el único día del año que realmente es solo nuestro; pero, para los que nacimos un 14 de febrero como para los que nacieron un 25 de diciembre o 28 de julio, se hace una excepción a la regla y compartirmos nuestro día.

Para evitar que comparta, mis papás, decidieron ya hace mucho que el 14 de febrero se celebra mi cumpleaños y nada más. Sin duda es un lindo gesto pero no sé si por ello justo. Cumplir años en San Valentín no es tan malo como parece, depende de cómo lo enfoques. Sí, es cierto que todos los restaurantes estarán llenos, discotecas y bares repletos, los cines o teatros con grandes colas y los parques albergarán parejas de enamorados melosos, pero es esperanzador saber que todos quieren amar en tu día. San Valentín y mi cumpleaños no deberían ser fechas excluyentes para que elija celebrar una o la otra. Ya son muchos años, queridos papás, que vienen celebrándome solo a mí y no a ustedes. Este año celebren San Valentín también, yo planeo hacerlo.

¡Feliz San Valentín a todos y que el amor los alcance!

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Artículo publicado para la columna: Finanzas Saludables

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