Liderazgo Consciente

por Andrea Sydow

Es consultora internacional en comunicación para desarrollar el liderazgo en emprendedores. Es coach certificada y facilitadora autorizada para impartir ceremonias y talleres de Perdón Radical en alemán, español, portugués e inglés.

En su curso para Líderes Conscientes logra despertar el emprendedor en ti, mostrando la calidad y fortaleza que desde ya tienes en tus manos y que quizás hayan juntado polvo y estén un poco desordenadas. Durante el curso revelas los recursos, calidades, capacidades y talentos que ya están en tus manos y a tu disposición.

Andrea, que desde febrero de este año colabora con Gan@Más, te hace ver que tu vida y tus emprendimientos son más fáciles y ligeros de lo que crees. Tus emprendimientos no tienen que ser cuesta arriba. ¿Exigen tu concentración, tu enfoque, empeño, compromiso y dedicación al 100%?. Sin embargo, es todo más fácil y sencillo de lo que crees.

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¿Cuán sano es el entorno de tu empresa?

12:59 14 Marzo, 2016 /

Por: Andrea Sydow

Empresas -en un entorno enfermo- no se van a desarrollar, afirmó hace poco Cayetana Aljovín, vicepresidenta ejecutiva de la Confiep en el Portal de Noticias Gan@Más. Nada más lúcido. Se refiere a la necesidad de que todos seamos parte de la solución de los problemas que agobian al país, sobre todo en momentos que se avecinan cambios electorales y un contexto económico complicado.Este diagnóstico puede ampliarse a una dimensión global. Hay problemas específicos que cada país enfrenta y hay problemas globales.

Europa se encuentra en una crisis por el vertiginoso cambio demográfico a causa de los millares de refugiados de Siria, Somalia y Eritrea. Además atraviesa una crisis financiera a causa de una descabellada política de préstamos a gobiernos que, a ojos vistos, no estaban ni estarán jamás en condiciones de devolverlos a la banca. Sería maravilloso poder arreglar el mundo con un plumazo en esta columna. No nos engañemos; tanto aquí como allá la cosa viene más compleja. Tan compleja como lo es cada ser humano involucrado sea como ciudadano, empresario o político.

Lo que sí podemos arriesgar es un enfoque más pausado volcado hacia el individuo que lidera, que emprende y que gobierna. Porque día a día nuestras acciones están basadas sobre decisiones que vamos tomando. Algunas de ellas las tomamos a largo plazo. Otras en el calor de la batalla, de una forma más espontánea y creativa. El denominador común de cada decisión son los pensamientos. Raras veces tenemos el tiempo y el espacio necesario para observar y entender lo que pensamos, mucho menos entender cómo surgen nuestros pensamientos. ¿Qué visión tenemos del ser humano? ¿Cuál de la vida? ¿Qué pensamos sobre la sociedad en que vivimos? ¿Qué pensamos sobre nuestras capacidades y nuestro poder?

¿Qué pensamos sobre los que trabajan con nosotros? ¿Conocemos el origen de estos pensamientos? ¿Cuántas veces los hemos cuestionado con claridad?

Creemos pensar de manera lúcida cada día y nunca nos detenemos para pensar sobre el origen, la validez y la claridad de nuestros pensamientos. Sin embargo, de ellos emanan el 100% de nuestras acciones. A veces ni nos damos cuenta que son los pensamientos los que nos dominan a nosotros. Causando insomnio y ansiedad. Y aquí volvemos al diagnóstico tan lúcido del principio: Empresas -en un entorno enfermo- no se van a desarrollar. La sanidad del entorno comienza con nuestros pensamientos. Estos influyen en el grupo con el cual emprendemos y lideramos.

Existe una dinámica perpetua entre nosotros como individuos; con nuestros pensamientos más o menos sanos, entre el nosotros como equipo y el tema que toca abordar en cada situación. El tema puede ser el producto o servicio que ofrecemos, puede ser una crisis que toca gestionar, puede ser un acontecimiento que afecta la sociedad. El cuarto elemento es el entorno. Lo que perdemos de vista es que no solo el entorno nos afecta a nosotros, sino que nosotros como individuos y como empresa afectamos permanentemente al entorno de una manera considerable.

Contemplamos el panorama global con su dinámica abrumadora y fácilmente olvidamos que cualquier decisión, estrategia y acción tiene su origen en un pensamiento. En el pensamiento de un individuo que luego repercute en su entorno.

Los pensamientos no conocen color ni bandera. Tienen la misma fuerza y dinámica sea cual sea el cerebro que los emana. Si eres presidente de la república, gerente de una multinacional o dueño de una PYME: al pensamiento le da igual. Su fuerza y dinámica es la misma y ésta siempre repercute en nuestro entorno. Conviene tenerlo en cuenta cuando deseamos desarrollar nuestras empresas en un ambiente sano.

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