Asesorando al Emprendedor

por Capuñay & Cieza

CAPUÑAY & CIEZA (C & C) es una firma que ofrece servicios legales multidisciplinarios, con especial énfasis en temas referidos a solución de controversias: arbitrajes, procesos judiciales, dispute board resolution y otros medios alternativos de solución de controversias, asesoría corporativa, asuntos societarios, comerciales, civiles y contractuales.

Ante el crecimiento del ecosistema de emprendimiento e innovación de nuestro país, hemos implementado un área dedicada a los emprendedores, liderada por profesionales con amplia experiencia en el manejo de técnicas como Design Thinking, Canvas, Lean Star Up, en regulación de plataformas digitales, apps, economía compartida, entre otras herramientas. Nuestra experiencia se fortalece con la práctica de nuestro equipo, quienes han participado como jurado en StartUp Perú, COFIDE, CENTRUM CATÓLICA, así como nuestra alianza con CIDE-PUCP y sus incubados.

En esta nuestra columna “Asesorando al Emprendedor” encontrarán la información necesaria para complementar los conocimientos de aquellos que se inicien o ya se encuentren en plena ejecución de sus proyectos de emprendimiento.

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La figura societaria y el régimen tributario

09:57 30 Marzo, 2017 /

Por: Carlos Adauto

Por: Raúl Bonilla

El Perú es uno de los países con más emprendimientos y nuevos negocios en el mundo. Sin embargo, el tiempo de vida de un emprendimiento no pasa de los tres años, y en ocasiones solo llega a un año. Esta situación se debe a diversos factores que afectan de manera directa e indirecta a los emprendimientos o a las startups.

El principal problema de la gran mayoría de emprendimientos es una falta de información y asesoría en temas importantes y trascendentales, tales como la responsabilidad limitada de sus futuras empresas, gestión de obligaciones legales específicas a su giro de negocio, gestión legal laboral, aspectos tributarios, datos personales, régimen contractual y condiciones con sus clientes y proveedores. Es decir, una diversa gama de aspectos que podrían significar un impacto financiero significativo, afectación al flujo de caja inmediata, multas y sanciones administrativas que sin una correcta gestión legal podrían significar la muerte del emprendimiento y, hasta, una afectación a las personas naturales que apostaron por el negocio.

Es por ello que en el presente artículo reseñaremos brevemente las principales características de la responsabilidad limitada y los potenciales beneficios que podría traer para la gestión del emprendimiento, así como el aspecto tributario que se tiene que tener en cuenta. Ante esto, el panorama actual para un emprendedor podría resumirse en una pregunta clave: ¿Cómo tener una persona jurídica y no morir en el intento?

Personalidad propia

Todos conocemos que nuestra personalidad define nuestras acciones, y a su vez permite determinar nuestras obligaciones, derechos y responsabilidades como tales. Para ello, el derecho ha entendido que las empresas (personas jurídicas) también tengan personalidad propia, y por lo tanto son sujetos de derechos y obligaciones, sean frente a otras personas (naturales o jurídicas) o con las que se relacionan (steakholders ), como con el propio Estado.

Es importante para todo emprendimiento que sus actos y responsabilidades sean asumidos por ellos mismos, es decir, que el mismo emprendimiento responda por sus obligaciones y obtenga sus derechos y que esas obligaciones y derechos no sean extendidos a las personas naturales o jurídicas que han fundado, gestionan, o forman parte de la misma.

En ese sentido, toda responsabilidad, riesgo, obligación de pago, determinación de deuda, obligaciones laborales, tributarias, administrativas serán de obligación del propio emprendimiento y no de las personas que lo conforman.

I. Figura societaria

La limitación de la responsabilidad del emprendimiento, dependerá de la figura societaria que elija, siendo las más usadas las Sociedades Anónimas, la Sociedad de Responsabilidad Limitada, Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada, quienes ven limitada su responsabilidad hasta por el monto aportado en el Capital Social.

Es así que, el primer gran paso para esto es: La constitución y registro del Emprendimiento, es decir, que nuestro emprendimiento tenga una personalidad jurídica por sí misma.

