Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

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¿Pensamiento crítico o realista?

13:01 14 Abril, 2016 /

Por: Andrea Sydow

Son nuestros pensamientos los que encarcelan nuestra más valiosa creatividad. Hay que saber recurrir a los pensamientos adecuados para generar soluciones. Podemos recurrir a dos consultores: al crítico o al realista. La calidad de servicio que nos brinda cada uno es diametralmente opuesta. Para evitar ser rehenes del consultor crítico el primer paso es conocer su manera de operar.

Cuando nos encontramos en situaciones complejas o estresantes es fácil caer en la tentación de querer resolverlo todo de un tiro para deshacernos de los problemas. Sin embargo son las situaciones complejas las que requieren de una gran dosis de claridad que solo nos puede brindar una mente abierta y despejada de prejuicios.

Mientras abordamos un problema complejo podemos evaluar si nuestros pensamientos son generados por el eterno crítico interior o por un asesor más calificado y competente llamado pensamiento realista.

Mientras el crítico interior hace declaraciones definitivas, al igual que un caudillo de pocas luces, el pensamiento realista plantea preguntas curiosas sobre la situación. Al crítico interior no le interesa en lo más mínimo juntar evidencias sobre el asunto en cuestión mientras que al pensamiento realista le interesa juntar cuantas evidencias le sean posibles para poder tomar decisiones bien fundadas en base a ellas.

El crítico interior tiene capacidades limitadas y poco creativas. Tan solo es capaz de plantear preguntas en el sistema binario del si/no: ¿Es posible llevarlo a cabo? ¿Si o no? ¿Tenemos los recursos suficientes? ¿Si o no? El pensamiento realista va más allá ya que dispone de una gama más variada de preguntas abiertas: ¿Cómo podríamos hacerlo posible? ¿Qué aspecto de esta situación tiene el potencial para realizarse?

El crítico interior nos taladra con su diálogo repetitivo, mientras que el pensamiento realista avanza hacia adelante y busca soluciones, donde el crítico interior tan solo se encariña con el problema y las áreas de carencia.

El crítico interior tiene la costumbre de hablarnos en un tono de voz ansioso e impaciente mientras que el pensamiento realista nos asesora con su tono de voz pausado y sereno.

El crítico interior habla desde una postura de autocrítica, mientras que el pensamiento realista está volcado hacia la autoayuda eficiente.

Cuando tengamos la próxima oportunidad de buscar soluciones para una situación compleja, vale la pena evaluar si nuestros pensamientos emanan de nuestro crítico interior, poco interesado en apoyarnos o si son aportados por nuestro pensamiento realista. Este asesor tiene siempre la pregunta curiosa en la punta de la lengua ¿cómo es posible abrirse camino en esta situación?

Esta sencilla pregunta abre todo un panorama de nuevas perspectivas. Es sumamente enriquecedor abrirle el paso a nuestro pensamiento realista mientras nos enfrentamos a los desafíos del día a día. Con él tenemos a nuestro lado un asesor creativo y competente.

También nos podemos permitir vivir con preguntas cuyas respuestas requieren de una nueva manera de pensar. Con esta nueva manera de pensar generamos soluciones y abrimos caminos hasta ahora desconocidos.

Para todo emprendedor es cada vez más importante tener plena consciencia del origen y de la calidad de sus pensamientos. De ello depende el futuro de cualquier emprendimiento.

La complejidad en la que vivimos requiere de la capacidad de gestionar esta complejidad de manera creativa, informada y soberana. Una capacidad de la cual el pensamiento realista está provisto.

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