Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

El taller para Líderes y Emprendedores Conscientes incrementa tu nivel de energía, ya que operando con una energía más elevada y sintiéndote mejor actúas de forma diferente.

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Tu presencia es importante para ganar a tu audiencia

11:46 18 Abril, 2015 /

Por: Andrea Sydow

¿Qué tienen en común un actor, un orador y un empresario? Sólo impactan su audiencia cuando están plenamente presentes.

Para preparar una presentación evaluamos minuciosamente las estadísticas y el plan de negocios para tenerlos en la punta de la lengua a la hora de presentarlos. Queremos convencer, queremos cerrar el trato. Queremos ganar. Nos esmeramos en presentarnos competentes. Y fallamos.

Los conocemos. Estos actores que no convencen. Los oradores con efecto somnífero. Los emprendedores que más que humanos parecen de plástico. ¿Qué les falta? La presencia. Por más expertos que sean, fallan a la hora de ganar su audiencia.

Luego conocemos estos actores que entran en escena y nos quitan el aliento. Los oradores que nos hipnotizan. Los emprendedores que impactan con su halo. Todo el espacio vibra. Parecen moverse perfectamente calibrados en su punto sereno. Aunque no digan palabra tienen a su interlocutor atrapado.

El impacto de la presencia es algo que todo ser humano dispone. Sólo hay que saber aprovechar el poder de este impacto. Es algo que se puede aprender. Es un arte. Y como todo arte hay que ensayarlo. Tan sólo hay que comenzar tomando consciencia de tres aspectos comunes a todos los humanos: la respiración, las plantas de los pies y la energía que circula por el cuerpo.

La respiración es el combustible que alimenta nuestra actuación. ¿Cómo es tu respiración? ¿Ahora en este momento en que lees estas líneas? ¿Profunda y plena? ¿O entrecortada y superficial? Que sea profunda. Cuando no queremos sentir algo cortamos la respiración para sentir menos. Sin embargo estamos diseñados para ir por la vida con exhuberante vitalidad y no medio muertos. Siente las plantas de tus pies. Para plantarte en tu arena y ocupar el espacio. Ahora mismo ¿sientes las plantas de tus pies? Es importante sentir el espacio que ocupas con tu presencia. Así te arraigas en tu campo de acción y tienes más impacto. El tercer aspecto a considerar es la energía que circula por tu cuerpo. Saber moverse con ella y no en su contra hace la diferencia entre una presentación impactante y una insignificante. Conocemos los momentos de nerviosismo antes de un encuentro importante. El corazón se acelera, las manos sudan y sentimos una presión sobre el estómago. Tenemos ganas de salir corriendo. Lo que percibimos en estos momentos es energía en plena acción moviéndose por nuestro cuerpo. El arte consiste en aprovecharla como un surfista aprovecha la energía de una ola. Nuestra tendencia es calmarnos, distraernos, en el peor de los casos tomarnos un trago para no sentir el impacto de esta energía que tanto nos inquieta. Al tratar de suprimirla apagamos nuestra vitalidad. Nuestra presencia se hace gris y tensa. Si por lo contrario, tomamos el tiempo de respirar profundamente y observar qué es lo que ocurre en nuestro cuerpo nuestra presencia gana en vitalidad e impacto. Todas estas sensaciones físicas no son más que átomos moviéndose a toda velocidad por nuestro cuerpo. Esta energía es nuestra aliada. ¡Estamos vivos!

No dejes que te distraigan tus preocupaciones sobre lo que van a pensar o si vas a cerrar el trato. Conéctate con lo que ocurre en el momento. Enfócate en el mensaje y permite que tu energía vital se exprese.

Con el plan de negocios bien elaborado, los números en la punta de la lengua, la respiración plena, los pies bien plantados y conscientes de nuestra energía vital, impactamos con nuestra presencia. Sencillamente porque estamos plenamente conectados con la vida y esto es lo más fascinante que hay.

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