El camino para llegar a formalizar un negocio no es complicado. Constituirse como una nueva persona jurídica o empresa es el primer paso para formalizar un negocio naciente. Para seguir este trámite, se tendrán que tener claros diversos factores, monto del capital social, quiénes administrarán la persona jurídica, cuáles serán sus facultades, cómo se regirán los gestores y accionistas de la sociedad, cuál es el procedimiento de transferencia de acciones, derechos relacionados a la misma y otros aspectos que se detallan en los Estatutos de la Sociedad.

Existen beneficios para constituir una nueva persona jurídica o empresa:

1. Limitación de responsabilidad. Se limita la responsabilidad hasta el monto del Capital Social de la Sociedad.

2. Sistema Tributario. Permitirá gestionar de manera adecuada los costos, gastos, los ingresos y demás acciones correspondientes.

3. No mezclar finanzas personales con finanzas de la empresa. Permitirá que las personas puedan separar sus finanzas personales con las del propio emprendimiento de manera que se mantenga un orden, gestión y determinación de utilidades adecuadas.

4. Gestión del negocio y gestión de la propiedad intelectual. La propiedad intelectual es un elemento principal dentro del ámbito empresarial. Este se relaciona con las creaciones cotidianas de nuevos productos y/o servicios, asimismo con la actualización y mejora de dichos productos debido a que se han protegido legalmente mediante la adquisición de derechos de propiedad intelectual.

II. Régimen tributario

Un segundo gran paso en el desarrollo de un emprendimiento, es la elección del régimen tributario. Esta elección permitirá al emprendedor determinar cuáles son las obligaciones formales y sustanciales que asumirá frente al Estado en relación al pago de tributos y estimar el impacto financiero que el cumplimiento de tales obligaciones tendrá en su flujo de caja corriente.

Teniendo en cuenta ello, debemos señalar que en la actualidad en el Perú existen hasta cuatro regímenes tributarios: (i) el Régimen General del Impuesto a la Renta, (ii) el Régimen Especial del Impuesto a la Renta, (iii) el Régimen MYPE Tributario y (iv) el Nuevo Régimen Único Simplificado (RUS).

La elección del régimen dependerá principalmente del modelo de negocio elegido por el emprendimiento de modo tal que sea la fiscalmente más eficiente. Así por ejemplo, si el emprendimiento está dirigido al consumidor final y el emprendedor decide desarrollar el negocio como persona natural, sin constituir una persona jurídica, posiblemente el régimen tributario al cual debe acogerse el emprendimiento sea el Nuevo Régimen Único Simplificado. De otro lado, si el Emprendimiento está dirigido a entidades que requieran sustentar crédito fiscal, será conveniente que se acojan alguno de los tres regímenes restantes.

En todo caso, para realizar una elección adecuada sería conveniente realizar una proyección preliminar de los estados financieros de modo tal que se pueda estimar el costo fiscal de las distintas actividades que el emprendimiento realizará.

Es común que los emprendimientos no adviertan oportunamente el costo fiscal de sus operaciones sino por el contrario estén más enfocados en el desarrollo del negocio, pero una adecuada estimación del costo fiscal de las operaciones puede ayudar a los emprendimientos a realizar un mejor manejo del flujo de caja que inicialmente tendría que soportar el emprendimiento. Ello considerando que el IGV tiene incidencia directa en el flujo de caja de los emprendimientos.

Entonces qué elementos son necesarios analizar y determinar para escoger el régimen fiscal

Uno de los instrumentos a tomar en consideración al momento de elegir y el régimen fiscal más apropiado es el plan de negocios del emprendimiento, el público objetivo, los activos que serán desarrollados/adquiridos para poder brindar los servicios necesarios, el personal involucrado y otros factores de gestión del emprendimiento.

En ese sentido, se requiere el acompañamiento permanente del asesor fiscal en el desarrollo del plan de negocios que permite identificar las distintas actividades que realizará el emprendimiento y evaluar el costo fiscal de las mismas.

Dicho análisis permitirá implementar estrategias fiscales que sean más eficientes o posiblemente a modificar el modelo de negocio que inicialmente el emprendimiento pretendía implementar, con la finalidad de determinar correctamente los impuestos, las sinergias asociadas a cada una de las actividades a desarrollar, generar un sistema corporativo adecuado que permita un impacto fiscal justo.

Otro elemento es la proyección financiera del emprendimiento, esto permitiría hacer una proyección del Impuesto a la Renta que tendría que pagar inicialmente el emprendimiento bajo los distintos regímenes existentes de modo tal que el emprendedor pueda elegir el régimen que mejor le acomode al emprendimiento, dependiendo no solo del nivel de ingresos que el emprendimiento proyecta tener, sino del tipo de actividad que realizará.

