Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

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Lo personal y lo profesional

23:59 29 Noviembre, 2016 /

Por: Andrea Sydow

Por mejor remunerado e interesante que sea nuestro trabajo nos complicamos la vida si permitimos que asuntos personales sin resolver interfieran en nuestros proyectos y en la relación con colegas y clientes.

¿Cómo darnos cuenta que perdimos la profesionalidad secuestrados por un problema personal no resuelto? Cuando ya no somos capaces de argumentar con meros factos y hechos y recurrimos a proyectiles verbales cargados de prejuicios.

A mediano y largo plazo es imposible disimular una frustración aunque tratemos de hacerlo con palabras amables y diplomáticas. El tema no resuelto siempre teñirá de emociones nuestra expresión afectando la buena atmósfera de trabajo. Cuando las emociones nos alejan de la isla del pensamiento claro, mantener el enfoque en lo que dictan los hechos es la mejor cartografía para regresar al rumbo adecuado.

Para mantener este rumbo cabe aclarar y definir tres puntos primordiales: 1) ¿cuál es mi área de responsabilidad y cuál es el área de la persona que me genera el conflicto? 2) ¿cuál es mi próxima meta a ser cumplida? 3) ¿qué recursos humanos y económicos tengo a disposición?

Tener claridad sobre el área del cual somos responsables, según lo descrito en nuestro contrato laboral, es el primer paso para discernir si estamos involucrándonos indebidamente en decisiones ajenas. Si las decisiones tomadas no afectan el área del cual somos responsables, no tenemos ni voz ni voto en el proceso. Podemos volver a enfocarnos en el área del cual sí somos responsables y en él aplicar toda nuestra magia y autoridad.

En un segundo paso hay que entender qué meta ha sido estipulada. Si somos el líder a cargo de un proyecto nos cercioramos que la meta quedó bien definida y comunicada. Si somos aquellos a cargo de realizarla debemos comprobar si ésta nos quedó clara o de ser necesario recaudar la información que nos haga falta. Enfocados en la meta podemos dejar de lado nuestras opiniones, que no contribuyan a la realización de la misma, y nos es más fácil detectar nuestras preferencias o prejuicios inadecuados.

Y por último conviene conocer a fondo los recursos disponibles y de los cuales somos responsables. Sobre el gasto de los mismos habrá que rendir cuentas y dejar las cuentas, que los demás tengan que rendir, en la responsabilidad del colega a cargo, poniendo una vez más, a un lado, las preferencias o hasta las envidias.

En definitiva vengo a decir: conoce tu área de responsabilidad, tu meta y tus recursos. Comienza a argumentar con aquello que está blanco y negro sobre el papel dejando a un lado emociones dinamita. Aunque no sea ni útil ni necesario trazar una raya con un bisturí entre lo personal y lo profesional, sí es necesario discernir entre lo que es adecuado resolver en el lugar de trabajo, y lo que emana de un tema no resuelto, de la vida personal, generando conflictos. Problemas personales no resueltos definitivamente no tienen cabida en un proyecto profesional. Resolver estos temas con un trabajo interior es una inversión impagable de la cual no solo se beneficia uno mismo sino todo el entorno familiar y laboral.

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