Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

El taller para Líderes y Emprendedores Conscientes incrementa tu nivel de energía, ya que operando con una energía más elevada y sintiéndote mejor actúas de forma diferente.

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Tu vida ¿ es virtual o real?

22:24 15 Noviembre, 2015 /

Por: Andrea Sydow

En Alemania un titular de un periódico rezaba: offline es el nuevo ecológico. Así como hace cuarenta años el movimiento ecologista abogaba por la producción de alimentos menos contaminante hoy en día los periódicos declaran que desconectarse del demandante mundo virtual es de última moda.

Con tantas aplicaciones bien diseñadas es fácil dejarnos llevar por la seductora corriente virtual. Corremos el riesgo de navegar a la deriva sin quilla ni timón si no cultivamos nuestras relaciones en la vida real. Terminamos ahogados en un mar de posibilidades sin realmente vivenciar la riqueza de lo que nos rodea. Nuestra atención dividida nos debilita y erosiona nuestra calidad de vida.

Acabo de regresar de una visita a los Palacios Nazaríes en la Alhambra de Granada en España. Pocas veces he visto una majestuosidad tan delicada de composiciones de mármol, madera, aguas y jardines elaborados en el siglo XIV durante el apogeo de los últimos gobernadores hispano-árabes de Al Andalus, los Nazaríes. Cada rincón ofrecía un sinfín de detalles en los cuales me perdía por minutos. Al levantar la vista me encontraba con una pared de móviles captando imágenes con prisa. Los turistas ni siquiera miraban las salas con los ojos, tan solo las escaneaban de prisa a través de la pantalla de sus móviles alzados. Seguían con pasos apurados hacia los próximos recintos para cazar allí los detalles más llamativos. Perdidos para siempre, los detalles de los ornamentos tallados en madera, el murmullo de las aguas corriendo delicadamente por su canal de mármol, de una fuente a la otra, el aroma de la rosa que discretamente dominaba un espacio del jardin del Generalife.

Y así, vivimos a la deriva captando imágenes tan solo para repartirlas por la red virtual empobreciéndonos cada día. Con el móvil alzado frente a la mirada, el banco bañado por el sol invitándos a sentarnos se escapa de nuestra atención. Desde el banco soleado la mirada puede divagar por el jardín del patio interior coronado por otra fuente que murmulla. Paseando con mi amiga por el palacio este fue el momento ideal para charlar, sentir el sol sobre la piel, cerrar los ojos y escuchar el agua tal cual 500 años antes lo habían hecho sultanes, nodrizas y niños de la familia real. Durante media hora nuestros móviles quedaron silenciados. Nuestro oido se sintonizó con lo que hablábamos y nos mirábamos a los ojos. Volvimos a encontrar el ancla que nos impidió ser arrastradas por el mundo virtual hacia una vida cada vez más pobre e insignificante.

Perderse la riqueza del momento es como tomarse el mejor vino tinto y diluirlo con agua. Nadie en su sano juicio haría algo así ¿verdad? Sin embargo lo hacemos a diario cuando estamos en la presencia de alguien con parte de nuestra atención secuestrada por el móvil esperando el próximo mensaje.

Con humor y tres sencillas reglas puedes volver a darle más jugo a tus relaciones: 1) Silencia y guarda el móvil durante las comidas de negocio o familiares. 2) Si estás con un grupo de amigos en un bar anuncia: – el primero que toque el móvil paga todas las bebidas de la noche. 3) Selecciona llamadas urgentes. Quizás seas un médico de guardia o esperas una llamada realmente importante durante una reunión. Anuncia esta llamada con anticipación pidiendo a tus interlocutores que comprendan la urgencia del asunto. Es una encantadora demostración de respeto, ya que haces sentir a las personas que su presencia realmente importa. ¿Qué maneras encuentras de vivir más conectado con lo que te rodea? Apagar el móvil, mirar a los ojos y escuchar con atención es un buen comienzo. Está de moda.

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