Recientemente el Gobierno sacó, mediante los decretos legislativos, un nuevo régimen tributario MYPE (el 20 de diciembre de 2016 se publicó el Decreto Legislativo N° 1269 que crea el Régimen MYPE Tributario del Impuesto a la Renta), que tiene como finalidad brindar un régimen nuevo para las empresas categorizadas como Medianas y Pequeñas, ello a razón de que el impacto fiscal para ellas, muchas veces significaba una afectación a su flujo de caja, utilidades e inclusive inversiones.

Este régimen comprende a los contribuyentes domiciliados en el país que tengan ingresos que no superen las 1700 UIT (S/. 6, 885,000) en el ejercicio gravable y regula una tasa aplicable de 10% en caso la renta neta anual del ejercicio nosupere las 15 UIT (S/. 60,750). En ese sentido esta tasa reducida permite a los nuevos emprendimientos pagar una tasa de 10% en lugar de una tasa de 29.5% que es la que corresponde al régimen general.

Diferencias de los regímenes impositivos

Es necesario señalar las principales diferencias entre el régimen MYPE, el Régimen General del Impuesto a la Renta y el Régimen Especial del Impuesto a la Renta.

Las diferencias principales que podemos identificar entre los tres regímenes impositivos, además de los requisitos establecidos para su acogimiento, radican principalmente en la tasa impositiva aplicable y la base sobre la cual se determina el Impuesto.

De este modo podemos observar que si bien el Régimen MYPE Tributario permite una determinación del Impuesto a la Renta similar al Régimen General del Impuesto a la Renta, el primero aplica una tasa progresiva acumulativa y el segundo una tasa fija.

Así las cosas, mientras el Régimen MYPE Tributario permite aplicar una tasa de 10% por las primeras 15 UIT de Renta Neta Anual y una tasa de 29,5% por el exceso, el Régimen General del Impuesto a la Renta regula una tasas de 29,5% sobre la Renta Neta Anual. Esto evidencia que un emprendimiento acogido al Régimen MYPE Tributario podría beneficiarse con una tasa menor del Impuesto a la Renta.

Por otro lado, a diferencia de los regímenes anteriores, el Régimen Especial del Impuesto a la Renta determina aplicando una tasa de 1.5% o una tasa de 2,5% sobre los ingresos netos y no sobre la renta neta anual. No obstante, los requisitos para acogerse a este régimen resultan siendo mayores en comparación con aquellos establecidos en el Régimen MYPE Tributario, así podemos observar que los contribuyentes que deseen acogerse al Régimen Especial de Impuesto a la Renta deben tener ingresos y/o adquisiciones inferiores a S/. 525,000 nuevos soles, no deben tener más de 10 trabajadores y en conjunto los activos no deben superar los S/. 126,000.

En ese sentido, a un emprendimiento que solo esté dedicado a la prestación de servicios posiblemente le resulte más conveniente acogerse al Régimen Especial, si tomamos en cuenta que el nivel de gastos en este tipo de actividades es mínimo, salvo que el modelo de negocio diseñado por el emprendedor sí prevea que el emprendimiento incurrirá frecuentemente en gastos asociados al negocio por lo que en ese caso, sería conveniente evaluar la posibilidad de acogerse al Régimen MYPE Tributario.

En nuestra opinión esta regulación tendrá un impacto positivo en el flujo de caja de los emprendimientos toda vez que eventualmente podrán cumplir con el pago del IGV cuando perciban la retribución por el servicio prestado o venta realizada.

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2 Comments

Abraham Zambrano Sayaverde

Asesorando al Emprendedor se ha constituido en el principal y útil orientador a todos aquellos que se han constituido en emprendedores. Es tan importante porque desde vuestra ubicación asesora se forjará el fiel cumplimiento a las obligaciones empresariales.
Sin ocultarse en el capital social en el caso de las S.A.C. especialmente porque soy testigo que siguen cometiendo decisiones que en nada favorece a los usuarios. me refiero a los emprendedores del “Negocio Universitario”. Muchas gracias por todo

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Abraham Zambrano Sayaverde

el o los comentarios deben ser a gusto de, quién?
Mi comentario anterior está esperando ser moderado?

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