Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

El taller para Líderes y Emprendedores Conscientes incrementa tu nivel de energía, ya que operando con una energía más elevada y sintiéndote mejor actúas de forma diferente.

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Resolver los conflictos interiores para dar el salto

10:11 8 Julio, 2016 /

Por: Andrea Sydow

Lo observo una y otra vez. Cuando el éxito expone al político, o al emprendedor, una vorágine se adueña de la dinámica. La prensa, la opinión pública – y cuando el tema es neurálgico – la enemistad y la calumnia generan un campo minado casi imposible de transitar. Es el lado oscuro del poder. Es la cara oscura que a la prensa le da buen tiraje y a las personas involucradas les quita el sueño. En el peor de los casos, cuando ya han tragado demasiado, cuando las adversidades superan su capacidad de procesarlas, esta dinámica los despacha directamente a urgencias de un hospital.

Ir al grano de un tema es mi pasión profesional. Es lo que llena mi consultorio y mis talleres de liderazgo consciente. Recurren a mi personas con sus preguntas después de que algo les salió mal. Muy mal. Cuando han perdido a un padre a temprana edad y no logran superar el dolor y el rencor que va a la par de la pérdida. Cuando sienten que están acorralados por las enemistades, ya no saben pensar con claridad y son arrastrados por el rencor. No es cómodo transitar por el terreno de los temas que guardamos bajo siete llaves en la caja fuerte de la más recóndita intimidad.

Lamentablemente no hay otro remedio que acercarse a esta intimidad y explorarlos. No hay modo de salvarse en el escenario público pensando que allí hay escudos contra incómodas cuestiones. Todo lo contrario. Es justamente estando bajo el escrutinio público que se requiere del foro interior bien explorado y los conflictos puestos al dia. Caso contrario estos temas interiores llamados rencor, duelo, soberbia, vergüenza, saltan al escenario con una dinámica propia. Y el escenario es el peor lugar para aclararlos.

A cualquier emprendimiento siempre nos presentamos como personas completas. Puede ser que pongamos cara de profesionales y seamos políticamente correctos en las reuniones y todo parezca marchar bien. Al más leve conflicto – y los conflictos tienen la costumbre de presentarse sin previo aviso, surgiendo aparentemente de la nada – los temas guardados sin resolver saltan a la mesa. Se requiere de un ojo clínico para entender la dinámica de juego de poder que desata. Al ojo laico estos conflictos parecen tratar de opiniones, presupuestos, departamentos o número de votos. El ojo entrenado reconoce la corriente subcutánea del asunto.

El 90% de los conflictos empresariales tiene su orígen en discordias personales, me revela un consultor informático. Si dos personas involucradas en una diferencia de opiniones se tienen simpatía siempre llegarán a un común acuerdo. Si no se tienen simpatía y están enfrascados en un conflicto no habrá solución, así de simple, concluye el informático.

Es imposible actuar con generosidad cuando guardamos rencor en algún rincón. Es imposible generar ideas claras y creativas cuando nos sentimos víctimas. Es imposible negociar con serenidad bajo la batuta de un complejo de inferioridad. Es imposible presentar un servicio o producto innovador cuando no tenemos noción clara y cristalina del sentido y beneficio que aporta nuestra actividad. Son todos temas interiores que imponen su sello a lo que presentamos en público.

El desafío consiste en encontrar el equilibrio entre lo que auténticamente anhelamos y lo que creamos. Teniendo consciencia de que la presión de la dinámica exterior potencia todo aquel conflicto interior no resuelto. Cuanto mejor resueltos los temas personales más a la altura estaremos de los desafíos a los cuales se enfrenta cualquier emprendedor. Considerando el desgaste generado por discordias personales en las empresas, plantearse una buena gestión de conflictos interiores termina siendo una cuestión económica.

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One Comment

Elke Maul

Muy esclarecedora la columna!
Puso el foco, como la autoexigencia me
paraliza y distorsiona los datos que me llegan del entorno, y con la frustración consecuente, el papel de víctima es inminente! Verlo es cambiar!! Gracias!

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