Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

El taller para Líderes y Emprendedores Conscientes incrementa tu nivel de energía, ya que operando con una energía más elevada y sintiéndote mejor actúas de forma diferente.

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La calidad cuenta más que la velocidad en los negocios

13:41 12 Enero, 2015 /

Por: Andrea Sydow

¿Se imagina correr por una carretera en un Porsche mal ensamblado? Un Porsche mal ensamblado sería una broma tecnológica, algo inexistente. La persona que invierte en este coche de alta potencia, apuesta por seguridad y calidad.

Expertos advierten que la falta de liderazgo afecta el crecimiento de los emprendedores. La carencia de liderazgo en los negocios hace que los recursos disponibles en una macro-economía no sean correctamente canalizados.

Asimismo observan que la velocidad con la que se desarrollan los mercados, hace que sea casi imposible desarrollar estrategias que no pierdan su vigencia en un abrir y cerrar de ojos. Esta observación depende del enfoque. Si tan sólo se considera la vorágine de la tecnología y los mercados financieros, puede que sea acertada. Sin embargo, lo que constituye y mueve un mercado es en última instancia el ser humano con su necesidad de comunicar, compartir, de sentirse seguro, de ser reconocido, de obtener calidad, fidelidad y bien estar.

Hay que evaluar la visión que un emprendedor tiene sobre su razón de estar en el mercado. Sea cual sea su cliente: el consumidor en búsqueda de un nuevo equipo de música de altísima fidelidad para obtener una experiencia auditiva inigualable o el gerente de una aseguradora, celoso por mantener los datos de sus clientes de la manera más sigilosa posible. En ambos casos el desarrollo de la tecnología y la velocidad con la que se desarrolla, jugarán un papel importante en la estrategia y en la decisión de compra. Sin embargo, lo que de verdad mueve la decisión de compra en ambos casos son actores más allá de la velocidad.

Cada sociedad tiene un set de valores, por más veloz que se desarrollen nubes y plataformas virtuales. Las necesidades e ilusiones de los clientes van a un compás más pausado. Por más que exista la pasión, en algunos casos hasta adictiva, por la última tecnología y el motor más potente, la cuerda que se toca en el ser humano al evocar potencia e innovación es tan antigua como aquella que reverbera desde remotas reuniones prehistóricas alrededor del fuego, compartiendo calor y comida, agazapado por la seguridad y el mutuo apoyo.

Reconocer estas necesidades en los clientes y brindarles experiencias únicas es tarea de líderes. Una tarea compuesta de experiencia y compromiso con calidad de servicio y con la necesidad del cliente y no con el ego inflado de un emprendedor desorientado. El líder también requiere de experiencia para saber evaluar la competencia de cada uno en su equipo más allá del diploma que traiga en manos.

Un líder tiene que saber formular qué visión tiene del mercado y de las necesidades del consumidor. Tiene que saber nombrar su escala de valores. Tiene que saber por qué está liderando. Tiene que saber el impacto que su liderazgo ejerce en su entorno y en el medio ambiente. Tiene que saber estar cerca de las personas; sean empleados, cooperadores o clientes. La velocidad y versatilidad de nubes y plataformas es secundaria. La calidad y continuidad del servicio que brinda y su forma de gestionar sus recursos humanos, materiales y económicos es lo que merece el enfoque del líder.

Lo que la aguja del velocímetro de un coche de carrera indica es secundario. Lo importante es cuan seguro y confortable estará el conductor en la carretera. Y claro está: que el conductor esté en su sano juicio cuando su pie presione el acelerador.

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